lunes, 18 de julio de 2011

Crecimiento y deuda

Jorge Gallardo
Los países de América Latina y el Caribe enfrentaron con éxito la crisis mundial de fines del 2008 e inicios del 2009. Debido a un crecimiento continuo de sus economías, y condiciones favorables en el entorno internacional, los países pudieron acumular cuantiosas reservas y a su vez disminuir el endeudamiento público. De esta forma, la crisis internacional encontró a una región fortalecida y equipada con las herramientas necesarias para enfrentarla. No se repitieron los escenarios de épocas anteriores, en donde los desequilibrios originados en otras partes del planeta o en la región misma afectaban de manera drástica la estabilidad que con esfuerzo se había logrado. Esta vez fue diferente. Los gobiernos, con recursos disponibles para hacerlo, diseñaron políticas contracíclicas para enfrentar la crisis que amenazaba con echar al traste ocho años de crecimiento continuo. Las economías de la región fueron golpeadas por la crisis, lo que se reflejó en una caída en el crecimiento económico de 1,9%, en el 2009, interrumpiendo la continuidad y las mejoras que se venían dando en el empleo. Esta situación fue superada debido a la coordinación en las medidas económicas aplicadas por los países desarrollados más afectados por la crisis para evitar caer en una recesión más profunda. En la región, estas medidas contracíclicas contribuyeron a reducir la vulnerabilidad económica, lo que posibilitó que las economías se reactiven de manera inmediata logrando crecer en su conjunto en el 2010 en un 5,2%. Esta vigorosa recuperación, según la Cepal y la OIT, se verá reflejada en un descenso de la tasa de desempleo que de un 7,3% en el 2010 se espera caiga al 6,7% al cierre del presente año. Sin embargo, si bien el estudio publicado en junio bajo el título: Coyuntura Laboral en América Latina y el Caribe, reconoce los excelentes resultados de la aplicación de medidas contracíclicas, advierte que las mismas fueron resultado de reacciones de corto plazo más que un enfoque institucionalizado. Por consiguiente, no es suficiente acumular reservas internacionales, ya que las mismas se tornan insuficientes en crisis prolongadas. De ahí la necesidad de crear una institucionalidad que permita una respuesta rápida y efectiva a una situación de crisis. Esta institucionalidad se torna más evidente y urgente en países sin moneda propia que no pueden utilizar la política monetaria y cambiaria como parte del arsenal de herramientas para enfrentar una crisis causada por factores fuera de control. Basta observar lo que está pasando en la UE con la crisis de la deuda, para ver la importancia de tener un marco institucional de respuesta rápida para impedir que las crisis se extiendan afectando a la estabilidad de los países.

TOMADO DE: EL COMERCIO, Quito, 18 de julio 2011

COMENTARIO: Con medidas contracíclicas, el ex Ministro de Finanzas, Jorge Gallardo, se refiere a instrumentos activos de la política keynesiana como son: política fiscal, monetaria y cambiaria de tipo expansivo que permitan reactivar la producción y el empleo.  Son de corto plazo, como por ejemplo: aumentar el gasto público o disminuir los impuestos.  En el caso del Ecuador, es evidente que se ha utilizado ese tipo de políticas, en lo fiscal, donde el Estado ha jugado, un papel preponderante.
Ahora es necesario, mejorar la institucionalidad nos dice Gallardo, porque ese tipo de medidas, son de largo plazo.  Para desarrollarse se requiere una acertada combinación entre Estado en el corto plazo e instituciones que apuntalen el progreso.  
Ojalá lo escuchemos, porque todo el tiempo no podemos seguir dependiendo de más impuestos o mayor endeudamiento, para financiar el ingente Gasto Público.  Por tanto, es preciso, que se den señales claras a los inversionistas particulares, nacionales y extranjeros, de que se está siguiendo una política económica responsable y además que tenemos la predisposición de aprovechar las enormes oportunidades que brinda la Globalización.  
La voz de la historia nos recuerda que inevitablemente después del proteccionismo de Estado, debe venir necesariamente el liberalismo de mercado, socialmente responsable.  Ejemplos: China, Chile, Brasil, EEUU, Suiza, Hong Kong, Corea del Sur, Perú, Uruguay, Costa Rica, etc.  Naciones que deberían ser nuestro obligado referente.

domingo, 17 de julio de 2011

"VISA AL DESARROLLO", INTRODUCCIÓN AL LIBRO (2012)

Estimados amigos, comparto con ustedes el prólogo y la introducción de mi próximo libro: "Visa al Desarrollo", que espero tenerlo listo para el próximo año.  Espero que les guste, tanto o más que mis otros libros.  Gracias por dejarme sus comentarios.  
Saludos cordiales... Pablo Zambrano Pontón (Economista, Catedrático y Escritor)

PRÓLOGO
 “Ninguna sociedad puede ser floreciente y feliz, si la mayor parte de sus miembros es pobre y desdichada” (Adam Smith, filósofo y economista, considerado el Padre de la Economía)

“Yo soy siempre fiel al sistema liberal y justo que proclamó mi patria (Simón Bolívar, el Libertador)

“Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas.  Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas” (Milton Friedman, ex Premio Nobel de Economía, 1976)

“Cuándo los hechos cambian, cambio de opinión. ¿Qué hace usted, señor?” (John Maynard Keynes, Liberal Socialdemócrata y uno de los fundadores de la Macroeconomía Moderna)

“Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos, sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un auto sacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada”.   (Ayn Rand, novelista y filósofa)

Estimados amigos, gracias por leer el presente libro, sean todos ustedes ¡Bienvenidos! a este recorrido investigativo, analítico y de interpretación, que espero les resulte útil y agradable.  Las opiniones aquí vertidas, serán efectuadas en base a hechos concretos, verificados y documentados, con la debida fuente de información.  Todos los acontecimientos relatados y sus correspondientes comentarios, son de dominio público, sin tergiversaciones, ni suposiciones de ninguna índole.  Han sido escritas en forma técnica, independiente, clara y transparente.   
Un agradecimiento especial, a los distintos autores, economistas, científicos, políticos, periodistas, sociólogos e investigadores; cuyo pensamiento está presente en internet, en libros, en revistas, o en periódicos; de quienes he obtenido su valioso punto de vista.  Espero que esta obra de Economía orientada al Desarrollo, sirva de reflexión para la sociedad latinoamericana y en especial para nuestros gobernantes. 
El presente libro trata de confrontar algunos modelos económicos: socialismo, capitalismo proteccionista o mercantilista y liberalismo social o economía de mercado socialmente responsable; para que el lector saque sus propias conclusiones, independientemente de la opinión del autor.  ¿Será verdad que el liberalismo social es una opción utilizada por los gobiernos ubicados en la derecha política? ¿Se puede considerar al socialismo,  como un modelo lleno de virtud y solidaridad? ¿Sería mejor para el Ecuador y para otros países de la región, tratar de seguir el sistema proteccionista, el socialismo del siglo XXI, o el pragmático modelo de liberalismo social vigente en varios Estados latinoamericanos y en los países más prósperos a nivel mundial? Interrogantes que serán absueltas en la las páginas que siguen. 
De lo que sí debemos estar convencidos, es que el subdesarrollo sólo está en la mente, no existe una fatalidad determinista que nos obligue o nos condene a ser subdesarrollados por siempre; pues si hubiera una confabulación internacional que impone el atraso y la miseria, ¿por qué han podido vencerla países como: Chile,  Hong Kong,  Singapur, Australia, Suiza, Perú, Costa Rica, Brasil, Uruguay, China, India, Rusia, Corea del Sur, Taiwán, Finlandia, etc.? La respuesta es polémica sin duda.  No obstante existe evidencia comprobada de que estas naciones y otras más, pudieron realmente progresar, solamente cuando abandonaron sus visiones político-ideológicas y abrazaron con fe, la senda del pragmatismo-científico, la libertad y la solidaridad, como ejes de su desarrollo económico, social, cultural y político.
Escribo al amparo de la Constitución Vigente en el Ecuador, la misma que en el Artículo 66 numeral 6 garantiza que una persona tiene: “El derecho a opinar y expresar su pensamiento libremente, en todas sus formas y manifestaciones”.  E igualmente solicito, el respeto a los artículos 18 y 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que dicen:

Artículo 18:

  • “Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; (…) así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia”.

 

Artículo 19:

  • “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.

