domingo, 9 de junio de 2013

PRINCIPALES ESCUELAS DE PENSAMIENTO ECONÓMICO


Pablo Zambrano Pontón
Universidad Central del Ecuador
Facultad de Ciencias Económicas
pabli_zam@yahoo.es

Datos del Autor:

Economista, Catedrático, Escritor y Analista Económico.  Título de Especialista en Comercio Exterior y Marketing Internacional, por la Universidad Politécnica de Madrid (2002).  Autor de los libros: “Microeconomía”, “Macroeconomía” y “Economía Internacional” (Ediciones Killari, enero 2012). 

Estas obras han sido calificadas por la crítica especializada como: “Libros inteligentes y de aporte positivo para la ciencia económica” (Dr. PHD Economía Aplicada: Pablo Lucio Paredes, prólogo); o como: “El Baldor de la Economía” (Ramiro Diez, programa radial en Sucesos, 101.7 FM, Quito-Ecuador). 



Resumen

Lo que se intenta, con el presente ensayo, es clarificar las dudas que existen, respecto a tres de las escuelas de pensamiento económico de mayor trascendencia a escala global – y en orden cronológico de aparición-: el liberalismo clásico, el socialismo marxista y el keynesianismo. 

El liberalismo clásico, se origina en los escritos del Filósofo escocés Adam Smith, considerado por muchos (entre los que me incluyo) como el “padre de la economía”, tras haber escrito su famoso libro: “La Riqueza de las Naciones” (1786); el socialismo alcanza relevancia internacional, después de que el Filósofo alemán Karl Marx, publicara su obra:“El Capital” (1867), criticando políticamente al naciente capitalismo industrial de aquel entonces; y, el keynesianismo, se funda en las teorías y los aportes macroeconómicos del economista inglés, John Maynard Keynes, tras la publicación de su libro: “La Teoría General del Empleo, el Interés y el Dinero” (1936), como consecuencia de la “Gran Depresión” de la economía global.

Palabras Claves

Adam Smith, Karl Marx, John Maynard Keynes, Liberalismo, Socialismo, Keynesianismo, Estado, mercado, capitalismo, proteccionismo, intervencionismo, estatismo, eficiencia, competencia, sector público, sector privado, riqueza y pobreza.

Abstract
The intention with this essay is to clarify the doubts with respect to three of the schools of economic thought most significant global scale - and in chronological order of appearance-: classical liberalism, socialism and Marxist Keynesianism.

Classical liberalism, originates in the writings of the Scottish philosopher Adam Smith, considered by many (including myself included) as the "father of economics" after writing his famous book "The Wealth of Nations" (1786 ) socialism reached international relevance, after the German philosopher Karl Marx published his work: "the Capital" (1867), criticizing the nascent industrial capitalism politically at that time, and, Keynesianism, is based on the theories and macroeconomic contributions of British economist John Maynard Keynes, after the publication of his book "the General Theory of Employment, Interest and Money" (1936) as a result of the "Great Depression" of the global economy.

Key Words

Adam Smith, Karl Marx, John Maynard Keynes, Liberalism, Socialism, Keynesianism, state, market, capitalism, protectionism, interventionism, statism, efficiency, competition, public sector, private sector, wealth and poverty.


INTRODUCCIÓN

“Ninguna sociedad puede ser floreciente y feliz, si la mayor parte de sus miembros es pobre y desdichada” (Adam Smith, filósofo y economista, considerado el Padre de la Ciencia Económica) (1)

“La economía inevitablemente tiene lugar en un contexto político, y uno no puede entender el mundo tal y como se presentaba hace algunos años; sin tener en cuenta el hecho político fundamental de los años 90: el hundimiento del socialismo, no sólo como ideología dominante, sino como idea con capacidad de mover las mentes de los hombres.  Aquel hundimiento comenzó, curiosamente, en China.  Sin embargo, es increíble constatar que Deng Xiaoping, lanzó a su nación a lo que resultó ser la vía al capitalismo en 1978, sólo tres años después de la victoria comunista en Vietnam y sólo dos años después de la derrota interna de los maoístas radicales que querían reanudar la revolución cultural.  Probablemente Deng no era del todo consciente de cuán lejos les llevaría aquella ruta; ciertamente, al resto del mundo, le costó mucho tiempo comprender que mil millones de personas, habían abandonado silenciosamente el marxismo” (Paul Krugman, Keynesiano, Premio Nobel de Economía, 2008). (2)

El motor de la historia, es la lucha de clases” (Karl Marx, fundador del socialismo marxista) (3)

 DESARROLLO DEL ENSAYO ACADÉMICO

1.      EL LIBERALISMO CLÁSICO

El liberalismo, como doctrina económica, defiende el libre mercado en lugar de la planificación estatal, planteada por los socialistas marxistas, y también por los keynesianos.  Adam Smith lo aclaró en su famoso libro: “La Riqueza de las Naciones”, cuando argumentaba en contra del mercantilismo proteccionista de Estado. En 1924, poco después de la revolución bolchevique, entonces frente al marxismo, el pensador liberal austriaco Ludwig von Mises, en un libro denominado “Socialismo”, demostró que en las sociedades complejas no era posible planificar el desarrollo mediante el cálculo económico, señalando: cualquier intento de fijar artificialmente la cantidad de bienes y servicios que debían producirse, así como los precios que deberían tener, conduciría al desabastecimiento y a la pobreza”. (Y parece no haberse equivocado, cuando en Venezuela observamos largas filas de gente, tratando infructuosamente de comprar productos básicos como: carne, leche, huevos, aceite, papel higiénico, entre otros).  (4)

Von Mises demostró que el mercado (la libre y voluntaria participación en las actividades económicas, de millones de personas que –como compradores o vendedores de bienes y/o servicios- toman constantemente múltiples decisiones orientadas a satisfacer sus necesidades de la mejor manera posible), generaba un orden natural espontáneo, infinitamente más armonioso y creador de riqueza, que el orden artificial de quienes pretendían planificar y dirigir desde un cómodo escritorio, la actividad económica.  Los liberales, en líneas generales, no creen en controles de precios y salarios, ni en  subsidios que privilegian una actividad económica en perjuicio de las demás.  Por el contrario: cuando las personas, actúan dentro del respeto a la ley y las instituciones, buscando su propio bienestar, suelen beneficiar al conjunto.  En palabras de Adam Smith: “El individuo en la búsqueda de su propio interés, fomenta el de la sociedad, más eficazmente que si hubiera intentado hacerlo”. (5).  Frase tan profunda que la verificamos a diario, cuando observamos empresas socialmente responsables que pagan salarios dignos a sus trabajadores y cumplen con el pago oportuno de sus impuestos.

Joseph Schumpeter, economista austriaco e ideólogo del mercado libre, demostró, que el estímulo más enérgico para la economía, era la intensa y constante actividad de los empresarios y líderes industriales, siguiendo el impulso de sus propios intereses y sus legítimos afanes de lucro. Los beneficios colectivos que se derivaban de la ambición personal eran muy superiores al hecho también indudable de que se producían diferencias en el grado de acumulación de riquezas entre los distintos miembros de una sociedad libre.  Pero, quien mejor resumiría esta situación, fue uno de los líderes chinos de la era post maoísta, cuando reconoció: “por evitar que unos cuantos chinos anduvieran en Rolls Royce, condenamos a cientos de millones a desplazarse para siempre en bicicleta”. (6)

Para el liberalismo, el rol fundamental del Estado debe ser mantener el orden y garantizar que las leyes se cumplan, mientras se ayuda a los más necesitados para que estén en condiciones reales de competir.  De ahí que la educación y la salud colectivas, especialmente para los miembros más pobres y jóvenes de la sociedad -una forma de incrementar el capital humano-, deben ser preocupaciones básicas del gobierno y sus autoridades.  En palabras simples: la igualdad que buscan los liberales no es la de que todos obtengan los mismos resultados, sino la de que todos tengan las mismas posibilidades de luchar por obtener los mejores resultados.

Los liberales creen que el gobierno debe ser reducido al mínimo que sea posible (Juan Ramón Rallo, un destacado economista español señala que el Gasto Público frente al PIB en España debería ser del 33% en lugar del elevadísimo gasto actual, que fue una de las causas de la grave crisis en ese país) (7), porque la experiencia les ha enseñado que las burocracias estatales tienden a crecer indefinidamente, fomentan el clientelismo político, suelen abusar de los poderes que les confiere la ciudadanía, y derrochan los recursos de la sociedad.  La historia demuestra que a mayor Estado, mayor corrupción y dispendio. Pero el hecho de que un gobierno sea reducido no quiere decir que debe ser débil. Debe ser fuerte para hacer cumplir la ley, para mantener la paz y la concordia entre los ciudadanos, para proteger la nación de amenazas exteriores y para garantizar que todos los ciudadanos aptos dispongan de un mínimo de recursos que les permitan competir en la sociedad.

Los liberales piensan que los gobiernos, no suelen representar los intereses de toda la sociedad, sino que conceden prebendas a los electores que los llevaron al poder o a determinados grupos de presión (sindicatos, cámaras empresariales, entre otros). Los liberales, dudan de la eficiencia de los gobiernos.  Adicionalmente, observan con cierto escepticismo: la función de redistribuidores de la renta, equiparadores de injusticias o motores de la economía; que los economistas keynesianos les asignan.

Como regla general y en promedio: los liberales prefieren que la oferta de bienes y servicios, descanse en los esfuerzos de la sociedad civil; canalizándose estas provisiones o suministros mediante la iniciativa de los particulares, antes que por medio de gobiernos insensibles a la frecuente irresponsabilidad de burócratas, o políticos electos (como estamos ahora mismo viendo que sucede en Venezuela, por la escasez generalizada de productos).  Cuando los liberales defienden la superioridad de la propiedad privada, por sobre la propiedad social o pública (en determinadas ramas de actividad) generalmente no lo hacen por ambición personal, sino por la convicción de que es infinitamente mejor para los individuos y para el conjunto de la sociedad, el que las actividades económicas sean desarrolladas en el marco de la libre competencia, y sin crearse monopolios legales y/o estatales. 

A propósito, Adam Smith, David Ricardo, Bastiat, John Locke, Schumpeter,  jamás defendieron a banqueros o empresarios.  Abogaron por un mundo en perfecta, plena y libre competencia; oponiéndose a los monopolios, por considerarlos ineficientes en términos sociales. Recordemos una de las famosas frases de Adam Smith, en contra de los oligopolios que coluden y actúan como monopolios: “Las gentes de una misma industria, rara vez se reúnen; sin que esas reuniones no acaben en una conspiración contra el público, para elevar los precios” (8).  Smith y los grandes liberales clásicos, defendieron empresas (como generadoras de producción, empleo e impuestos para la sociedad), no defendieron empresarios (como individuos particulares y a título personal).
2.      
     SOCIALISMO MARXISTA

El socialismo marxista, es más una ideología política antes que una doctrina económica.  Defiende un sistema social o comunitario, donde la economía se basa en la socialización (estatización) de los medios de producción (así, en oposición a la propiedad privada, hablan de la “propiedad social, común o colectiva”, de allí el término comunistas o colectivistas, es decir, preocupados de lo común, de lo colectivo, en oposición al individuo, a la persona, al ciudadano liberal).  Sus defensores, se caracterizan por una feroz crítica al capitalismo (tanto al liberal clásico como al interventor keynesiano.  A Keynes, muchos de ellos lo consideran simplemente: “un revisionista”). 

Es un término relacionado con el establecimiento de una clase trabajadora organizada, creada mediante un proceso revolucionario, que instaure: “la dictadura del proletariado”.  En la práctica, ésta más bien se convirtió: “en la dictadura del Estado”.  Entidad ubicada por encima de los ciudadanos, de las familias y de las personas.  Esclavizadas por funcionarios públicos prepotentes, represivos y autoritarios; en nombre del “bien común” y de la “lucha de clases”.

El voluminoso libro de Karl Marx “El Capital.  Crítica a la economía política clásica”, a lo largo y ancho de su libro, básicamente dice lo siguiente:

El capitalismo es un sistema que se basa en la explotación del hombre por el hombre... El capital variable es el que da origen a la plusvalía apropiada por el capitalista... La lucha de clases es el motor de la historia y en la medida que el obrero tome conciencia de ello, se desatará una violenta pelea por la toma del poder, con la victoria final del proletariado obrero sobre la burguesía capitalista-empresarial, originándose entonces el socialismo como fase previa al comunismo... Socialismo donde hay un Estado que realiza la mayor cantidad de actividades económicas; pero por ser injusto también, debe desaparecer para llegar al comunismo, donde todos seremos iguales, en un mundo lleno de abundancia y prosperidad.  Derrotándose por fin la injusticia, al eliminarse la posibilidad de nuevas crisis cíclicas, generadas por la acumulación del capital. (9)

El objetivo final del marxismo, no es ayudar a superar las crisis capitalistas, a ser más solidarios como algunos señalan; sino que su intención final, es destruir el capitalismo, construir el socialismo e implantar el comunismo.   

Desde la perspectiva marxista, el capitalismo es uno de los modos de producción que Marx estableció como estados o formas de la evolución histórica de la Economía, definidos por un determinado nivel de desarrollo de las fuerzas productivas y una forma particular de relaciones de producción.  Es el siguiente al modo de producción feudal y, en la predicción del futuro que hace la teoría marxista, su lógica interna (acumulativa y especulativa) le conducirá a su desaparición y sustitución por un modo de producción más “avanzado”, más justo, más ético, denominado socialismo como fase previa al comunismo. 

“Aunque se puede remontar el pensamiento socialista a la Revolución Francesa (Babeuf, Fourier), a los llamados utópicos (Robert Owen, Saint-Simon) o a pensadores difíciles de clasificar, como Proudhon, fue la llegada de Marx la que, a mediados del siglo XIX, replanteó tanto la economía como la sociedad y la política.

Marx partía de fuentes clásicas (Adam Smith pero, sobre todo, David Ricardo en Economía y Hegel o Feuerbach en Filosofía), pero sus conclusiones eran absolutamente opuestas a las de ellos. Tanto él como Smith coincidían en el valor del trabajo, pero para Marx el empresario robaba el excedente (plus trabajo, plusvalía) a los trabajadores, que eran los que realmente lo producían.  Su teoría del valor, así como la de la acumulación de capital, sentaron las bases de una nueva doctrina: el marxismo o socialismo “científico”.

Para sorpresa del propio Marx, la revolución que él creía inevitable en los países capitalistas -explotadores- no llegó nunca.  Sus ideas (y alguna perversión de las mismas) triunfaron, sí, pero en países en los que, según la Historia, no debieron hacerlo; como la Rusia de los zares, Cuba, Corea del Norte o algunas regiones africanas”. (10)

En China por ejemplo, Andrés Oppenheimer en su libro: “Cuentos Chinos”, relata que un alto funcionario chino, concretamente el señor Hong Lei, el subdirector de Información del Ministerio de Relaciones Exteriores, le dijo: “Nosotros seguimos siendo comunistas.  Lo que ocurre es que el comunismo es un ideal a largo plazo, que puede tardar doscientos o trescientos años en alcanzarse (…) Durante la década del cincuenta, nuestra percepción del comunismo no era la correcta.  Cometimos el error de adoptar políticas destinadas a implantar el comunismo de la noche a la mañana.  Sin embargo como ya lo decía Marx, el comunismo debe darse en una sociedad que ya alcanzó el bienestar material (…) Estamos construyendo el socialismo con características chinas.  Y en esta etapa, lo que caracteriza nuestras decisiones es el pragmatismo(11)

La definición marxista del modo de producción capitalista, se centra entonces, en el establecimiento de unas relaciones de producción, basadas socialmente en la existencia de proletarios desposeídos de todo tipo de relación con los medios de producción, que pertenecen al capitalista, con el que se ven obligados a realizar un contrato, por el que le venden su fuerza de trabajo a cambio de un salario.  Es el capitalista el que organiza la producción, que en su aspecto técnico está determinada por un nivel de desarrollo económico propio de la época industrial, en que el capital ha adquirido el predominio sobre la tierra, que era la fuerza productiva dominante en los modos de producción anteriores (esclavismo y feudalismo).

La clave de la concepción marxista del capitalismo está en los conceptos de alienación (el hecho de que el proceso y el producto del trabajo le resultan ajenos al trabajador); y de plusvalía, o sea, la parte de la cantidad de trabajo incorporada por el trabajador asalariado al objeto de trabajo, que excede en valor a lo pagado por el salario (teoría del valor-trabajo).  En esa diferencia de valor estriba para Marx el beneficio del capitalista, puesto que es éste el que realiza el valor de lo producido mediante la venta en el mercado, que genera un precio, que debe ser superior al costo de producción, si es que la actividad económica, ha sido exitosa. 

La apariencia libre del contrato entre capitalista y trabajador, apenas enmascara la presión a la que está sometido este último, por la existencia de un ejército industrial de reserva, que es como Marx denomina a los desempleados.  La crítica marxista al capitalismo sostiene que este modo de producción contiene contradicciones inherentes que provocan crisis cíclicas.  Marx, en su libro El Capital, fundamenta esta opinión aduciendo que cada vez es más difícil para el capitalista valorizar su capital. Las relaciones de competencia a las que está sujeto el capitalista, le obligan a implementar de manera constante y creciente, nueva y mejor maquinaria, para incrementar la productividad del trabajo y de esta forma, vender sus mercancías a un precio más bajo que sus competidores directos.

De este modo, disminuye el componente "trabajo vivo" (la contratación de trabajadores) dando lugar a lo que Marx denomina "ejercito industrial de reserva" es decir, una considerable parte de la clase obrera que queda a la espera de un trabajo.  Esta espera forzosa que impone el capitalismo a la clase obrera, hace que este "ejercito industrial de reserva", se convierta, por un lado, en una importante masa de pobres e indigentes, y, por otra parte, en causa de la imposibilidad de que el salario ascienda rápidamente (debido al excedente de oferta en la fuerza de trabajo).

¿El socialismo marxista o comunista, ha servido para que los países que lo aplican, crezcan y se desarrollen? Para responder a esta pregunta, se pueden observar los casos de Cuba, en nuestra América Latina; o el de Corea del Norte en la lejana Asia.  Naciones cuya economía está profundamente anclada al irrespeto del mercado libre, a la casi nula propiedad privada, a la planificación de precios y a la veneración de un Estado obeso e ineficiente, donde no se ha conseguido crecimiento y desarrollo económico.  Reconociéndoles, ciertas conquistas sociales, que se las puede obtener también en una economía de mercado, que sea socialmente responsable, sin necesidad de irse al extremo de querer destruir el capitalismo a marchas forzadas, sustituyéndolo por un sistema socialista que ha demostrado su ineficiencia y su ineficacia; que ha sido proclive y generoso, eso sí, en fabricar y repartir miseria por doquier. 