Escribo este libro también, basado en mi experiencia profesional y luego de publicar cuatro libros: 1) Teoría Micro y Macroeconómica (en coautoría), 2) Microeconomía; 3) Macroeconomía; y, 4) Economía Internacional;  lo hago además, como un ejercicio libre, práctico, objetivo y académico.  Considero que el pragmatismo del liberalismo social basado en valores como la honestidad, la responsabilidad, la libertad y la solidaridad, tiene una influencia determinante en el progreso de las naciones, porque eso lo demuestran los modelos de los países que ya han conseguido o están en camino de obtener una: “VISA AL DESARROLLO”.  Lo hago en forma libre, porque la libertad a más de que significa hacer o decir lo que uno quiere, implica realizarla o manifestarla de manera responsable, sin supuestos, ni elucubraciones, o peor aún acusaciones; basado en cifras, en hechos reales, con opiniones independientes y por sobretodo, respetando el derecho y la honra de las demás personas. 
¡Bienvenido a este viaje! ¡abróchese bien los cinturones!, que estamos a punto de despegar, en este fascinante vuelo que nos conducirá directamente al progreso de cinco naciones correctamente enfocadas, en los aspectos económico-liberales del mercado y en los temas solidario-sociales del Estado.
El Autor

INTRODUCCIÓN

En nuestra América Latina, ha sido ampliamente promovido y discutido un sistema político, social y económico denominado: socialismo del siglo XXI,  fundado en los escritos y en la visión ideológica del sociólogo alemán Heinz Dieterich, que al momento está seriamente cuestionado en Venezuela, por la enorme inflación, devaluación y crisis económica que atraviesa este país.  El socialismo del siglo XXI, es un esquema estatista de corte nacionalista, ¡que nada tiene de socialdemócrata!, que incluso pretendería reemplazar, al exitoso y pragmático modelo que combina mercado y Estado denominado: LIBERALISMO SOCIAL o ECONOMÍA SOCIAL DE MERCADO, vigente en varios países latinoamericanos, como: Chile, Brasil, Perú, Colombia, México, Costa Rica, Panamá y Uruguay; y, a nivel mundial: China, Hong Kong, Alemania, Australia, Suiza, Canadá, Singapur, Taiwán, Corea del Sur, Finlandia, Suecia, Dinamarca, Polonia, Rusia, India, etc.  Naciones que han sido calificadas por diferentes organismos y por los propios inversionistas internacionales, como muy atractivas para el capital extranjero y las de mejor calidad de vida, además. 
La exitosa experiencia de los países hoy desarrollados, demuestra que no conviene,  basarse en un solo eje, como lo hace el socialismo del siglo XXI, es decir, en la solidaridad, ni tampoco en un solo motor: el Estado; hay que fundamentarse en dos motores correctamente balanceados y equilibrados: ¡LIBERTAD y SOLIDARIDAD!, no únicamente en el apoyo a las clases más desfavorecidas, porque eso le cuesta demasiado dinero al Estado y no es un sistema sostenible en el tiempo, dado que los recursos públicos le cuestan a toda la sociedad y no únicamente a los individuos emprendedores, que se arriesgan a iniciar una determinada actividad productiva.  Más que creer en el igualitarismo marxista (idénticos resultados), se debe buscar una igualdad de oportunidades para todos los habitantes, puesto que los seres humanos fuimos creados iguales, pero obviamente unos se destacan más y otros menos, porque tenemos diferentes capacidades, y eso es sano e incluso conveniente, para el progreso socioeconómico.  
El modelo del socialismo del siglo XXI, se basa fundamentalmente en la equidad, a través de un sector público hiperactivo y muy solidario; olvidándose que primero, hay que atraer inversión privada (nacional y extranjera), que permita crear riqueza para después distribuirla (como hicieron los países del exitoso modelo nórdico: Finlandia, Suecia, Noruega, etc.), con el fin de evitar problemas de financiamiento, que inevitablemente se presentan en Estados partidarios de incrementar el gasto público en todo tiempo y lugar, tergiversando incluso al propio John Maynard Keynes, uno de los principales economistas del siglo XX, quien señaló que se deben realizar ingentes gastos gubernamentales, únicamente cuando sea necesario, esto es, después de una recesión económica, cuando no exista un sector privado dispuesto a invertir para reactivar la producción y generar empleo; o, para corregir fallas, distorsiones del mercado, que inevitablemente, están presentes en el capitalismo.  Sistema éste último que para nada es perfecto, como lo dijo Milton Friedman (ex Premio Nobel de Economía en 1976 y principal ideólogo del actualmente exitoso modelo chileno):
“Existe una enorme cantidad de pobreza en todo el mundo.  No existe sistema perfecto.  No hay ningún sistema que vaya a eliminar completamente la pobreza, en cualquier área.  La cuestión es: ¿Qué sistema presenta mayores oportunidades? ¿Cuál es la mejor forma en que la gente pobre pueda mejorar sus vidas? Y a ese respecto, la evidencia de la historia habla con una sola voz.  No conozco ninguna excepción a la proposición, que dice que, mientras más libre sea el sistema, mejor ha estado la gente pobre y común” (Milton Friedman)   
Como vemos el capitalismo no es un sistema perfecto, pero al menos ha demostrado ser el mejor de los que se han implantado hasta ahora, al ser el que brinda mejores oportunidades a la gente, para que progrese por sus propios medios; por ello debemos tratar de humanizarlo, de volverlo justo e incluyente, en especial para aquellas personas que no han tenido las mismas oportunidades de salir adelante; más de modo alguno destruirlo, porque todos los que así lo han intentado, inevitablemente han fracasado (el marxismo, por ejemplo, no plantea la revisión del capitalismo, propone su reemplazo por el socialismo). 
Por desconocer lo que dice Friedman y hacerle más caso a Marx, a Lenín, a Stalin y a toda la plana mayor del soviet supremo (cuyas ideas fueron seriamente cuestionadas a fines de la década de los 80), Cuba, por ejemplo, no ha sido un país que haya creado riqueza; ¡todo lo contrario!, más bien se ha caracterizado por distribuir pobreza, por repartir miseria (prueba de ello es que las balsas no van de Miami a la Habana, sino al revés).  Así, tras más de 50 años de revolución socialista,  ese país se debate en medio de intensas penurias económicas.  Situación que contrasta con lo que viven su clase política dirigente, los turistas y uno que otro afortunado, que sí que han podido disfrutar de los encantos de la Isla; pues la gran masa de ciudadanos cubanos, están confinados a comer indefinidamente “moros con cristianos” y a vivir realmente en condiciones de estrechez, penuria y limitaciones económicas;  dada la ausencia de libertad económica, social, filosófica, cultural, política, de expresión y opinión.  Por más que siempre intenten vendernos la idea de que en ese país la parte social es todo un éxito, indudablemente el aspecto económico, sencillamente no ha funcionado.   Sin economía de mercado, la parte social no puede ser sostenible, porque ¿de dónde salen los recursos para financiar a los pobres?, ¿acaso sólo de Estado, han podido vivir las economías más desarrolladas? 
Soplan nuevos vientos en la región, aires de cambio, de revolución;  pues, el socialismo marxista, y la Teoría de la Dependencia, han vuelto a renacer, se han vuelto a reinventar en América Latina, a través del modelo denominado: “socialismo del siglo XXI”.  Un término creado en 1996, por Heinz Dieterich (sociólogo y político alemán residente en México), con una amplia promoción y difusión en  América Latina, a partir del 30 de enero del 2005, por el Presidente Venezolano, Hugo Chávez, en el marco del V Foro Social Mundial (Una convención de extrema izquierda, que trata de salvar el planeta, mediante encendidas proclamas y diatribas en contra del capitalismo).  

¿En qué se fundamentaría entonces, el denominado: “socialismo del siglo XXI”?, Según el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez: “… Se basa en la solidaridad, en la fraternidad, en el amor, en la libertad y en la igualdad”. [1]
¿Cuál es la ideología del socialismo del siglo XXI?, este concepto se deriva de las ideas del sociólogo-economista, historiador, filósofo y político alemán Karl Marx, sobre el materialismo dialéctico y la lucha de clases.  Está basado también en el populismo peronista, impuesto en la Argentina en los años 40 y mediados de la década del 70, del siglo XX.  También presenta rasgos del capitalismo proteccionista o mercantilista y de la teoría de la dependencia o modelo de sustitución de importaciones.  Un sociólogo alemán, Heinz Dieterich, su principal ideólogo y promotor, actualiza las ideas socialistas, con la venia y beneplácito de muchos seguidores del socialismo real (marxista), fomentando la participación democrática de la ciudadanía, en oposición a las violentas dictaduras de antaño.  Donde el comunismo y el fascismo, fueron totalitarismos de izquierda y de derecha, que se cobraron millones de víctimas, alrededor del mundo.  Lo de hoy, si bien no tiene la violencia de antaño, intenta de todas maneras colocar “censores” de la opinión pública, que tratan de amordazar a la prensa y restringir la libre opinión ciudadana, porque hay que decirlo alto y claro, los medios de comunicación, también expresan lo que la persona común trata de decirle al gobernante y no puede por sus obvias limitaciones, siendo por tanto sus representantes.  ¿Hay excesos?, sin duda que sí, pero no por eso la propiedad de los medios debe ser pública, con recursos del Estado, que a la final son de todos; además, se destapan casos de corrupción a través de las investigaciones periodísticas, lo cual debería interesar a los gobernantes honestos.   

¿Cuáles son sus ejes fundamentales?, son cuatro básicamente: El desarrollismo, la economía de equivalencias, la democracia participativa y las organizaciones de base. 