Las ideas de Marx, Engels, Lenin, Stalin y Trotsky (los principales representantes del socialismo marxista), fueron seriamente cuestionadas a fines de la década de los 80 del siglo XX, tras la caída cual efecto dominó del Muro de Berlín y de los Estados miembros de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas –URSS-), Cuba, por ejemplo, no ha sido un país que haya creado riqueza; ¡todo lo contrario!, más bien se ha caracterizado por distribuir pobreza, por fabricar y repartir miseria (prueba de ello es que las balsas no van de Miami a la Habana, sino al revés, como lo dice el cantante popular, Ricardo Arjona).  Así, tras más de 50 años de revolución socialista (de tinte marxista), ese país se debate en medio de intensas penurias económicas (incluso reconociéndole ciertos avances sociales en salud y educación).  Situación que contrasta con la que vive su clase política dirigente, los turistas y uno que otro afortunado, que sí han podido disfrutar de los encantos de la Isla; pues la gran masa de ciudadanos cubanos, están confinados a comer indefinidamente “moros con cristianos” y a vivir realmente en condiciones de estrechez, penuria y limitaciones económicas;  dada la ausencia de libertad económica, social, filosófica, cultural, política, de expresión y opinión.  Por más que siempre intenten vendernos la idea de que en ese país la parte social es todo un éxito (salud, educación, cultura y deportes), indudablemente el aspecto económico (la comida diaria de la gente), sencillamente no ha funcionado.   Sin economía de mercado, sin un sistema de precios libres, sin mayoritaria presencia de propiedad privada, en fin; la parte social o pública no puede ser sostenible, porque ¿de dónde saldrán entonces los recursos para financiar a los pobres?, ¿acaso sólo de Estado, han podido vivir las economías más desarrolladas? 
3.      
        KEYNESIANISMO

Otra doctrina esencialmente capitalista (aunque en este punto existen cuestionamientos de ciertos liberales que más bien la consideran socialista), constituye la Escuela de Pensamiento Keynesiana, en homenaje a su fundador, el economista inglés: John Maynard Keynes.

Keynes junto con Friedman, forman parte de los más importantes pensadores económicos del siglo XX.  Aquél fue uno de los propulsores del Estado intervencionista, habiendo sido candidato político por el partido liberal en su natal Inglaterra.  Se puede no compartir las ideas keynesianas en su totalidad, pero fue él, a través de sus aportes teóricos macroeconómicos y el impulso a la demanda efectiva por la vía del Estado, quien salvó al mundo capitalista de la Gran Depresión de los años 30 del siglo XX, cuando no fracasó el liberalismo: falló el libertinaje económico, el egoísmo, el individualismo, la falta de solidaridad y la ambición desmedida, reflejada en el capital financiero especulativo, que superó con creces al capital productivo (las denominadas “burbujas”, donde el sector financiero y el capital especulativo, se reproducen con mayor velocidad, que el sector real de la Economía).  Entonces, había dinero en grandes cantidades, pero la producción, no iba a tono con esa excesiva liquidez.  Se presentó una depresión económica (caídas de la producción y el empleo), en términos alarmantes.  En EEUU, por ejemplo, 1 de cada 4 norteamericanos, estaban sin empleo (Tal como pasó en España en 2012).  Por eso Keynes, recomendó, la activa intervención del Estado en la economía, para reactivar la demanda efectiva (en base al consumo), tratando de impulsar el pleno empleo de la población.  ¡No siempre, ni en todo momento!  

Keynes, fue un economista británico, cuyo pensamiento tuvo una fuerte repercusión en las teorías económicas (especialmente en la Macroeconomía), así como también en las políticas fiscales de muchos gobiernos.  Keynes y sus seguidores de la posguerra, destacaron no sólo el carácter ascendente de la curva de oferta agregada (o total de la Economía), en contraposición con la visión clásica (para la cual, la oferta agregada es estática), sino además la inestabilidad de la demanda agregada, proveniente de los shocks ocurridos en mercados privados, como consecuencia de los altibajos en la confianza de los inversionistas (Llamados por este economista: “espíritus animales”, en inglés: “animal spirits”). 

Dado este énfasis en la demanda agregada, Keynes propuso el uso de políticas fiscales y monetarias activas, que sirvan para contrarrestar las perturbaciones en la Economía; por lo cual es particularmente recordada, su política de intervencionismo, donde el Estado utilizaría medidas fiscales y monetarias, con el fin de mitigar, los efectos adversos de los períodos recesivos (caídas de la producción y el empleo) o expansivos (subida de la inflación), es decir, trató de remediar las fluctuaciones cíclicas, siempre presentes en la actividad económica (políticas anti cíclicas). 

La gran mayoría de economistas, considera a Keynes, uno de los principales fundadores de la macroeconomía moderna, compartiendo honores con: Friedman, Von Misses y Hayek, pues pese a sus incuestionables diferencias ideológicas, los une la pasión y su enorme vocación por la investigación económica de carácter científico.

Keynes aceptó una cátedra de economía en Cambridge, financiada personalmente por Alfred Marshall, desde la cual comenzó a construir su reputación.  Pronto fue nombrado para la Comisión Real de Moneda y Finanzas de la India, donde mostró considerable talento para aplicar la teoría económica a los problemas prácticos. 

Sus habilidades fueron muy demandadas durante la Primera Guerra Mundial.  Trabajó con el consejero del ministro británico para asuntos financieros, y para el Tesoro de Su Majestad en asuntos financieros y económicos.

Su muy popular expresión "A largo plazo todos estaremos muertos..." ("In the long run we are all dead"), es frecuentemente citada y nos muestra, que él reconocía que sus teorías debían ser aplicadas con extrema prudencia, es decir, sólo para hacer frente a una crisis recesiva, de modo alguno, durante largos períodos de tiempo, donde pudieran registrarse déficits fiscales crónicos, que alimenten las tensiones inflacionarias.

La Gran Depresión de la Economía mundial iniciada a partir de 1.929, contribuyó en  gran medida al surgimiento de la Macroeconomía como ciencia y en consecuencia, al aparecimiento de las ideas Keynesianas; pues una gran parte del mundo desarrollado, sufrió una gran disminución de la producción y un aumento significativo de las cifras del desempleo.  En EEUU por ejemplo, la desocupación de la fuerza laboral, llegó al alarmante porcentaje del 25% (1 de cada 4 norteamericanos estaban desocupados). 
Este acontecimiento histórico devastador, puso en la palestra del debate las teorías de los economistas clásicos, quienes presagiaban que las fuerzas del mercado, con su perfecta movilidad y flexibilidad, impedirían un intenso y enorme desempleo, como el que realmente padeció la economía mundial en la década de los treinta del siglo XX. (12)

Fue en este sombrío escenario, cuando aparecieron las teorías impulsadas por el economista británico, John Maynard Keynes, esbozando el trayecto de la macroeconomía moderna, al explicar con mucha solvencia técnica, el fenómeno de la Gran Depresión, recomendando paralelamente, políticas económicas concretas para combatirla.

La obra económica más importante de Keynes, fue la “Teoría General del Empleo, el Interés y el Dinero”, publicada en 1.936.  Además, éste economista británico, intervino en la creación del Fondo Monetario Internacional (FMI) en 1944 y del sistema monetario internacional (en Bretton Woods), luego de la segunda guerra mundial.  En otras palabras, el FMI y el Banco Mundial (BM), son hijos de Keynes y no son producto de ningún “neoliberal”.

La teoría fundamental de Keynes, gira en torno al hecho, de que las economías de mercado no se autorregulan siempre, es decir, no aseguran altos niveles de producción y bajos índices de desempleo en forma regular.  Al contrario, afirmó Keynes, las economías presentan una tendencia a la inestabilidad, por estar sujetas a grandes vaivenes, que se deben al menos parcialmente, a los cambios entre optimismo y pesimismo que intervienen en los niveles globales de inversión empresarial privada.  Un giro al pesimismo en los directivos empresariales particulares, induce a un violento descenso en la inversión, que consecuentemente provoca, una disminución de la producción y los índices de empleo.  (Menor inversión privada, ocasiona caídas en la producción y el empleo, es decir, recesión).

Keynes argumentó con gran vigor, que una vez presentada una catástrofe de la magnitud que tuvo la “Gran Depresión”, las fuerzas de mercado por sí solas, no la pueden suavizar, ni eliminar con celeridad.  Esto se debe en alguna medida, a que varios precios fundamentales de la economía, especialmente el nivel promedio de salarios, no son muy flexibles y no se movilizan rápidamente, cuando surgen impactos adversos que estremecen la Economía.  Keynes recomendó, que son necesarios ajustes claves en las políticas macroeconómicas, especialmente en el gasto público y en la tributación, así como en la política monetaria, para combatir los declives económicos y conseguir estabilidad.  Uno de los postulados de Keynes, decía que los Gobiernos pueden y deben instrumentar políticas de estabilización, para impedir o contrarrestar las declinaciones económicas.

Luego de 25 años de terminada la Segunda Guerra Mundial, las sugerencias de política económica esbozadas y analizadas profundamente por Keynes, gozaron de amplia aceptación universal; había una gran conciencia entre las autoridades económicas mundiales, de que los Gobiernos podían impedir las depresiones económicas por medio del manejo expansivo de la política fiscal y monetaria.   Una gran porción de las economías del globo, crecían velozmente, sin depresiones económicas de consideración y sin altas inflaciones, parecía que había llegado una nueva era de estabilidad macroeconómica.