¿Qué es el desarrollismo? El desarrollismo (o estructuralismo), es una escuela socioeconómica latinoamericana basada en los lineamientos teóricos expuestos por el economista argentino Raúl Prebisch (1901-1986) y por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL)[2], relativa al desarrollo (de allí su nombre), fundamentada en el deterioro de los términos de intercambio en el comercio internacional, que sostiene que los países industrializados exportan bienes con alto valor agregado (de capital o intensivos en tecnología), en contraposición a las naciones de la periferia económica que exportan bienes de poco o escaso valor agregado (materias primas), el mismo que fomenta el subdesarrollo y expande la brecha entre economías centrales y periféricas. 
Por consiguiente, plantea (para los países periféricos) un Estado activo, vigoroso, fuerte e intervencionista; propulsor de la industrialización, la nacionalización y la sustitución de importaciones, con el fin de conseguir por la vía del Estado, el desarrollo autónomo y soberano. 
No obstante cabe señalar que hoy por hoy y tal como lo dijera el economista austríaco Carl Menger en el siglo XIX, los bienes cuanto más escasos son y cuanta más demanda enfrentan, tienen un mayor valor para el consumidor (más precio en el mercado), de allí que actualmente los precios de las materias primas a nivel mundial, han experimentado un extraordinario repunte (en especial, tras el surgimiento de China como una nueva y pujante potencia económica).   

¿Qué es la economía de equivalencias?, es un término utilizado por el sociólogo alemán Heinz Dieterich, quien presenta como modelo alternativo al precio de mercado, una economía fundamentada en la teoría del valor trabajo, es decir, en el valor de la producción.  En términos de lo que cuesta en horas/hombre producir y no en las leyes de la oferta y la demanda, a las que éste sociólogo (de ningún modo economista), inventor y promotor del socialismo del siglo XXI, considera como el origen de las desigualdades sociales y  la sobre explotación del factor productivo tierra (recursos naturales). 
La teoría del valor trabajo, fue expuesta originalmente por los economistas liberales (los llamados clásicos de la economía, en especial por David Ricardo), la misma que sirvió de piedra angular para la formulación de modelos teóricos de comercio internacional, opuestos al capitalismo mercantilista, proteccionista e intervencionista vigente, por aquel entonces (siglos XVIII y XIX); pero que también dio pie a interpretaciones marxistas como aquella de que hay que restituirles lo robado por los capitalistas, a sus verdaderos dueños, los trabajadores, debido a que ellos generan la plusvalía (la utilidad), que es apropiada indebidamente por los empresarios burgueses. 
Socialismo marxista y comunista que no ha funcionado, dada la ausencia de libertad de ese modo de organización económica, más proclive a que lo acepten ángeles o seres espirituales y no personas normales, con defectos y virtudes.  Solidarios en ocasiones, egoístas a veces, pero seres mortales, que necesitan satisfacer sus necesidades básicas y de ser posible algo más, que lo que plantea el  igualitarismo colectivista de inspiración marxista.  Socialismo marxista, acostumbrado a exigir a su pueblo que se alimente de sueños, ideales y soberanías, como lo sugirió Fidel Castro cuando dijo, a propósito del cruel embargo norteamericano: “Nos podrán matar de hambre, pero a este pueblo le sobra dignidad”. (Especial de Fidel Castro en el canal ecuatoriano, Gama TV, en el año 2010).  [3]
Pretender reemplazar al sistema de precios de mercado, por un sistema de valores, como lo plantea el sociólogo alemán, Heinz Dieterich, no sólo que resulta antieconómico y antitécnico, sino que es además impracticable, pues, ¿cómo podría un vendedor saber si su producto tiene el precio adecuado para ser demandado por el consumidor?, o es que ¿acaso se quiere instaurar un sistema donde la soberanía del consumidor, no existe y los precios son fijados arbitrariamente por un Estado centralmente planificado, a la usanza de los sistemas socialistas y comunistas de antaño?, pues recordemos que la ex URSS, tenía una cantidad indeterminada de precios para cada uno de sus productos, lo cual contribuyó decisivamente a que el sistema marxista soviético colapse, dada la dificultad práctica de su cálculo  (Ya lo decía von Misses, en 1927, en su obra: “Liberalismo”, mucho antes de la aparatosa caída del imperio soviético y de sus satélites este europeas: “En el socialismo, es imposible calcular racionalmente los precios”)
Más adelante, se intentará dar una respuesta convincente a las causas que motivaron el derrumbe del socialismo, por ahora basta decir que los precios en una economía de mercado cumplen dos importantes funciones: 1) Servir de señales a productores y consumidores, acerca del valor monetario de sus productos en el mercado de bienes, servicios y factores productivos; y, 2) Asignar recursos, es decir, orientar la producción a bienes, servicios y factores, con mayor demanda, retirando aquella que resulte ineficiente y poco competitiva.  El haber violado los mecanismos de precios y de mercado, fue sin duda alguna, la causa principal del colapso de la economía socialista soviética.  ¡Aunque claro, siempre existirán intelectuales y académicos (especialmente latinoamericanos) que prefieran decir que el socialismo se cayó, por la mala aplicación de las ideas de Marx y por la tergiversación que de las mismas hicieran, Stalin y Mao, por ejemplo!, ¡Y que en Cuba, el socialismo no funcionó por culpa del cruel embargo norteamericano!, o que otra cosa habría sido la ex URSS, si en vez de Stalin, Trotsky hubiese sido su gobernante.  En fin….

¿Qué es la democracia participativa? Es un sistema opuesto a la democracia representativa, siendo una forma de otorgarles poder de decisión soberana a los ciudadanos, en los aspectos políticos de la sociedad, instituyéndose consultas populares y referendos donde los políticos solicitan la opinión de sus electores o dónde éstos les plantean sus inquietudes a aquellos.  Sistema que resulta costoso para el Estado en términos de gasto público, además que un gobernante puede postularse como candidato indefinidamente.  Este tipo de “democracia”, le otorga un enorme poder al Presidente, dado que los ciudadanos se sienten importantes al tomarse en cuenta sus opiniones y resulta un método ideal para perpetuarse en el poder. 

¿Qué son las organizaciones de base?, son agrupaciones con tinte socio-político, que están más cercanas a la comunidad, dependientes –generalmente- de organizaciones más grandes (partidos políticos, ONG´s, Federaciones, etc.)  En definitiva, son células que están directamente vinculadas al pueblo sencillo, recogiendo sus inquietudes y trasladándolas al poder central.

     El socialismo del siglo XXI inventado por el sociólogo alemán Heinz Dieterich, más que un modelo basado en la ciencia económica, constituye un sistema político y sociológico, donde la economía de mercado es atacada; por ello, los escuchamos enfilando críticas en su contra, a través del epíteto: “neoliberal”, que a propósito, los seguidores de esta corriente lo endilgan a cualquier persona que simplemente cree en el mercado y se opone a su ideología; con el fin de ridiculizarlo y darle una connotación negativa: bastante materialista, altamente individualista,  profundamente egoísta,  ampliamente corrupta, sumamente excluyente y para nada solidaria.  No nos olvidemos que los socialistas, son expertos en crear mitos y convencer al pueblo, acerca de las bondades de su “socialismo solidario”, en oposición al “individualismo liberal”.   
    El neoliberalismo sería entonces para los socialistas: un sistema corrupto, injusto y excluyente; ¡Sí, tal vez!, pero el liberalismo social es muy diferente y ha sido aplicado exitosamente en los cuatro países que servirán para demostrar su utilidad práctica en  América del Sur y en el mundo entero, pues lo han empleado acertadamente: Chile, Brasil, Hong Kong y  Suiza.  Países que han sido escogidos por sus altos índices de libertad económica –complementada con altas dosis de solidaridad social- y por presentar ciertas similitudes, en relación con el Ecuador. 
   Debiendo recordarse además que, el liberalismo social tiene entre sus representantes a gente de la talla intelectual y moral de: Adam Smith, David Ricardo, Ludwig Erhard, Konrad Adenauer, Simón Bolívar, Eloy Alfaro, Juan Montalvo, Mario Vargas Llosa, Deng Xiaoping, Milton Friedman, Carl Menger, Eugen Böhm Bawek, Ludwig Von Mises, Friedrich Hayek, Robert Barro, etc.; es decir,  gente que defendió y defiende la libertad de mercado, la propiedad privada, la  competencia, la productividad laboral, el sistema de precios, la ética, la moral, la solidaridad, el bien común, etc. 

¿En Ecuador se aplica el socialismo del siglo XXI?
En lo político y social existen bastantes similitudes con el esquema del socialismo del siglo XXI.  En lo económico, más semejanzas presenta con el keynesianismo, con la teoría de la dependencia latinoamericana, con el mercantilismo proteccionista; que con el socialismo real (salvo el caso de Hugo Chávez en Venezuela, a quien se le nota comulgar bastante con las ideas marxistas de Fidel Castro). Por ello, al ser el Econ. Rafael Correa, un hombre inteligente, bien intencionado, e incluso con un PHD o Doctorado en Economía, a diferencia de otros socialistas como Castro, Chávez o Morales; debería más bien fijarse en modelos de desarrollo socioeconómico diferentes, que sean de más largo plazo, que contengan una mayor dosis de iniciativa particular (economía de mercado) y una menor injerencia estatal (economía social y solidaria o “sumak kawsay”).  Esquemas, que sean liberales y sociales al mismo tiempo, como lo hicieron F. H. Cardoso y Lula, en Brasil; Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, en Chile; Alan García, en Perú; o Tabare Vásquez y José Mujica, en el Uruguay, por ejemplo.  Gobernantes que representan al único “ismo” que funciona, según la respetada opinión del ex Presidente de Costa Rica, Óscar Arias: “el pragmatismo”. 
Eso precisamente se intenta con este libro, que nuestros gobernantes en Latinoamérica, extraigan sus propias conclusiones, es decir, que apliquen sistemas ampliamente probados en todo el mundo; que hayan funcionado en la práctica, sacando de la pobreza a millones de personas; teniendo como piedras angulares: al mercado en los temas económicos y al Estado en los aspectos sociales.  Porque eso es en definitiva el pragmático modelo del liberalismo social, una opción para los gobiernos equilibrados, del centro, de la izquierda o de la derecha, pero responsables, modernos, pragmáticos, honestos y basados en los hechos, en la simple realidad objetiva.  En el sentido común, en la lógica y en la razón.
Dice Guy Sorman en su libro: “la economía no miente”, que mientras los defensores del mercado exponen la economía en función a sólidos argumentos, quienes se oponen al liberalismo socialmente responsable, lo hacen fundamentados en mitos y en epítetos (de allí el término “neoliberal”, por ejemplo) que hay que reconocerlo, impactan muchísimo en el gran público; dada la enorme capacidad de marketing y promoción.  Aspectos, en los que siempre se han destacado los socialistas a lo largo de la historia, pues han confinado al liberalismo a la supuesta defensa de los intereses de las grandes empresas y transnacionales, mientras tanto ellos se han ubicado del lado de los obreros, de los pobres, de los excluidos, de los trabajadores, de los marginados, de los descamisados, de los sin tierra, en fin. 

¿Existe el “neoliberalismo”?
Esta línea de pensamiento no existe.  Hay sí el liberalismo; no obstante, determinados académicos e intelectuales, así denominan a los ambiciosos, explotadores e inescrupulosos empresarios, hambrientos de poder y de riqueza; pero que también ha sido abusada hábilmente y con mucha destreza propagandística, con el fin de satanizar al exitoso modelo clásico – liberal con rostro social, que se remonta al siglo XVIII, cuando Adam Smith fundara la economía, escribiendo su libro: “La Riqueza de las Naciones” (1776), que lo hiciera merecedor a la honrosa distinción de ser considerado como el Padre de la Economía Política. 
El mismo Smith, años atrás al surgimiento de esta importante obra, escribió también: “La teoría de los sentimientos morales” (1759), con lo cual dejó en claro que la libertad y la solidaridad, fundamentadas en principios, en valores, en mercados libres, en sanas competencias, en la solidaridad con los más excluidos, en el respeto al otro, en la ciencia económica, en las instituciones, etc.,  son las piedras angulares, del desarrollo socioeconómico de las naciones.
Los estudios serios al respecto demuestran que el factor principal para el subdesarrollo no es el liberalismo (confundido incluso con el conservadurismo, con la ortodoxia); sino que la causa más bien hay que encontrarla en la corrupción de nuestras élites (valores o principios morales señalados por Adam Smith) y en el irrespeto a los adecuados equilibrios macroeconómicos (leyes de la ciencia económica), que son los principales indicadores que observan los inversionistas privados nacionales e internacionales, para decidirse a generar producción y empleo, en un determinado país. 
Valores morales que es preciso inducir en nuestra población desde una edad temprana, por ejemplo, a través de la lectura de libros que en lugar de promover la lucha de clases (mitos), enseñen a nuestra gente el respeto a las leyes y a las instituciones (hechos prácticos).  De igual forma, los equilibrios macroeconómicos, requieren de un Estado eficiente en la utilización del gasto público; es por ello que no existen ejemplos exitosos de desarrollo en países, que no han sido capaces de atraer inversión privada a sus economías, salvo el caso de la ex URSS, que más que potencia económica,  fue un gigante militar con pies de barro, que luego se cayó, dada la falta de libertad, incentivos y sentido común (¿cómo se puede gastar tanto dinero en inútil gasto armamentista en lugar de privilegiar la atención y la comida de la gente común?).

¿Es el liberalismo una posición cercana a la derecha y al mantenimiento de privilegios? ¡De ninguna manera!, Pablo Lucio Paredes en su libro: “Ecuador, de la no república… a la no república”, señala lo siguiente: “…  Según la Real Academia, por la posición que ocupaban en la asamblea de la Revolución Francesa, en la izquierda estaban los representantes no conservadores, es decir, los que aceptaban reformas, cambios y estaban contra los privilegios.  Y eso es el liberalismo, una visión que intenta abrirse paso al cambio, a la competencia que rompe privilegios y en contra del Estado que los otorga.  El socialismo, en cambio, es esencialmente un sistema que genera privilegios y ventajas personales o corporativas alrededor del monopolio estatal, y se torna inevitablemente conservador.  Es el liberalismo el que cree en la gente, en su capacidad de tomar decisiones, en la participación” [4]    

¿El socialismo marxista o comunista, ha servido para que los países que lo aplican, crezcan y se desarrollen? Para responder a esta pregunta, los invito a mirar los casos de Cuba, en nuestra América Latina; o de Corea del Norte en la lejana Asia.  Naciones cuya economía está profundamente anclada al irrespeto del mercado libre y a la veneración de un Estado obeso e ineficiente, donde no se ha conseguido crecimiento y desarrollo económico.  Reconociéndoles, ciertas conquistas sociales, que se las puede obtener también en una economía de mercado que sea socialmente responsable, sin necesidad de irse al extremo de querer destruir el capitalismo a marchas forzadas, sustituyéndolo por un sistema que ha demostrado su ineficacia. 
Por ello, más adelante se dedicará un análisis especial para el estudio de: 1) naciones socialistas marxistas; y, 2) naciones seguidoras del capitalismo proteccionista, como el caso del Ecuador actual, por ejemplo.  Se investigarán además, las antiguas y las nuevas realidades de Rusia (ex URSS) y Polonia (ex República Popular de Polonia), dos países que abandonaron la ideología marxista y hoy en día, abrazan el capitalismo de libre mercado, lo que les ha permitido crecer y desarrollarse armónica, sostenida y equilibradamente.

La ciencia económica (fundada por Adam Smith) considera que el sector público, debe limitarse a sus funciones específicas, es decir, no es saludable un “Estado empresario”, porque absorbe recursos de la sociedad.  Recursos que podrían ser utilizados en otras áreas más importantes y en defensa de los más necesitados.  Tener muchas empresas públicas distrae recursos, es mejor que compitan, porque sólo así mejorarán la productividad, la calidad y la eficiencia técnica; disminuyéndose con esto las tarifas y aumentándose la cantidad ofrecida; ya que generalmente se presentan monopolios públicos que ofrecen sus servicios a costos realmente elevados y con severas deficiencias en cuanto a la calidad de los mismos.  El Estado debe ayudar, colaborar con el sector privado, no está para competir inútilmente y generar monopolios, contrarios a la sana competencia.  Salvo aquellos monopolios que como la luz y el agua, son básicos para la población y constituyen “monopolios naturales”, reconocidos por la ciencia económica, como justificables desde el punto de vista de las economías de escala.  Pero, ¿se justificaría el monopolio estatal de los medios de comunicación, con el pretexto de que la información es un bien público y que no debería perseguir fines de lucro? 

¿Qué modelo económico es el más conveniente para el desarrollo de un país? La experiencia práctica de los países hoy desarrollados, nos enseña que el sistema económico más exitoso (¡no perfecto, pero sí el mejor!) es el modelo liberal socialmente responsable (liberalismo social o economía social de mercado), es decir, el que se fundamenta en el mercado para la iniciativa privada y en el Estado para sus funciones específicas: bienestar social, seguridad, justicia, infraestructura básica, leyes y defensa nacional.  Por ello en el presente libro, se analizarán los casos de  naciones que han conseguido hacer que sus economías crezcan y se desarrollen, mejorando el nivel de vida de sus habitantes, consiguiendo altos índices de productividad, atrayendo inversión extranjera, siendo internacionalmente competitivos y reduciendo a su mínima expresión, a la pobreza.  Flagelo, que es preciso combatir, por medio de los instrumentos científicos que la economía tiene para hacerlo, esto es, creciendo económicamente y redistribuyendo adecuada y solidariamente la riqueza. 
Se han incorporado en el presente estudio, a países cuyas experiencias sean asimilables, equiparables e inspiradoras para el Ecuador, por estar dentro del continente latinoamericano, por haber sido continuadas por Gobiernos ubicados en la izquierda política (como son los casos de Chile y Brasil), además, por haber sido economías subdesarrolladas; puesto que, hoy por hoy, estas mismas naciones ocupan un sitial privilegiado en los índices de libertad económica y desarrollo humano, dado que tienen en la libertad y en la solidaridad, sus principales cimientos.  Por tanto, en el presente libro, serán estudiados cuatro modelos de desarrollo que aplican liberalismo social: Chile, Brasil, Hong Kong y Suiza. 
Esta obra pretende diferenciarse además, de la doctrina proteccionista (mercantilista) de Ha Joon Chang, un economista de origen surcoreano, quien afirma en su libro: “pateando la escalera del desarrollo”, que los países prósperos lo son, simplemente por haber aplicado medidas proteccionistas de tinte nacionalista e intervencionista en el pasado y que luego fueron por el mundo con el libro “la riqueza de las naciones” de Adam Smith bajo el brazo, a predicar la doctrina liberal.  ¿A qué países se refiere el surcoreano? Se refiere básicamente a Gran Bretaña y EEUU, naciones que desde hace muchos años son prósperas.  ¿Por qué Ha Joon Chang no investigó las causas del progreso en Chile, Hong Kong, Singapur, Australia, Suiza, Brasil, etc., países que antes eran profundamente subdesarrollados y que hoy, gracias a la libertad económica combinada con la solidaridad social (porque se puede hacer las dos cosas, no son mutuamente excluyentes), consiguieron desarrollo socioeconómico de largo aliento? 