Sin embargo, en los años 70 del siglo XX, el mundo fue testigo del oscurecimiento del panorama económico, empezando a disminuir la confianza en las recomendaciones de política económica keynesiana.  Gran parte del mundo sufrió en carne propia, un nuevo fenómeno económico conocido técnicamente con el nombre de “estanflación”, es decir, la perversa conjunción de estancamiento económico y desempleo, combinado con elevada inflación.  (Estanflación = Desempleo + Inflación).

CONCLUSIONES

1.      El socialismo marxista, promovido por muchos intelectuales en América Latina y en otros países alrededor del mundo; ni siquiera cuenta entre sus filas, con representantes que hayan sido galardonados con el Premio Nobel de Economía (instituido por la Academia Sueca desde 1968); y muchos economistas (o filósofos como Karl Popper), la consideran una mera ideología política, antes que una doctrina que forme parte del campo de estudio de la ciencia económica.  (Es más política, que científica).

2.      La doctrina keynesiana es de corto plazo, sirve (y muy bien) para salir de las recesiones; pero a mediano y largo plazo, e incluso deformada y malinterpretada por sus seguidores, ha generado inflación y enormes déficits fiscales (en EEUU y el sur de Europa: Grecia, Irlanda, Portugal, Italia y España, por ejemplo). 

3.      Economistas como: Rudiger Dornbusch, Stanley Fischer, Milton Friedman y Edmund Phelps, llegaron a la conclusión de que el modelo keynesiano es útil en el corto plazo y el modelo clásico liberal, lo es en el largo plazo.  En tal sentido, los economistas pragmáticos (aquellos que no son dogmáticos, extremistas, ni radicales ortodoxos), recomiendan tanto economía clásica liberal, como economía keynesiana, según las circunstancias específicas y particulares.  Así, en épocas recesivas, es el Estado el llamado a intervenir en la Economía, pero una vez que ésta se recupera, necesariamente se deben emplear los instrumentos doctrinarios de la teoría liberal, para conseguir desarrollo socioeconómico de largo plazo, sin tensiones inflacionarias; a las que lamentablemente conllevaría, la utilización indiscriminada de la política keynesiana, por la vía del déficit fiscal crónico y recurrente, financiado incluso con emisión monetaria, sin respaldo en el crecimiento productivo.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

(1)   Smith, A. (2001).  La Riqueza de las Naciones. Madrid: Alianza Editorial S A.
(2)   Krugman, P. (2009).  El retorno de la economía de la depresión y la crisis actual.  Barcelona: CRÍTICA, S.L.
(3)   Marx, K. (1999).  El Capital: crítica de la economía política.  México: Fondo de Cultura Económica.
(4)   Montaner, C.  (Junio, 1994).  ¿Qué es el Liberalismo?, http://www.biblioteca.cees.org.gt/topicos/web/topic-794.html
(5)   Smith, A.  ibídem
(6)   Montaner, C.  (14 de septiembre del 2000).  Liberalismo y neoliberalismo en una lección.  http://www.ilustracionliberal.com/10/liberalismo-y-neoliberalismo-en-una-leccion-carlos-alberto-montaner.html
(7)   Rallo, JR.  (10 de noviembre del 2012).  Hay que reducir el Estado al 33% del PIB.  Entrevista con Juan Ramón Rallo, parte II.  http://diego-sanchez-de-la-cruz.libremercado.com/2012/11/10/la-alternativa-liberal-de-juan-ramon-rallo-entrevista-parte-ii/
(8)   Smith, A.  ibídem.
(9)   Marx, K.  ibídem
(10)                      E-PESIMO. (16 de noviembre del 2008).  De la mano invisible de Adam Smith… al triunfo del capitalismo intervenido de Keynes.  http://e-pesimo.blogspot.com/2008/11/mercados-de-la-mano-invisible-de-adam.html
(11)                      Oppenheimer, A.  (2006).  Cuentos Chinos. México: Random House Mondadori SA.

(12)                      Skidelsky, R (1998).  Keynes. Madrid: Alianza Editorial S A

LA INVERSIÓN EXTRANJERA PRODUCTIVA: ¿TEMA IDEOLÓGICO?


Lo que necesitan los pobres no es caridad, sino salarios. Y ¿cómo los conseguimos? Teniendo empleos dignos. Y ¿cómo obtenemos eso? Mediante inversión directa nacional o extranjera.  Y ¿cómo captamos inversión? Ahorrando más (la nacional) o atrayéndola del extranjero; mediante:

1) Estabilidad Macroeconómica, 2) Seguridad Jurídica (no cambiar leyes a cada momento); 3) incentivos tributarios (exonerándolas de tributos los tres primeros años, por ejemplo); 4) acuerdos comerciales con Europa, EEUU y el sudeste asiático; y, 5) la inversión productiva es un tema pragmático y de mercado, que supera los aspectos ideológicos.

A esto le añadiría: preferir la socialdemocracia de mercado: chilena, peruana, brasileña, colombiana y uruguaya; antes que el fracasado socialismo marxista: cubano, venezolano, boliviano, argentino y nicaragüense. 

Ecuador debería abrirse al mundo e insertarse sin miedos en la globalización capitalista, abandonando el proteccionismo estatista de la "Teoría de la Dependencia" (años 60-70 del siglo XX)..

Atraer inversión extranjera productiva, no es un tema ideológico, es un aspecto netamente pragmático y realmente progresista.

Econ. Pablo Zambrano Pontón


Foto: Mi papá, Aníbal Zambrano Zuñiga, colocándome la Bandera del Pabellón Nacional (como el mejor alumno) del Colegio Juan de Velasco en Riobamba-Ecuador.  Saludos querido padre, en el Día de tu cumpleaños, espero que te sientas feliz y orgulloso de haberme formado como un hombre de bien y de provecho para la sociedad.


sábado, 8 de junio de 2013

LA CRISIS DE LOS ESTADOS OBESOS (Carta al Director)

Es común escuchar a la gente, que dice ser progresista, señalar: "Lo que pasa en Europa y EEUU, es una evidente crisis del capitalismo".  Si así fuera, ¿por qué China, Alemania, Suiza, Brasil, Chile, Perú, México, etc. (países netamente capitalistas), no lo están?  La respuesta es simple: no hay tal crisis del capitalismo, hay problemas en los Estados altamente gastadores y endeudados, con cualquier sistema: capitalismo o socialismo.  
¿O acaso Venezuela y su sistema híper presidencialista, híper asistencialista y altamente derrochador, no enfrenta problemas de escasez y desabastecimiento de productos básicos?, todo por haber estatizado la propiedad privada y violentado los mecanismos de mercado y el sistema de precios (con rígidos controles a todos los productos y al sistema cambiario).
La crisis en Europa y EEUU, tiene un denominador común: Estados altamente gastadores y endeudados, que causaron una sobreabundante liquidez (booms de consumo), la cual fue “aprovechada” por el sistema financiero para generar burbujas inmobiliarias, por ejemplo, a través de créditos laxos.  
En Venezuela, la crisis es estructural, y más bien obedece al socialismo en lo económico, por lo que urge un cambio rápido de modelo; y una importante lección ideológica para el Ecuador.
Ec. Pablo Zambrano Pontón


jueves, 6 de junio de 2013

PABLO ZAMBRANO PONTÓN, SOBRE INGRESO MERCOSUR


En esta entrevista con el Ing. Carlos Rabascall Salazar, conversamos sobre el posible ingreso de Ecuador al MERCOSUR.

Gracias por observarla.

Saludos cordiales

Enlace entrevista:

(Haz click aquí): https://www.youtube.com/watch?v=DIeCdmBRGhk&feature=youtube_gdata_player

domingo, 2 de junio de 2013

PABLO ZAMBRANO PONTÓN - RODOLFO BAQUERIZO (CN PLUS)



El siguiente es el enlace a una reciente entrevista en CN PLUS (mediados de mayo del 2013), donde tuve el gusto, el honor y la satisfacción de conversar con un hombre inteligente y divertido (de ahí que ustedes notarán que yo me río y me entretengo mucho en la entrevista), que por cierto es de un nivel muy académico y profesional.

Bienvenidos a este enlace, donde dialogamos con Rodolfo Baquerizo, sobre la apertura, la globalización y la economía internacional del Ecuador; en relación con Europa, EEUU, MERCOSUR, y el resto del mundo.

Saludos cordiales y espero que ustedes también se diviertan con este video, de la misma forma como me divertí yo. :-)

CLICK EN ESTE ENLACE:
https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=Z59qzEyvHhA






¿QUÉ LIBROS Y ENLACES WEB DEBEMOS LEER O VISITAR?

Leamos más, sobretodo libros interesantes y no simplemente ideológico-políticos como: "las venas abiertas de América Latina" (Eduardo Galeano), o "El papel del trabajo y la evolución del mono en hombre" (Federico Engels),  "Manifiesto Comunista" o "El Capital" (Karl Marx), "Guerra de Guerrillas" (Ernesto "che" Guevara); si queremos salir del subdesarrollo. 

Libros interesantes y constructivos como: "Basta de Historias" y "Cuentos Chinos" de Andrés Oppenheimer; "El Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano" (Mendoza, Montaner y Vargas Llosa"); "La Economía no miente" (Guy Sorman); "La Riqueza de las Naciones" (Adam Smith); "Libre para elegir" (Milton Friedman); "El Retorno de la Economía de la Depresión y la Crisis Actual" (Paul Krugman); "Revolución Ciudadana: Tanto... para tan poco" (Pablo Lucio Paredes", "La Macroeconomía del Populismo" (Rudiger Dornbusch), "Principios de Economía Política y Tributación" (David Ricardo), "Economía Internacional" (Dominik Salvatore), "Finanzas" (Zvi Bodie y Robert Merton), "Ecuador de la No República a la No República" (Pablo Lucio Paredes), etc.

Y bueno (disculpen por la cuña comercial): Microeconomía, Macroeconomía y Economía Internacional de Pablo Zambrano Pontón. 


Foto: Microeconomía, Macroeconomía y Economía Internacional (de mi autoría) los puedes solicitar a través de un mail a pabli_zam@yahoo.es; o en Ecuador en las librerías: Mr. Books y Librería Española.

En internet, pueden ingresar a los artículos de: www.elcato.org,www.visaaldesarrollo.blogspot.comwww.eumed.netwww.liberalismo.org, datos.bancomundial.org, www.libertaddigital.com,

Si algún amigo liberal quiere sugerir más libros o enlaces web a esta lista, bienvenidos sus aportes. 


Saludos cordiales 

PZP

POBRES E INDIGNOS.- Juan Ramón Rallo (VVC News)


2 de junio del 2013.-

En un país con 6,2 millones de parados, cometió hace unos días el Banco de España la osadía de sugerir que, tal vez y de manera excepcional, debería permitirse la contratación por debajo del salario mínimo interprofesional. Muchos han sido los argumentos que se han dirigido en contra de una medida que, no lo olvidemos, sólo permitiría que se formalizaran relaciones laborales a cambio de, por ejemplo, 600 euros mensuales (pero no obligaría a ello); mas hay un argumento que, a mi juicio, sobresale sobre todos los demás por la insultante trampa populista que esconde: cobrar salarios de 600 euros mensuales es ‘indigno’.
Por supuesto, todos coincidimos en el deseo de que los salarios sean lo más elevados posibles para todas las personas. De hecho, mis países de referencia, aquellos a los que me gustaría que se acercara España en su arquitectura económica, son Suiza y Singapur, cuyos salarios medios oscilan entre los 4.000 y los 5.000 euros mensuales. Sin embargo, el desarrollo económico y la prosperidad no pueden imponerse por ley: Suiza y Singapur abonan salarios altísimos a sus trabajadores no porque sus legislaciones así lo dispongan, sino porque sus economías han acumulado muchísimo capital, se han vuelto superproductivos y, por tanto, se lo puede permitir. Intentar trasladar sus esquemas salariales a España no nos enriquecería en masa, sino que nos mandaría a todos al paro.
Un sistema económico no puede remunerar a sus trabajadores por encima de la riqueza que éstos son capaces de generar. Aquellas sociedades que producen mucha riqueza (Suiza o Singapur) pueden abonar salarios muy elevados a partir de esa ingente riqueza; pero, en contrapartida, las sociedades pobres no pueden abonar salarios muy elevados por idénticos motivos: porque no generan la riqueza con que pagarlos. Y aquí es donde se revela con mayor claridad el absurdo de criticar la rebaja del salario mínimo por ser “indigna”. ¿Es que acaso se está afirmando que los pobres, por el hecho de ser pobres, son ‘indignos’?
Si echamos un vistazo a los salarios mínimos de otros países europeos nos topamos con que el salario mínimo de Letonia es de 287 euros mensuales, el de Lituania de 289, el de Estonia de 320 y el de nuestra vecina Portugal de 565. ¿Son ‘indignos’ aquellos estonios, letonios, lituanos o lusos que aceptan remuneraciones por debajo de nuestro salario mínimo (752 euros mensuales)? Tal vez se diga que no, que la comparación no es justa porque el “coste de la vida” en cada uno de estos países también es distinto. Bueno, pues ajustemos los salarios mínimos a los respectivos poderes adquisitivos de cada economía: en dólares internacionales (unidad de cuenta que tiene en cuenta el poder adquisitivo de la divisa de cada país), el salario mínimo de Letonia sería de 482 dólares internacionales al mes, el de Estonia de 547, el de Lituania de 564, el de Portugal de 842 y el de España de 1.009. Dicho de otra manera, en cualquier caso nuestro salario mínimo duplica al de varios de países europeos y es un 20% superior al de Portugal.
Repito, pues, la pregunta: ¿son ‘indignos’ aquellos estonios, letonios, lituanos o lusos que aceptan remuneraciones por debajo de nuestro salario mínimo? No, simplemente son (por el momento) más pobres que nosotros y, en consecuencia, cobran menos que nosotros. Nada extraordinario: los españoles también somos más pobres que los suizos, los singapurenses, los alemanes, los franceses, los holandeses o los estadounidenses y, en consecuencia, cobramos menos que ellos como media. Economías pobres sólo pueden abonar salarios bajos; economías ricas pueden abonar salarios altos.
Así las cosas, nadie debería dudar de que España se ha empobrecido de una manera muy considerable desde 2007 (en realidad, nunca fuimos ricos, pero gracias al sobreendeudamiento nos permitíamos vivir como tales) y, en tal caso, los salarios –y los salarios mínimos– deberían adaptarse en paralelo. Oponerse a una reducción del salario mínimo en España no nos hace más dignos, sino más incapaces de adaptarnos al nuevo entorno económico; es exactamente lo mismo que no querer reconocer que la fiesta terminó hace seis años y que debemos dar dos pasos atrás para encontrar un nuevo y más sólido camino sobre el que seguir avanzando. Encallar en unas arenas movedizas y negarse a recular so argumento de que “a lo hecho, pecho” sólo nos convierte en unos suicidas inconscientes.
España sólo podrá salir de la crisis con mucho más ahorro y con mucha más libertad; y, dentro de ella, con mucha más libertad en el mercado laboral, incluyendo la libertad para pactar salarios sin límites máximos ni mínimos. Obcecarnos con mantener un Estado hipertrofiado e hiperregulatorio no es dignificante, sino liberticida y pauperizador. Asumamos la realidad y rectifiquemos lo antes posible. No hacerlo sí sería indigno.

Tomado textualmente de la página de seguidores (fan page) de Juan Ramón Rallo en Facebook.  Rallo, es un prestigioso DOCTOR EN ECONOMÍA español de la Escuela Liberal Austriaca.

martes, 28 de mayo de 2013

EC. PABLO ZAMBRANO PONTÓN EN GAMA TV

Este es el reportaje sobre Crecimiento Económico que hizo GAMA TV recientemente, donde participé como analista económico invitado.  En el video hay un error, en mi segundo apellido, soy Pablo Zambrano Pontón y no Pablo Zambrano Dávila, como dice allí.

Saludos cordiales

http://www.youtube.com/watch?v=yx7QSZr3W04&feature=youtu.be


Mis libros: Microeconomía, Macroeconomía y Economía Internacional, pídemelos directamente a pabli_zam@yahoo.es 

domingo, 26 de mayo de 2013

MI IDEOLOGÍA Y MI PENSAMIENTO:

"Yo estoy en contra del socialismo marxista y de la lucha de clases; pero también de los monopolios y de la explotación de ciertos empresarios. Creo en un sistema que sea liberal, pero también social; es decir, en un capitalismo con rostro humano. Un sistema basado en el liberalismo: eficiencia económica y justicia social, ésta última: previa generación de riqueza por parte de los particulares. Rechazo frontalmente al marxismo, respeto a la socialdemocracia. En definitiva: yo tengo una matriz de pensamiento liberal, responsable y enfocada en el ser humano"

Econ. Pablo Zambrano Pontón


Econ. Pablo Zambrano Pontón: Primer autor de libros de Microeconomía, Macroeconomía y Economía Internacional en el Ecuador; puedes solicitarlos a través de un mail: pabli_zam@yahoo.es 


viernes, 24 de mayo de 2013

LA PREOCUPACIÓN DEL EC. ALBERTO ACOSTA


El Ec. Alberto Acosta (ex candidato presidencial), señaló el día miércoles 22 de mayo del 2013, en el Paraninfo de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Central del Ecuador: su preocupación por el hecho de que las grandes empresas y la banca privada, han aumentado sus utilidades en estos últimos años (2007-2012).

Personalmente, a mi eso no me preocupa; porque es el reflejo evidente de la prosperidad económica que estamos viviendo en el país, lo cual es positivo.  Lo negativo está: en que no estamos ahorrando o lo estamos haciendo muy poco; estamos creciendo en base a créditos chinos y no a la inversión privada (nacional o extranjera), que es más sostenible en el tiempo.  Cuidado y este boom económico es tan solo un espejismo, como pasó en España, Grecia y similares.  Se requiere con urgencia concluir los proyectos estratégicos y cambiar la matriz productiva.