El liberalismo social constituye un modelo económico basado en el respeto al mercado y al Estado, cada quien en lo suyo.  El Estado en defensa de los más necesitados, por la vía de una mejor redistribución del ingreso y la riqueza, con impuestos justos y subsidios directos; y, el mercado equilibrando las libres fuerzas de la oferta y la demanda, sin interferencias perniciosas, salvo en el caso de que se presenten fallas o distorsiones.  Se requiere de un Estado que actúe como regulador, como facilitador de la libre iniciativa privada.  Un Estado que opere dentro de un marco de derecho y que combata también los abusos de ciertos individuos, que en vez de liberalismo, pretenden convertir al mercado por la vía de la especulación financiera, por ejemplo, en un sitio más de libertinaje, que de auténtica libertad socioeconómica. 

Ecuador tiene buen desempeño económico en relación a países de la región

por ANDES/JB » 0:01 - 7 jul 2011  
Foto:Archivo/Agencia Andes.
Quito, 7 jul (Andes).- Ecuador crece con una tasa mayor al promedio de la región, en comparación con algunos países de Latinoamérica que ya reportaron su tasa de crecimiento del primer trimestre del 2011.
Cifras del Ministerio Coordinador de la Producción muestran que Argentina se encuentra en primer lugar con un crecimiento del 9,9% del Producto Interno Bruto, le sigue Chile con 9,8%, Perú con 8,8%, en cuarto lugar Ecuador con 8,6% y por último Colombia con 5,1%. El promedio de los cinco países es de 8,4%.
Los sectores que contribuyeron al crecimiento del PIB no petrolero fueron: servicios, construcción, manufactura y comercio, informó la ministra Coordinadora de la Producción, Nathalie Cely.
En el primer trimestre del año el PIB no petrolero creció 8,2% y los cuatro sectores (servicios, construcción, manufactura y comercio) contribuyeron con el 71%  y concentran alrededor del 69% del empleo total.
Cely informó que la inversión privada también aportó al crecimiento del PIB. En el 2010 la inversión de capital fue de 8 mil millones de dólares.
Según David Molina, técnico del Ministerio, la inversión privada se mantendrá al alza en este año, aunque todavía no existen cifras del primer trimestre.

FUENTE: AGENCIA ANDES.

COMENTARIO: Si esta información que nos trae la Agencia Andes, de que la inversión privada en el Ecuador se está reactivando, es real.  Esta sería una excelente noticia para el país, por eso la publico en este blog donde se recogen versiones tanto del Gobierno de Ecuador, como de la oposición, porque es necesario que este tipo de temas de interés nacional sean debatidos.  
Lo que me interesa como economista, apasionado por el desarrollo socioeconómico, es que independientemente del modelo aplicado, los resultados sean los óptimos y que sea el país el que se beneficie de ese crecimiento económico y que bueno que el Gobierno Nacional, le esté dando importancia al crecimiento, reactivador de la producción y del empleo.  Porque antes recuerdo que decía que los economistas que pensamos en ello, somos "neoliberales".  Hoy por hoy, como lo dice Oscar Arias, el único "ismo" que funciona, es el pragmatismo, en oposición al socialismo marxista y al capitalismo "salvaje".

Facundo Cabral






Durante mis primeros años de colegio me dio por escuchar música en las noches. Encendía una radio de transistores que tenía sobre mi velador y movía la perilla de un lado a otro en busca de cualquier cosa que me supiera bien. Podía identificar los sonidos de casi todos los intrumentos –estudiaba violín desde la primaria– pero desconocía por completo los nombres de las bandas o de los temas musicales del momento. Para colmo, entendía poco el inglés. No obstante, encender la radio por las noches me parecía emocionante porque el silencio que se aposentaba en mi cuarto era una invitación a aguzar el oído.
En HCJB me entusiasmaba el tono grave y, a la vez, jovial de los mensajes del Hermano Pablo y simpatizaba con Gaby Ávila Simpson, la chica que ponía música clásica. En Radio Bolívar tuve mis primeros escarceos con la salsa –a la que me dedicaría en cuerpo y alma durante mis años universitarios– y en La Bruja y en Hot 106 pude estar al tanto de lo que habría que bailar en las fiestas.
En alguna de esas noches, el dial de mi radio se topó con un concierto donde la gente reía a carcajadas. Las risas eran tan estentóreas que a veces era difícil distinguir la voz del cantante. Subí el volumen, afiné ojo y oído, y descubrí que Radio Colón estaba pasando la grabación de un cantautor con nombre peripatético: Facundo Cabral.
Más que de acordes, la música de Cabral estaba compuesta de rimas que construían historias y reflexiones chuscas: ‘¡Cómo será de malo el trabajo que nos tienen que pagar para hacerlo!’, decía este cantante acompañado por su guitarra, y la gente le respondía con risas y aplausos.
Con el tiempo fui descubriendo algo más de la vida y de las composiciones de este autor. Aprendí, por ejemplo, que la niñez y la juventud de Cabral fueron durísimas; que creyeron que sufría un retraso mental porque no habló sino hasta bien entrado en años; y que llegó a la música gracias a los clásicos de la literatura española –Lope, Góngora, Quevedo– que pudo leer gracias a los curas jesuitas que, en determinado momento de su vida, le tuvieron a cargo.
Ese contacto temprano con los clásicos le inmunizó contra la demagogia y el reduccionismo de lo que ahora se conoce como ‘canción protesta’. Si bien en un principio la música de Cabral pudo haber sido adscrita a ese subgénero, pronto el cantautor argentino fue desmarcándose con creaciones cada vez más propias y originales. ‘No estás deprimido, estás distraído’ es un ejemplo brillante de aquello.
Es una tragedia que Cabral haya muerto como murió: acribillado por un grupo de sicarios que le confundieron con otra persona. Nos quedan, en todo caso, sus rimas y su música que seguirán arrancandonos risas y reflexiones.

TOMADO DE: DIARIO EL COMERCIO DE QUITO, 17 de julio 2011

COMENTARIO: Complementado lo que dice Gonzalo Maldonado, simplemente añadiré que toda muerte de un ser humano (especialmente de los buenos como Cabral), constituye una tragedia.  Resulta inadmisible que estas bandas terroristas de sicarios no reciban castigos ejemplarizadores por sus crímenes.  En EEUU y otras sociedades desarrolladas, existe la pena de muerte o la cadena perpetua para quienes siembran el pánico en el mundo, asesinando gente inocente. 
A tal punto temen los delincuentes a la justicia norteamericana, que por ejemplo, Gabriel García Márquez, en su libro "Noticia de un Secuestro", señala que Pablo Escobar y la gabilla de delincuentes que lo acompañaban, decían: "preferimos una tumba en Colombia, que una celda en los Estados Unidos".  
En América Latina, mientras sigamos siendo blandos con los delincuentes, por la hipocresía de gente mal llamada "defensora de los derechos humanos", que lo que hace es aupar a bandas de antisociales, tendremos que seguir lamentando más muertes como la de Cabral, quien nos legó canciones inolvidables, una de ellas su famosa: "No soy de aquí, ni soy de allá", que a más de Facundo, la interpretaron artistas de la talla de Alberto Cortez y Julio Iglesias.  Paz en la tumba de un auténtico ícono de la izquierda pacifista del continente, como lo fue el inolvidable: FACUNDO CABRAL.

¿A qué se debe el crecimiento económico del I trimestre en Ecuador?

Inquietudes nacionales

¿Cómo entender el buen desempeño de la economía en el primer trimestre del 2011?
Si se analiza con un poco de cuidado, en los indicadores que acaba de publicar el BCE no se aprecia un cambio que permita avizorar la construcción de una economía mucho más dinámica de la ya conocida. Sigue manteniendo el ritmo del año anterior. Incluso se podría decir que lo ocurrido en estos primeros tres meses del año no tiene el vigor de los dos trimestres anteriores.
Miremos unas cifras: el crecimiento del trimestre analizado frente al inmediato anterior (último del año 2010, que es la forma internacionalmente aceptada de hacerlo) fue del 1,78%, mientras el del último trimestre del año pasado fue del 2,64, y el del tercer trimestre fue 2,03%.
Está claro que la tasa actual es inferior a las de los dos períodos anteriores. Lo que ocurre es que se publicitó la tasa (8,6%) que compara a la economía del primer trimestre de este año con la de hace un año y, al hacerlo, la evaluación introduce un período muy distante, rompe la secuencia económica del análisis y se refiere además a una etapa en la cual existió contracción económica en algunas actividades. Por eso parece que ha ocurrido algo “sobrenatural”, cuando en la realidad es espuma económica o ilusión estadística.
Para aclarar un poco más la reflexión tomemos el caso del sector denominado “Refinación de petróleo”. El cálculo del BCE señala que creció el 43,2% en el primer trimestre. Pregunto: ¿hay nuevas refinerías que explican este cambio tan grande? ¿Qué se hizo para semejante expansión: nuevas inversiones? No será que en el primer trimestre del 2010 se paralizaron algunas plantas y en el 2011 eso no ocurrió, habiendo trabajado con normalidad.
Si es así, como lo creo, el aumento no señala un gran dinamismo de esta actividad, sino el restablecimiento de sus operaciones cotidianas. En electricidad y agua el indicador de crecimiento es del 30,7%. Aquí también la pregunta es pertinente. Claro, si la medimos con el trimestre anterior, que es lo usual, la refinación creció en el 0,7% y la electricidad en el 5,7%.
El sector cuya conducta demuestra resultado muy distinto de los demás es la construcción. Se aprecia un crecimiento del 8,1% en el trimestre y ese sí debe ser motivo de evaluación, pues ninguna otra actividad privada está cerca. ¿Es sostenible? No lo sé. Ojalá lo sea.
2. ¿Se puede mantener ese ritmo de crecimiento para que la cifra anual sea mejor que la de años anteriores y aun superior a las expectativas de Cepal?
Cepal no es muy optimista con Ecuador y América Latina. Está en una postura cauta, reflexiva. Motiva a los gobiernos a cuidar los logros alcanzados con la gestión económica responsable que implantaron hace muchos años. Sus predicciones llevan a pensar que los problemas de resurgimiento de la inflación, ventajosamente en muchos casos bajo control, pero no en todos como Argentina y Venezuela, más la apreciación de las monedas por el enorme influjo de capitales extranjeros, han obligado a los gobiernos a reajustar sus políticas económicas reduciendo sus metas de crecimiento.
El 2010 la región creció al 6% y en este se espera un resultado entre el 4,5%-4,6%. Para el caso específico de nuestro país no ha cambiado su punto de vista. El propio Gobierno a través de la Ministra de Coordinación de Política Económica señaló que la meta se mantiene dentro del rango anunciado.
Los organismos multilaterales mantienen la misma actitud. De cualquier manera, los países latinos están, en su mayoría, atravesando por una situación estable, sólida con resultados en los índices de equidad.
3. Si el Estado sigue creciendo en su incidencia en la economía nacional, ¿qué le corresponde al sector privado?
El papel de las actividades privadas no ha cambiado por la insurgencia del Estado en la economía. Lo que ocurre en etapas como la actual se puede entender más bien realizando el análisis desde el otro ángulo: ¿es posible construir una economía dinámica, sostenible con el crecimiento del gasto público y sin la presencia de las actividades privadas? La respuesta es no.
Precisamente eso se ve en los resultados globales. Quién puede entender o explicar por qué la economía crece a tasas tan bajas, comparadas con otros países cercanos que incluso no tienen petróleo, caso Uruguay, con la extraordinaria cantidad de dinero que tiene y gasta el Gobierno.
Ocurre por cuanto el uso de ese dinero no se canaliza a inversión productiva que se mantiene en el tiempo y genera nuevos bienes para el consumo interno o la exportación. La inversión pública, siendo estratégica si está bien concebida, necesita de la acción privada para traer beneficios al país. Si no se la usa por estar mal diseñada, como acontece en algunas oportunidades, es un desperdicio que les cuesta a todos los ciudadanos. Si eso pasa en la privada, pierde el empresario. Por ello precisamente valora bien el riesgo ya que su patrimonio está en juego.
4. Cómo interpretar las cifras oficiales de desempleo y sub empleo. ¿Lucen reales?
Mientras escribo esta columna, jueves por la noche, el INEC todavía no ha entregado las cifras oficiales. Sin ellas no puedo aventurar una respuesta objetiva.
5. ¿A qué se debe que no haya avanzado el proyecto de elevación de impuestos?
Al costo político que implica volver una vez más a afectar los ingresos de las personas cuando el Gobierno recibe recursos históricamente incomparables. La gente siente que el gasto público no tiene valor para la sociedad, hay mucho derroche y no justifica las nuevas imposiciones.
6. ¿Cuál es su opinión sobre el seguro petrolero que anuncia el Gobierno?
Este es un ejemplo preciso de lo que ocurre cuando un país no fue previsivo, se gastaron todas las reservas e incluso volvió a endeudarse. Esta contingencia, cuya ocurrencia depende de muchos factores, podía atenderse con las reservas o los fondos cuya vigencia fue motivo de tantas críticas.
Ahora el país está desprotegido y debe pagar el 50% del valor de los nuevos impuestos (200 millones de dólares) para cubrir este peligro. A la final, si se sigue con la idea, seremos los ecuatorianos los que de nuestro bolsillo paguemos este seguro, que además es caro.
Otra reflexión: si el precio del petróleo en el presupuesto está en 73 dólares, para que se necesita un seguro que cubra entre 80 y 100 dólares. Se ve que el manejo de las finanzas públicas no tiene sustento. Hay mucha imprevisión.

COMENTARIO: Estoy de acuerdo con el economista Pachano en que sí nos basamos sólo en el Estado, el crecimiento económico no será sostenible en el largo plazo,  además él reconoce que en el sector de la Construcción sí se ha dinamizado la economía, lo cual es muy cierto, habrá que ver, cuánto dura, esta situación.  
En la pregunta no. 1 que responde Don Abelardo, señala que el alto crecimiento de la economía ecuatoriana, del primer trimestre del 2011, responde al hecho de que en el 2010, la producción fue baja y que más que incremento productivo, lo que ha existido es un retorno a la producción anterior, la de 2009.
Interesante artículo que nos obliga a reflexionar y sí el Gobierno cree que está haciendo las cosas bien, bueno pues que siga adelante, lo único que le pediríamos es que respete también las otras voces, las que discrepamos, en forma respetuosa, académica y sin ninguna mala intención. 
Recuerden que este blog es de Economía, habrá gente que esté a favor o en contra de lo que está haciendo el Gobierno y tiene todo el derecho del mundo.  Sólo que la crítica debe ser siempre constructiva y bien intencionada.

¿7.78 millones de kilómetros de carreteras en buen estado?, ¿hipermonopólicos?

Puente a Marte

Vicente Albornoz Guarderas
En economía, un monopolio existe cuando en un mercado hay un sólo vendedor. No puede existir un mayor nivel de concentración porque el 100% del mercado ya está en manos de una sola empresa. Pero según la Senplades sí existe un mayor nivel de concentración, el "hipermonopolio".
Según Boletín de Prensa # 251 de la Senplades, la economía ecuatoriana es "hipermonopólica e hiperoligopólica" porque el 1% de los establecimientos controla el 90% de las ventas. Pero resulta que la Senplades está equivocada porque con esa información no se demuestra la existencia de un sólo monopolio.
Los datos son que de 511.130 establecimientos, hay unas 5.111 empresas grandes. Pero, repito, monopolio es: 1 vendedor en 1 mercado. Para establecer la existencia de un monopolio es necesario investigar mercado por mercado: verduras en la Sierra Norte, llamadas a celulares en el Ecuador o energía eléctrica en Quito. Pero los datos que comentó Senplades dicen que en un número no determinado de mercados hay 5.111 vendedores grandes. De ahí a concluir que la economía está "hipermonopolizada" es como pasar del gris claro al hipernegro.
Pero es más triste aún que se basen en ese análisis tan incompleto y lleno de términos que no existen para concluir que el país necesita un ley contra los monopolios.
Pero la Senplades se luce especialmente cuando se trata de glorificar los logros de la Revolución Ciudadana. En un el Boletín de Prensa # 246 se resalta lo bien que está el país bajo el gobierno de los altivos y soberanos y se dice que tenemos 7,78 millones de kilómetros de carreteras en buen estado.
Qué dicha la de los ecuatorianos de tener suficientes carreteras como para darle 195 vueltas al planeta o como para viajar 20 veces de la tierra a la luna. Con un poco de picardía, podríamos concluir que estamos construyendo un puente de la tierra a Marte. Mucha exageración. ¿Valdrán unas clases de astronomía?
Un cursito de geometría tampoco les caería mal a los senplados. Con 7,78 millones de kilómetros de vías, suponiendo que cada carretera tiene 8 metros de ancho, una simple multiplicación nos dice que estarían asfaltados, empedrados o lastrados, 60.000 kilómetros cuadrados, es decir un área equivalente a toda la Sierra. Para que existan los kilómetros que Senplades dice que hay en el país, tendrían que haber tantos caminos que equivalgan al área de todas las provincias andinas.
Será que no tienen idea de colores, de kilómetros y de monopolios o será que están tan obnubilados en su afán de demostrar que todo lo anterior fue malo y que todo lo hecho por ellos es bueno que se ciegan y no son capaces de revisar si usaron el término preciso o si pusieron las unidades correctas.