Según la Teoría Macroeconómica: en épocas de bonanza hay que ahorrar; y en períodos de crisis económica, hay que consumir lo previamente ahorrado.  No consumamos desenfrenadamente en épocas de bonanza, porque luego vendrán los dolorosos y odiados ajustes.   
Pablo Zambrano Pontón


Esta opinión fue publicada por Diario El Comercio de Quito, el día lunes 27 de mayo del 2013, en la Sección "Cartas al Director", en el siguiente enlace web:

ENLACE EN DIARIO EL COMERCIO DE QUITO: 


*Crónicas de la Gran Recesión II (2010-2012), Juan Ramón Rallo


Impuestos, recortes y paro: la madre de todas las resacas

El gestor de fondos y colaborador de El Confidencial, Daniel Lacalle, prologa Crónicas de la Gran Recesión II (2010-2012), del economista Juan Ramón Rallo. El libro saldrá a la venta el viernes 24 de mayo y ese mismo día se presentará en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, dentro de Liberacción, la feria de libros liberales organizada por el Instituto Juan de Mariana*.

Hace unos meses hicimos una encuesta entre inversores y gestores sobre cuáles habían sido las causas de la crisis financiera. Las respuestas fueron muy interesantes y diferentes, pero podrían converger en un mensaje:toma de riesgo excesivo ante un entorno de tipos de interés bajo y  sobreabundante liquidez. Ello, a su vez, nos conduce a unos estados y bancos centrales que lanzaron el mensaje de «no se preocupen, todo va bien, que aquí estamos nosotros para garantizar que se eviten shocks», algo que, por supuesto, no cumplieron. Porque no podían. Ni pueden. Vivimos en unas economías tan intervenidas que asumimos, casi como una religión, que los estados y sus bancos centrales son omnipotentes y pueden cambiar el rumbo de la economía a su placer, garantizando crecimiento eterno. Olvidamos, por supuesto, que los bancos centrales y estados siempre son reactivos y, como tales, cuando ponen en marcha procesos de incentivos perversos, tipos bajos, expansión monetaria y estímulos injustificados, empujan a los agentes económicos unos cuantos pasos más cerca del borde del precipicio.

Es interesante también comprobar cómo ese proceso de «toma de riesgo excesivo» nos pasaba desapercibido cuando vivíamos la fiesta del crecimiento eterno, las compras megalómanas y el endeudamiento. Un claro ejemplo lo vivimos en España, un país que, supuestamente, crecía más que ninguno otro y cuyo modelo económico era un milagro y la envidia del mundo entero. Alemania, sin embargo, aplicando recetas de austeridad y recortes presupuestarios promovidos por el canciller Schröder, se lanzaba al «abismo del estancamiento», según comentaba el diarioEl País en el año 2004.

A muchos economistas, ese modelo de crecimiento, apalancado y orientado al ladrillo y a la «inversión» -malgasto- estatal, les sonaba: lo habían visto antes y, como en tantas ocasiones, sabían que terminaba mal. De hecho, el crecimiento de España, excluyendo el efecto de deuda, fue muy bajo durante la burbuja, según cifras del FMI y el BBVA. Sin embargo, en un mundo acostumbrado a repetir las formulas keynesianas de aumentar el gasto, endeudarse y dar la patada hacia delante, aunque no funcione, tendemos a negar los problemas, a ignorar los riesgos y a buscar repetir los mismos errores.

En este libro encontraremos un análisis muy detallado y ameno de aquellos errores graves que se cometieron y cómo apartamos la vista e ignoramos sus consecuencias. Efectivamente, hoy nos quejamos de unas políticas de austeridad que dicen que nos ahogan. Sin embargo, no podemos hablar de austeridad cuando el gasto estatal, la deuda y los déficits públicos siguen alcanzando máximos históricos. Lo que ocurre es que estamos acostumbrados al malgasto y al dinero fácil como fenómenos «normales». Queremos recuperar el 2005-2007. Sólo hay un problema: es imposible, no funciona.

Olvidamos que los recortes de hoy son consecuencia del exceso de gasto del pasado, que las políticas expansivas no evitan dichos ajustes presupuestarios, como estamos viendo en Estados Unidos o el Reino Unido. Olvidamos que las soluciones monetaristas y expansivas no solucionan modelos económicos de baja productividad y obsoletos: los perpetúan. Y los efectos negativos de cerrar los ojos, imprimir y esperar que escampe son obvios. Recesión en el Reino Unido, deflación en Japón, estancamiento en Estados Unidos. Y el paro, ese supuesto objetivo social de las políticas intervencionistas de estados y bancos centrales, no sólo no baja, sino que las condiciones laborales empeoran. Porque las políticas expansivas no crean confianza, sólo desconfianza. Y llevan a algo que pocos economistas keynesianos son capaces de explicar: la velocidad del dinero, reflejo de la actividad económica, se desploma. ¿Su solución? Repetir lo que ha fracasado. Nunca es suficiente, y si no funciona… es porque no se ha hecho de manera contundente.

La peor ‘resaca’ jamás sufrida 

El problema del sobreendeudamiento radica en que nos da una falsa sensación de poder, de riqueza, y nubla la prudencia a la hora de gastar o invertir. Y que, cuando se acaba, el efecto «resaca» es peor de lo que nadie imaginaba. Se empieza justificando la deuda para «hacer inversiones de crecimiento» y se acaba despilfarrando en gastos tan «sociales» como las decenas de miles de millones que pagamos en subvenciones. Se empieza pensando que se pagará con crecimiento, luego que se pagará con más deuda de fondos exteriores, después que se pagará con más impuestos y, finalmente, se quiebra.

Desde 2003, cada euro nuevo de deuda ha generado productividades marginales cero y, desde 2004, negativas, según Goldman Sachs. Es el «umbral de saturación de deuda» que ignoran nuestros políticos, siempre dispuestos a gastar hoy el dinero de las generaciones futuras. Efectivamente, la deuda puede ser buena cuando se invierte de manera prudente y cuando no alcanza unos niveles inaceptables. Pero, como en todos los procesos de descontrol inversor, llega un punto en que nunca nos parece alta.

Siempre nos parece que «nuestro caso es distinto» -mi deuda sobre PIB es menor que la de Japón-, que «a mí no me va pasar» -España no es Grecia- o el socorrido «yo estoy mal, pero el otro está peor» -la deuda privada es mayor que la pública-. Son mensajes que sólo buscan justificar un comportamiento que, en nuestro interior, somos conscientes de que es inaceptable. Sólo queremos que, aunque sepamos que no es lo correcto, nos siga fluyendo el dinero.

Es curioso porque el proceso de expansión salvaje de los balances de los estados y sus bancos centrales siempre se tiñe de un aura «social», diciendo que se busca bajar el paro y reducir desigualdades, cuando en realidad es profundamente antisocial y extremadamente injusto: porque premia al endeudado y al que invierte mal, penalizando con impuestos e inflación al ahorrador, al prudente y a una clase media que está siendo aniquilada por las políticas de sostener a bancos y a Estados elefantiásicos e insolventes.

Más impuestos y más recortes

El Estado, efectivamente, no es una empresa. Y, como tal, debe también diferenciar su capacidad de endeudamiento. Porque la deuda privada se contrae libremente. La deuda privada excesiva se repaga con ampliaciones de capital, desinversiones y caja libre. Si la empresa no puede pagarla, quiebra, se venden sus activos y se liquida. Sin embargo, la deuda pública es impuesta obligatoriamente. Además, esta se repaga con más impuestos y más recortes y, si no se paga, se termina arruinando a los ciudadanos. Importantes diferencias.

Nos repiten ahora, una y otra vez, que el Estado tiene que gastar cuando ahorran las familias y empresas para compensar, sostener la actividad económica y, luego, cuando llega el crecimiento, entonces es cuando toca ahorrar. Excepto que, oh sorpresa, en épocas de bonanza los Estados no ahorran. ¿Saben cuál es el número de países de la OCDE que han visto reducido su gasto público en épocas de bonanza en los últimos veinte años? Cero. 

Es entonces cuando el sobreendeudamiento se convierte en norma, cuando corremos el riesgo de pasar de saturación de deuda a una saturación impositiva que genera destrucción de crecimiento, riesgo de descapitalización y quiebra. La deuda en sí misma no es mala. La deuda es mala cuando no genera ninguna rentabilidad. Y, como sucede en cualquier otra actividad económica, hay «inversiones sociales» que no generan rentabilidad económica y son aceptables, pero estas no pueden acaparar y sobrepasar a las inversiones que sí generan rentabilidad, porque de lo contrario entramos en una espiral de gasto que implica más deuda y más impuestos, un mayor empobrecimiento, menos ingresos, el mismo gasto, más deuda y la quiebra.

Piensen lo bien que estaríamos hoy si en 2005, cuando multiplicábamos nuestra deuda por dos, hubiéramos hecho una huelga con una buena pancarta diciendo: «No hipotequemos a nuestros nietos». El despilfarro, el gasto y la deuda siempre se toleran. Pero no se suelen valorar sus consecuencias.

Los beneficios de planificar para cuadrar gastos e ingresos son muy fáciles de entender: si se equivocan y el país crece más, se ahorra y se mitigan los impactos si se vuelve a la crisis. Vamos, lo que todos ustedes hacen cada día. Lo malo de la política de la cigarra es que cuando llega el invierno ya no queda nada y, lo que es peor, se depende de la caridad (del BCE, del FMI o de quien sea), que suele venir acompañada de exigencias que nos empobrecen y nos hacen menos libres. Esta crisis debería enseñarnos a desconfiar de los incentivos perversos, de los cantos de sirena de la expansión ficticia y de las llamadas a tomar riesgos provenientes de estados y políticos cuyo historial de aciertos en sus inversiones y predicciones sobre el futuro es francamente atroz.