FUENTE: DIARIO EL COMERCIO DE QUITO, 17 de julio 2011

COMENTARIO: Muy de acuerdo con este comentario de Vicente Albornoz.  ¿De cuándo acá, nuestra economía es hipermonopólica e hiperoligopólica?, me gustaría saber ¿Qué monopolios u oligopolios concretos, con nombre y apellido existen en este país?, sólo porque el 90% de la facturación, la controla el 1% de las empresas, no se puede hablar de monopolios.  De concentración sí, pero no de monopolios.  Monopolio es un vendedor único en un mercado, el cual es dominado por éste y no todo monopolio es necesariamente ineficiente para la sociedad, porque hay algunos que se generan por economías de escala (a mayor producción, menores costos unitarios en el largo plazo).  Los realmente perniciosos para el bienestar general, son los monopolios legales, es decir, aquellos que han sido impuestos por el Estado y donde el sector privado no puede ingresar, no puede competir.

Y por favor señores SENPLADES y economista Ramírez, decir que hay 7.78 millones de kilómetros de carreteras en buen estado en el Ecuador, implicaría como dice el economista Albornoz, construir un Puente a Marte.  Revisen esas cifras y corríjanlas de inmediato. 


sábado, 16 de julio de 2011

De cal y de arena (sobre el crecimiento económico en el Ecuador) PLP


Pablo Lucio Paredes pabloluc@uio.satnet.net

Excelente que el crecimiento haya superado el 8% en el primer trimestre del 2011 frente al similar del 2010. Aumentar la producción es el primer paso para resolver problemas económicos y sociales (no el único, pero sí el más importante). Olvidemos que el Gobierno solo se emociona con el crecimiento cuando es alto, porque lo desprecia cuando los resultados son bajos, pero esa es la realidad: crecer es sano.

…Pero es un crecimiento no basado en empleo. Hay muchas maneras de presentar las cifras, veamos dos que muestran al menos que algo extraño pasa en el mercado laboral. En esos 12 meses la Población Económicamente Activa ha bajado en 150.000 personas y las personas ocupadas, en 40.000 (aunque 110.000 parecen haber pasado del subempleo al empleo pleno). La tasa de desempleo a marzo era del 7%, apenas algo menos que los últimos años. Algo recuerda los problemas del 2008: crecimiento superior al 8% con desempleo en alza. No es cuestión de criticar o alabar (mensaje para lectores que ya estarán afilando dardos a mis observaciones), sino mirar las cifras y concluir que algo pasa en el empleo para enfrentar el problema. Y también tomar en cuenta, que a pesar de un aumento en el 2010/2011, la inversión privada sigue 3 o 4 puntos del PIB debajo de años anteriores.

Muy bien blindar el precio del petróleo: pagar a una aseguradora una prima que nos permita recuperar todo lo perdido si el precio cae por debajo de un cierto nivel. Recordemos que en el gobierno de Sixto Durán-Ballén ya se lo hizo. En esa época el precio nunca bajó del límite establecido y en consecuencia el país pagó la prima y nunca recibió una compensación (como si usted contrata un seguro de salud y no se enferma). Pero el Congreso enjuició a los que contrataron el seguro por “mal uso de fondos públicos”, supuestamente lo bueno hubiera sido que el precio del petróleo sí caiga (como si usted rezara por enfermarse para no “malgastar” el seguro). Por eso nunca más se utilizó este mecanismo, salvo en los años de Gustavo Noboa en que se lo incluyó dentro de los contratos de compraventa de crudo, cuando hubiera sido muy útil en momentos claves (1998 y 2009, por ejemplo). Vemos cómo la mala política afecta las buenas decisiones económicas.

…Pero, porque ahora están garantizados por más de la mitad del petróleo, hay que mirar con mucho cuidado los préstamos chinos. No solo porque las condiciones financieras son malas (tasas de interés altas, plazos cortos, garantía absoluta de petróleo, costos adicionales) sino porque da la impresión que esto le abre las puertas a la China en muchos sectores, y las preguntas son: ¿las empresas chinas ofrecen las mejores condiciones?, ¿tienen la mejor calidad?, ¿participan en los concursos en las mismas condiciones que otros?, ¿no terminan disimulando en los contratos ganancias adicionales que se agregan a los costos financieros de los préstamos, en sí mismos ya caros? Quien corresponda debería realizar el respectivo análisis… ¿alguien lo hará?

TOMADO DE: EL UNIVERSO DIGITAL.

COMENTARIO: Pablo Lucio Paredes tiene todo el derecho a opinar porque: 1) creo que vivimos en una sociedad democrática; y, 2)  es un experto económico (Doctor en Economía Aplicada).  
Por eso, espero que quienes lo critican, tengan también su nivel intelectual y académico.  (Hayek decía, que la economía es una Ciencia donde cualquier poco entendido en la materia, puede expresarse libremente, por sus implicaciones en su vida diaria). 
Concuerdo además con él, en el sentido de que el crecimiento es siempre importante, no sólo cuando coyunturalmente el Gobierno consigue una importante cifra y que además debemos fijarnos también en los bajos niveles de inversión privada.  Está comprobado, las inversiones van a las naciones que económicamente siguen una política responsable, un sistema pragmático, no simplemente proteccionista.  Basta con mirar tantos países antes subdesarrollados que gracias a un manejo ordenado de la Economía no paran de crecer.  Un ejemplo de ello es la propia China.  Comunista en lo político, pero sumamente liberal-capitalista, en lo económico.  

Respuesta de Katiuska King a Mauricio Pozo, sobre la política económica del Ecuador


  

Quito (Pichincha).- La ministra Coordinadora de la Política Económica, Katiuska King, en relación al artículo de opinión del Economista Mauricio Pozo (ex Ministro de Economía del ex Presidente Lucio Gutiérrez), publicado en Diario Hoy, el 11 de Julio de 2011, realiza algunas precisiones:
1.    En primer lugar todos los ciudadanos tienen derecho a la opinión y a la respuesta desde diversos espacios. De hecho, los medios de comunicación han dado amplia acogida a los “analistas económicos” que han posicionado su visión de la economía.

2.     Por supuesto, no existe un Ecuador con y sin petróleo. Pero a diferencia de lo que sucedía en gobiernos anteriores, este Gobierno se ha propuesto impulsar una transformación de la matriz productiva que dé lugar a aquellos sectores que generan más empleo y mejoran las condiciones de vida de los ecuatorianos. Reconocemos la importancia del petróleo en nuestra economía pero no olvidamos que en gobiernos anteriores se hizo poco o nada por manejar adecuadamente los recursos hidrocarburíferos. Los sectores que integran el PIB No Petrolero son los que más aportan al crecimiento, porque son los que más empleos generan. En los años 2007 a 2010, la tasa de variación promedio del PIB No Petrolero fue de 4,34%, mientras que en los años anteriores, 1999-2006, el crecimiento promedio del PIB No Petrolero fue de 3,25.

3.    Afirmar que nuestra economía no fue afectada por la mayor crisis económica de los últimos 80 años es una insensatez. La crisis influyó no solo en la baja del precio del petróleo, sino que comprometió la situación económico de los principales socios comerciales del Ecuador y, por lo tanto, en la demanda de nuestros productos. El valor de las exportaciones petroleras disminuyó en 41%, y el volumen de las mismas decreció en 8%. Otra consecuencia de la crisis fue la apreciación del tipo de cambio real lo que restó competitividad a nuestras exportaciones e incidió en la reducción de las remesas limitando la capacidad de gasto de los hogares. En el artículo se omite que el Gobierno Nacional, ante la crisis, tomó medidas importantes para salvaguardar el empleo, la producción nacional y para evitar la salida de divisas del país. Muy distinto de lo que se hizo en 2003, cuando levantaron la medida de administración de divisas poniendo en riesgo el sector externo.

4.    La inversión en empresas públicas en el sector petrolero e hidroeléctrico ha sido de USD 12.044 millones entre el 2007 y 2011, lo que ha permitido optimizar nuestros ingresos.

5.    Una economía como la nuestra debe orientarse a la transformación productiva. En un primer momento, esto puede generar déficit, en particular en el sector externo, que debe traducirse en mejor calidad de vida para los ciudadanos y con una economía más eficiente y competitiva.

6.    El enfoque de la política económica del actual Gobierno, privilegia el ser humano, implementando acciones que permitan alcanzar el buen vivir. La cobertura de la canasta básica fue, en promedio, de apenas un 68,43% para los años 2003 y 2004, mientras que en junio del 2011 fue de 88,49%. La tasa de desempleo urbano, que en promedio para los años 2003 y 2004 fue de 10,3%, a junio de 2011 se ubica en 6,4% lo cual significa una disminución importante . Gracias a la inversión social, los hogares gastan menos en educación, atención médica, compra de útiles escolares y uniformes y pueden destinar estos recursos para otros fines. Solo el enfoque de gasto se puede conocer el impacto que ha tenido la inversión social en los niveles de pobreza de la población.

Los logros del Gobierno Nacional en materia económica solo pueden ser desconocidos por analistas que insisten en predicciones que nunca se han cumplido y cierran los ojos ante los hechos. Las cifras son elocuentes y contrarrestan cualquier análisis tendencioso y malintencionado.