El placebo de los economistas estatistas

¿Quiénes generaron esos incentivos perversos? ¿Cómo se llegó a esta situación? ¿Es la solución a la crisis llevar a cabo las mismas políticas que nos condujeron a ella? ¿Qué papel tienen los bancos centrales y los Estados a la hora de poner en marcha mecanismos de crecimiento? En este libro, que recopila algunos de los excelentes artículos de Juan Ramón Rallo sobre la crisis, encontrarán muchas respuestas. Muchas de ellas les sorprenderán, porque no van orientadas al «efecto placebo» que nos intentan vender los economistas estatistas. Pero recuerden: que haya consenso entre algunos profesionales no significa que tengan razón. Y a las pruebas y datos me remito: el problema de defender las políticas expansivas y estatistas es la evidencia empírica de sus fracasos. Y cuanto más se aplican, más contundentes se vuelven los argumentos en contra.

Este libro les ayudará a entender mejor la crisis, valorar distintas opciones, cuestionar los dogmas establecidos y llegar a sus propias conclusiones. Además, ofrece soluciones. De ahí que se trate de una publicación imprescindible que merece la pena consultar una y otra vez ante las recurrentes tentaciones de los diferentes Gobiernos por repetir formulas caducas e ineficaces… pero, eso sí, consensuadas. Como decía Margaret Thatcher, el consenso es el abandono de toda creencia, principio y valores; por lo tanto, sólo es algo en lo que nadie cree y, por supuesto, nadie cuestiona. Evitémoslo.

*Crónicas de la Gran Recesión II (2010-2012), Juan Ramón Rallo, Unión Editorial, 2013, 425 páginas

Tomado textualmente de "El Confidencial"


miércoles, 1 de mayo de 2013

ECUADOR: ¿SOCIALISMO O PRAGMATISMO DEL SIGLO 21?


El Socialismo es un sistema socio económico, en el que existe propiedad social o pública de los medios de producción y en el que los precios son impuestos por el Estado, y no por las leyes de oferta y demanda del mercado.  Además, los líderes socialistas, son bastante afectos a: paros, huelgas y manifestaciones; con un fortalecimiento de la dirigencia sindical.
El Pragmatismo, reconoce la importancia práctica de los hechos, de la simple realidad objetiva; concediéndole poca valoración a las ideologías.  El pragmático es inteligente, razonador; mientras que el ideológico es sentimental, utópico e idealista.
Por lo expuesto,  en la primera parte del Gobierno ecuatoriano, hubo las dos cosas: ideología socialista y pragmatismo (en partes iguales).  En esta segunda parte, tras la visita del Presidente a Europa: gran parte de los sectores productivos y de la población, esperamos un giro hacia la apertura inteligente de mercados y la globalización; para atraer inversión privada, aumentar la producción, fortalecer el comercio, generar empleo, redistribuir la riqueza y reducir la pobreza.     

Econ. Pablo Zambrano Pontón


Pablo Zambrano Pontón: Destacado y primer autor de Libros de Microeconomía, Macroeconomía y Economía Internacional.  Solicítalos llamando al 0994157213 o al 0998080329.  Disponibles también en Mr Books y Librería Española.  Ecuador.

Enlace a la página de Diario El Comercio:

http://www.elcomercio.com/cartas_a_la_direccion/Socialismo-pragmatismo-siglo-XXI_0_913108856.html


domingo, 21 de abril de 2013

LA ECONOMÍA NO MIENTE

Personalmente, siempre me baso en grandes pensadores; en gente que mediante sus investigaciones, ha permitido que comprendamos más y mejor, el complejo mundo de esta moderna ciencia social, llamada: ECONOMÍA CIENTÍFICA; por eso, yo a mis alumnos, siempre les digo que primero es la economía, antes que la política y la parte social; porque sin recursos, es muy difícil ser solidario; como decía Margaret Thatcher (+): "El buen samaritano, se habría quedado sólo en buenas intenciones; si no hubiese tenido dinero".  Veamos, lo que escribe el periodista e investigador económico francés: Guy Sorman, en la contraportada de su libro: "La Economía no miente" (obra que muy gentilmente me la obsequió mi buen amigo, el Dr. en Economía Aplicada: Pablo Lucio Paredes, dado que la Universidad San Francisco de Quito, en 2010, la publicó traducida al español):

" (...) Sólo en el curso del siglo XX, las malas políticas económicas, devastaron naciones; y causaron más víctimas que cualquier epidemia.  En cambio, las buenas políticas económicas, permitieron reconstruir la Europa de la postguerra; arrancando de la pobreza generalizada, a cerca de 800 millones de habitantes, en particular de la India y China.

La ciencia económica enseña, que para progresar no es indispensable disponer de recursos naturales; y que no existe ninguna civilización inepta para el desarrollo.  LO ÚNICO QUE IMPORTA SON LAS BUENAS DECISIONES EN MATERIA DE POLÍTICA ECONÓMICA; los "malos alumnos", pagan con su propio estancamiento" (Guy Sorman, "La Economía No Miente", contraportada).






sábado, 20 de abril de 2013

CONFERENCIA MAGISTRAL EN LA UCE

Este viernes 19 de abril del 2013, pasará a la historia, como el día en que hubo un intercambio académico bastante enriquecedor en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Central del Ecuador.  El evento contó con la participación de los economistas Juan Fernando Carpio y Pablo Zambrano Pontón; el uno docente de la Universidad San Francisco de Quito, y el otro de la Universidad Central del Ecuador.

Las ponencias fueron sobre la Economía Social de Mercado (Pablo Zambrano Pontón) y el Liberalismo desde la óptica de la Acción Humana de la Escuela Austriaca (Juan Fernando Carpio).

Al final, llegamos a la conclusión que una economía para desarrollarse, puede (e incluso debería) atravesar por tres etapas: 1) Economía de Estado intervencionista (Keynes; 2) Economía Social de Mercado (Ludwig Erhard); y, 3) Economía Austriaca (Ludwig von Misses).

Todos estos pensadores, son en esencia capitalistas, porque consideran que es la acción individual, expresada en la parte social del mercado, la que consigue el desarrollo de los pueblos: por eso el individuo emprendedor, requiere de todo el apoyo del Estado, por ejemplo, mediante menores trabas impositivas, durante sus primeras etapas.  Y que siempre será el ser humano, superior al capital.  Que el neoliberalismo, no existe; que es simplemente una etiqueta usada por los socialistas, para consolidar su poder y anular la acción de ciudadanos libres, decidiendo cada uno lo que más le conviene, basándose obviamente en la responsabilidad social (sin daños a terceros).


miércoles, 17 de abril de 2013

Correa, ratifica voluntad política para firmar acuerdo con la UE



El presidente de Ecuador, Rafael Correa, fue recibido por la canciller alemana, Angela Merkel. Foto: Cortesía / Presidencia
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, fue recibido por la canciller alemana, Angela Merkel. Foto: Cortesía / Presidencia
El presidente Rafael Correa explicó que durante la reunión que mantuvo este miércoles con la canciller alemana Angela Merkel le ratificó la decisión política del Gobierno ecuatoriano para firmar un acuerdo comercial con la Unión Europea (UE).
Indicó que las negociaciones con Ecuador han debido ser más cuidadosas, dado que el país no cuenta con moneda nacional, lo que obliga a tomar en consideración solamente a la política comercial como instrumento para controlar posibles desequilibrios que pueden conllevar la firma de esta clase de tratados.
El Mandatario comentó que se han superado ya prácticamente todos los problemas a nivel de mandos medios para la firma del acuerdo, aún quedan ciertos detalles de carácter técnico. "Hemos conversado con la señora Canciller para dar un impulso político definitivo a nuestros delegados para que ya se cierre el acuerdo y podamos firmarlo", puntualizó.
Solo falta el "definitivo impulso político" para su conclusión, manifestó Correa en una rueda de prensa conjunta tras reunirse en la Cancillería Federal con Merkel, quien subrayó a su vez que "Alemania impulsará ese acuerdo ante la Comisión de la Unión Europea".
La funcionaria germana también afirmó que las relaciones económicas entre ambos países  "solamente tienen la posibilidad de incrementarse porque las tasas de crecimiento del Ecuador son muy buenas".
Asimismo subrayó el interés de las empresas germanas por invertir en el país andino, aunque reclamó un mejor marco legal para garantizar esas inversiones.
En se sentido, Correa subrayó que la Constitución ecuatoriana garantiza la seguridad jurídica y la propiedad privada. Mencionó así el Código de la Producción, que incluso tiene un contrato llamado de inversión, donde se estipulan las ventajas y los incentivos para el inversionista nacional o extranjero e incluso se pueden establecer claúsulas de arbitraje.
"Ojalá podamos firmar un acuerdo de protección de inversiones pero con toda la Unión Europea", reiteró el Mandatario.
Merkel puntualizó que Alemania puede ser un excelente socio para Ecuador en el desarrollo de áreas como las energías renovables y de infraestructuras, además en los campos de la investigación y ciencia, la educación y la formación profesional.
"Precisamente en el turismo y en las energías renovables vemos buenas posibilidades de crecimiento", dijo.
La canciller también expresó su admiración por el hecho de que Ecuador cuenta con un endeudamiento público muy bajo, "bastante inferior al de Alemania", y una economía y mercado laboral en crecimiento, que hacen atractivo el país para los inversores extranjeros.
Previamente, el presidente Correa mantuvo un desayuno de trabajo con miembros del Instituto de Cambio Climático de Potsdam, al sur de Berlín.
El centro de investigaciones alemán es uno de los más prestigiosos institutos mundiales dedicados a estudiar los efectos del calentamiento global y a realizar proyecciones sobre las consecuencias del cambio climático en nuestro planeta.
Poco después, el Presidente fue recibido en el histórico edificio del Reichstag por el presidente del Bundestag, la cámara baja alemana, el cristianodemócrata Norbert Lammert, quien le mostró las instalaciones del Parlamento y con quien mantuvo una entrevista.
Correa se reunió seguidamente con el alcalde-gobernador de Berlín, el socialdemócrata Klaus Wowereit, con quien intercambió impresiones en el Ayuntamiento.
Una reunión con el titular alemán de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle, y un encuentro con la comunidad ecuatoriana en Berlín completan esta tarde la agenda del mandatario de Ecuador, quien mañana visitará el Parque Tecnológico y Científico de Adlershof, al sureste de Berlín, antes de continuar viaje a Roma.
Fuente: Diario El Telégrafo