TOMADO DE: EL CIUDADANO, medio público

COMENTARIO: Sin el afán de polemizar, es verdad lo que dice Katiuska King, hay muchas predicciones negativas que no se han cumplido en el país, en estos apenas cuatro años de Gobierno de Rafael Correa.  No obstante, hay que tener cuidado, porque sólo centrarse en el Estado como motor de crecimiento y desarrollo económico, puede hacer que en el mediano y largo plazo el modelo no sea sostenible.  ¿Por qué?, bueno, sencillamente porque los recursos públicos son obtenidos de la propia ciudadanía a través de los impuestos, es decir, son bienes económicos que tienen costo, no son bienes libres (gratuitos).  Por eso insisto, en una primera etapa puede ser loable basarse en el Estado e incluso ser proteccionista, pero en el mediano y largo plazo, es necesario aplicar liberalismo social o economía social de mercado.  ¿Qué modelo es mejor?, ¿El venezolano o el brasileño?, la respuesta no la digo, por lo evidente de la misma.... y en Brasil, siguen aplicando liberalismo en lo económico y socialismo, sólo en lo social...

CEPAL reconoce los avances económicos del país



Zumbahua (Cotopaxi).- El Presidente de la República, Rafael Correa, en el Enlace Ciudadano No. 229, en el segmento “La Libertad de Expresión ya es de todos”, hizo referencia a las declaraciones de Alicia Bárcena, presidenta Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), quien se refirió a cómo va el desempleo en el Ecuador, en una entrevista realizada la semana pasada.
Esta representante de la CEPAL dijo y destacó como ejemplo concreto que “en el Ecuador disminuyó de 8.5 % en el 2009 al 7.6 % en el 2010 y lo más probable que en  el 2011 llegue al 7 % (…) Esto es positivo para las  familias pobres porque la inflación en el Ecuador por las rezones que todos conocemos es relativamente baja. Además, que el salario mínimo real en el 2010 se incrementó en el 6.7 %, dos veces más que el 2009, y se acordó que el salario mínimo del 2011 va a tener un incremento de 10%”, destacó.

De igual forma, señaló que el Ecuador tiene una decisión muy seria de invertir en el IESS, en la gente y en la innovación tecnológica.

En este sentido,  esta reconocida representante de la CEPAL desmiente los análisis sin fundamento de ciertos sectores. "Responde sin querer a tanta farsa que dicen los Osvaldo Hurtado, Vicente Albornoz, Blasco Peñaherrera y la prensa corrupta”, remarcó.  MIT/Prensa Presidencial.

TOMADO DE: El Ciudadano, medio público.

COMENTARIO: La inflación es baja en el país gracias a la dolarización, a eso parece referirse la presidente ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL).  No lo dice directamente (tal vez por temor a que Rafael Correa lo critique), pero así es.  Hay que recordar, que el mismo Presidente del Ecuador,  fue un duro crítico de la dolarización y algunos de sus partidarios han acusado a la CEPAL de ser una entidad "sesgada" o "poco seria".  ¿En qué quedamos?, ¿Sirven o no los análisis de la CEPAL?, !Claro que sirven!, pero no únicamente cuando saca noticias positivas para el Gobierno como ésta de que ha disminuido el desempleo.  También hay que hacerles caso cuando nos alertan que nuestro país apenas recibió como Inversión Extranjera Directa en el 2010, la exigua cifra de 166 millones de dólares, frente a los miles de millones de dólares que en idéntico período, ingresaron a Perú y Colombia.  
Así que a escuchar a la CEPAL, por ser un organismo técnico y no político, siempre.  No sólo cuando al Gobierno le conviene....

La renegociación petrolera logró $800 millones para el Ecuador


Zumbahua (Cotopaxi).- Durante su Enlace Ciudadano desde Zumbahua, el presidente Rafael Correa,  recordó un nuevo logro de la Revolución Ciudadana. Con la  renegociación de los contratos petroleros  que  planteó este Gobierno,  la Patria recibió $800 millones. “Ese dinero ahora le queda al país y antes se lo llevaban las trasnacionales”, precisó el Mandatario.
El equipo que realizó esta renegociación fue liderado por Wilson Pástor, ministro de Recursos Naturales no Renovables.  El proceso tomó tres años –según el Jefe de Estado- por las trabas que encontraron en el camino. Entre ellas: funcionarios que eran pagados por las petroleras para alterar documentos, cláusulas y mucha corrupción.

Las empresas que no quisieron ajustarse a la nueva normativa soberana, salieron del país, se quedaron las que aceptaron la renegociación   y con ello, se logró adquirir dinero para el país, para las obras prioritarias, informó el Mandatario en su enlace número 229.EM/Prensa Presidencial.

TOMADO DE: EL CIUDADANO, Medio Público
COMENTARIO: Hay que reconocer el liderazgo del Presidente Correa en el manejo de varios temas, uno de ellos el relacionado con el petróleo.  Antes, las multinacionales se llevaban el 100% del excedente petrolero y eso era injusto para el país.  Hoy por hoy, el Estado se lleva el 99% y el 1% se queda con las empresas transnacionales, que tienen todo el derecho del mundo a ganar por las cuantiosas inversiones que realizan.  Por eso, en mi opinión considero que debería llegarse a un porcentaje equilibrado que podría ser 50% para cada actor involucrado, esto es, 50% para el Estado y 50% para las compañías multinacionales.  
No debemos cegarnos ideológicamente, estas empresas globalmente importantes deben sentir que las inversiones que realizan les resultan también rentables, debe ser un juego de "ganar-ganar" y no uno de "suma cero", donde lo que gana el uno, lo pierde el otro.  Todos podemos ganar y beneficiarnos de estos recursos, porque ¿si no hubieran compañías privadas que invierten sus cuantiosos recursos para extraer y explotar petróleo?, ¿sólo el Estado, lo podría hacer?  Está bien que ganemos, pero así como antes me parecía que estaba mal que todo se lleven las compañías extranjeras, también me parece peligroso para el objetivo de atraer inversiones productivas al país (por las señales que se envía al mundo), que hoy por hoy el Estado se lleve prácticamente todas las ganancias.  Un adecuado equilibrio, sería lo razonable.

Rafael Correa aspira lograr un crecimiento económico del 6.2% en 2011

Quito (Pinchincha).- Durante su estadía en el país, el canciller de Brasil, Antonio de Aguiar Patriota, visitó este viernes el Palacio de Carondelet para reunirse con el Jefe de Estado, Rafael Correa. En la cita, que se realizó en el Salón Protocolario de la Presidencia de la República, el jefe de la diplomacia brasileña informó que ya entregó el acta de Ratificación de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur)en manos de la secretaria general del organismo regional, María Emma Mejía.
“Esta es una buena noticia, solo falta Paraguay y Colombia, aunque Colombia ya lo está tramitando”, expresó el Mandatario, quien envió saludos a la presidenta Dilma Roussef.
Por su parte el canciller brasileño, destacó el crecimiento económico logrado por el Ecuador durante el primer trimestre de 2011.
“Hemos crecido al 8,6% y esperamos crecer a un 6,2% este año”, sostuvo en tanto, el Presidente, quien también resaltó la inauguración del primer envío de productos ecuatorianos por la ruta fluvial Manta –Manaos.
Previamente, De Aguiar, suscribió con el canciller Patiño, un memorándum de entendimiento de Consultas Políticas Bilaterales y un acuerdo de cooperación técnica para la implementación de la televisión digital.

TOMADO DE EL CIUDADANO, MEDIO PÚBLICO
COMENTARIO: Me parece una excelente noticia que el canciller brasileño felicite al Gobierno Ecuatoriano por el crecimiento económico del 8.6% en el primer trimestre del 2011 y ojalá podamos cumplir la meta de crecer al 6.2%.  Lo que demuestra que es muy importante el crecimiento económico, porque en varias ocasiones he escuchado criticar al Presidente Rafael Correa, a los economistas que observamos esta variable macroeconómica (a quienes él nos llama: "neoliberales", o "economistas contadores").  
Más crecimiento económico implica: mayor producción y por ende más empleo. para la gente.  Lo que es cierto también, es que ese incremento productivo ha sido logrado por la utilización del Estado como el principal motor de la economía ecuatoriana, lo cual es conveniente sólo en el corto plazo (Política Económica Keynesiana, "Estado de Bienestar").  En el mediano y largo plazo, debemos conseguir que haya sobretodo, inversión privada y la manera simple de conseguirla, es abrirnos inteligentemente a la globalización, sin temerle a la competencia.  En la medida en qué un país se abre al mundo, es cierto que en una primera etapa se puede perder comercialmente, pero la ganancia en la balanza de capitales, compensa el desequilibrio comercial.  Puede que sea acertado ser proteccionista en una primera fase del desarrollo, pero después necesariamente deberemos aplicar: LIBERALISMO SOCIAL, o ECONOMÍA SOCIAL DE MERCADO, es decir, una acertada combinación entre mercado y Estado, que vuelva atractivo a nuestro país en el concierto internacional de los capitales productivos, porque éstos van a las naciones más libres económicamente hablando y más solidarias, en términos sociales.