LA TRISTE SITUACIÓN VENEZOLANA


Venezuela está partida en dos mitades: unos que quieren el progreso, la libertad, la prosperidad; y otros que anhelan la igualdad de resultados, la vagancia, la vida fácil, la ley del menor esfuerzo.  Así, con Capriles, están los ciudadanos que quieren un cambio de rumbo; quienes han sido víctimas del hiperactivismo estatal;  con Maduro, aquellos a quienes el socialismo marxista, nacionalista y ultrapopulista, les ha concedido prebendas y privilegios, en forma de subsidios, latisueldos, viáticos y a la voz abusiva de " Exprópiese...!!

Resultados: una economía totalmente dependiente de la renta petrolera y las importaciones; golpeada por el déficit público, la inflación galopante, la escasez de productos básicos, la falta de divisas, la devaluación, los apagones, y los altísimos índices de criminalidad.

Se trata por tanto, de un cóctel explosivo y polarizado, con peligro de guerra civil.  Todo gracias al funesto socialismo populista: histórico y añejo fabricante de miseria, odio, división y “lucha de clases”.  Mi solidaridad con Venezuela, ante tan triste situación; y me sumo al pedido de EEUU, la Comunidad Europea y la OEA , para que se abran las urnas.


Econ.  Pablo Zambrano Pontón




Hoy domingo 21 de abril del 2012 (día de la Independencia de mi ciudad natal: Riobamba), la ha publicado muy gentilmente Diario El Comercio de Quito, medio serio e independiente de este país, al que agradezco infinitamente por la confianza en mi opinión:

http://www.elcomercio.com/cartas_a_la_direccion/Cartas_a_la_direccion_0_904709709.html

Saludos y gracias por tus gentiles comentarios, que los puedes hacer aquí en mi blog, o en el enlace de Diario El Comercio.

PZP

lunes, 15 de abril de 2013

"ECUADOR ES DIFERENTE A VENEZUELA"

Hoy lunes 15 de abril del 2013, fui entrevistado en RTU el Canal de las Noticias.  En lo principal, traté de diferenciar el fracasado modelo socialista venezolano, del exitoso modelo de economía de mercado socialmente responsable (aunque por ahora está un tanto proteccionista) del Ecuador.

Saludos cordiales y por favor deja tus respetuosos comentarios, en el siguiente enlace:

http://www.ecuadorenvivo.com/videos/zambrano-_quisiera_dar_mi_-sentido_pesame-_a_venezuela_por_la_victoria_de_maduro.html

domingo, 14 de abril de 2013

PERSPECTIVAS ECONÓMICAS ECUADOR (TC TV 14/04/2013)

Este es el enlace a mi quinta y reciente entrevista en TC Televisión, sobre las perspectivas económicas del Ecuador; en este nuevo período presidencial de Rafael Correa.  En el panel, tuve la oportunidad de compartir criterios y conocimientos con dos excelentes académicos y analistas económicos: Víctor Hugo Albán (Presidente del Colegio de Economistas de Pichincha) y Carlos Cortez (Catedrático de la Universidad Católica de Guayaquil).  Entrevista, brillantemente conducida por Carlos Rabascall.

Enlace:

http://www.ecuadorenvivo.com/videos/yachay_un_proyecto_para_cambiar_la_matriz_productiva.html

Tus respetuosos comentarios, te agradecería que los realices una vez que mires el vídeo completo y te pediría de favor que los efectúes en el enlace arriba señalado, es decir, en la página web de Ecuador en Vivo, donde está subida la entrevista.

Saludos cordiales, y a mis estudiantes, es un gusto representarlos dignamente....

Ec. Pablo Zambrano Pontón



Esto dice "Ecuador en Vivo":

El análisis de los retos económicos del país para los próximos cuatro años, fue el ingrediente central de la conversación en el programa Pulso Político, en donde participaron analistas económicos como Carlos Cortez y Pablo Zambrano. Una de las necesidades principales, según los analistas, es un cambio de mentalidad a nivel profesional en los ecuatorianos, pues  en un país donde los objetivos de los estudiantes no van más allá de conseguir un empleo público, a los sumo, jamás podrá desarrollar un sector industrial productivo, por lo que se necesita formar profesionales con mentalidad emprendedora y objetivos empresariales, en lo cual jugará un papel fundamental el proyecto de Ciudad del Conocimiento en Yachay, según los analistas. (TC)



jueves, 4 de abril de 2013

sábado, 23 de marzo de 2013

Controles de Precios CN Plus entrevista a Pablo Zambrano Pontón

Mi segunda entrevista con Ámbar de Pérez, donde también participó Wilfrido Miuñoz, en el Noticiero Estelar de CN Plus, sobre el tema "Controles de Precios y Perspectivas Económicas 2013".  Saludos cordiales, no te la pierdas, está en el siguiente enlace:

http://www.youtube.com/watch?v=CUmMkmrU4uE


Pablo Zambrano Pontón, entrevistado por Ámbar de Pérez

Mi primera entrevista con la prestigiosa, guapa y destacada periodista Ámbar de Pérez, un honor para mí, haber estado en su programa a fines del 2012.  Mírala en el siguiente enlace:

http://www.youtube.com/watch?v=7x0tX3Oi28k


Radio de la Asamblea Nacional entrevista a Pablo Zambrano P. (Parte II)

La segunda parte de mi entrevista en la Radio de la Asamblea Nacional del Ecuador.  Saludos y gracias por tus respetuosos comentarios ;-)

http://www.youtube.com/watch?v=S6GnO3uRK2k



Radio de la Asamblea Nacional entrevista a Pablo Zambrano Pontón (I Parte)

Este es el enlace a la primera parte de mi entrevista del 15 de marzo del 2013, en la Radio de la Asamblea Nacional del Ecuador, con la excelente periodista y comunicadora social: Nancy Monteros.  Saludos y gracias por tus respetuosos comentarios ;-)

https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=JyS0UpJGeaw#!



lunes, 18 de marzo de 2013

Vuela amigo, vuela alto.... (By: Julio Iglesias)

Esta canción, es para que volemos alto, muy alto, como las águilas.... por eso dice: "Vuela amigo, vuela alto, no seas gaviota en el mar; la gente tira a matar, cuando volamos muy bajo"  Excelente canción que espero la escuchen, porque les subirá el ánimo.  Así que, que esperan: A VOLAR ALTO!!!!!

https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=CFO0cFFdVDk


FANATISMO Y PRAGMATISMO (By: Pablo Zambrano Pontón)

En este enlace podrán leer mi Carta al Director de Diario El Comercio de Quito, publicada el lunes 18 de marzo del 2013.  Saludos cordiales y espero que les guste; y si no les agrada, al menos respeten mi pensamiento, de la misma forma como yo respeto el de todos; no intento cambiar el pensamiento de nadie, simplemente quiero que la gente, el ciudadano común conozca la verdad de los hechos, y no se deje engañar por politiqueros corruptos, con el cuento de la ideología y el fanatismo.  Seamos pragmáticos, y aceptemos  la simple realidad pragmática y objetiva.  Saludos cordiales :-)

http://www.elcomercio.com/cartas_a_la_direccion/fanatismo-pragmatismo_0_884311736.html




domingo, 17 de marzo de 2013

PABLO ZAMBRANO PONTÓN, ENTREVISTADO EN RADIO DE LA ASAMBLEA NACIONAL DEL ECUADOR

El Econ. Pablo Zambrano Pontón, en su calidad de Catedrático, Escritor y Analista Económico; fue invitado muy gentilmente por parte de la Radio de la Asamblea Nacional, a una entrevista con la Lcda. Nancy Monteros, Periodista y Conductora del Programa: "Diálogo Legislativo", el día viernes 15 de marzo del 2013 a las 13h00 (siendo reprissada el mismo día viernes a las 20h00 y el domingo 17 de marzo a las 8h00).

La entrevista estuvo relacionada con temas de la Economía nacional e internacional (aspectos macroeconómicos y microeconómicos).  En los próximos días, estaremos subiendo el audio de dicha entrevista.

Invitamos a las personas que hayan escuchado la entrevista, a emitir sus CONSTRUCTIVOS comentarios en este blog; solicitándoles brevedad  (máximo 8 líneas), que sean concretos en sus exposiciones, y que se refieran exclusivamente a temas que hayan llamado su atención.

Comentarios que consideremos ofensivos (o que no tengan nada que ver con la entrevista), serán inmediatamente borrados.

Saludos cordiales