domingo, 14 de agosto de 2011

¿Recesión en W?

domingo 14 de agosto del 2011
Walter Spurrier Baquerizo

Las bolsas de valores del mundo están a la baja; cae el precio de los productos primarios, entre ellos el petróleo.

Hasta hace poco parecía que la economía mundial entraba en lenta pero segura recuperación. Hoy, la pregunta es si la economía mundial sufrirá una nueva contracción.

Esta recaída se originaría en la Unión Europea, cuyos líderes se fueron de vacación en agosto, dejando pendientes de solución los problemas fiscales de sus integrantes más débiles.

Un problema que se inició con Grecia y siguió con Portugal e Irlanda, economías pequeñas, hoy afecta a España e Italia, economías más importantes. La desconfianza en estas economías causa un aumento de la tasa de interés en su deuda soberana, agravando el déficit fiscal.

La solución en Europa requiere la conjunción de varios tipos de medidas:

-Mayor apoyo financiero de los países solventes, sobre todo, Alemania y Francia;

-Mejora de situación fiscal mediante vía recorte de gasto público, en particular prestaciones sociales, y la elevación de impuestos;

-Hacer más competitiva la economía, vía elevación de la edad de jubilación y más larga jornada laboral, entre otras acciones;

-Reestructuración de la deuda, tanto con bancos como con tenedores de bonos.

En otras palabras, el costo lo deben pagar acreedores, consumidores, trabajadores, contribuyentes y el problema es a quién le toca la mayor carga. De ahí que el problema no sea fácil de resolver.

En estas circunstancias, en Estados Unidos se da la necesidad de elevar el tope permitido al endeudamiento del Estado. La oposición aprovecha la situación para exigir una reducción del tamaño del Estado.

El acuerdo al que llegan las partes no satisface a nadie, y crea incertidumbre. Standard&Poors se pronuncia bajando la calificación de riesgo país.

Mientras tanto, las autoridades americanas divulgan una nueva previsión del PIB, que ilustra que la economía se contrajo más de lo que se había anticipado y que la recuperación es más lenta. Aún no se recobra el nivel de PIB de antes de la crisis.

Por último el Federal Reserva manifiesta que estima que la economía de Estados Unidos tendrá muy bajo crecimiento en por lo menos los próximos dos años.

La caída en las bolsas de valores refleja la desconfianza en la solvencia de las economías europeas y en la capacidad de las autoridades de Estados Unidos de adoptar las medidas necesarias para salir de la crisis.

Al Ecuador, la crisis mundial lo estaría afectando ya por el lado de las exportaciones privadas: en banano hay que hacer un recorte de producción por los bajos precios.

El precio del petróleo también cayó, afectando al fisco, pero el precio aún está por encima del presupuestado.

Es muy pronto para saber con certeza si se trata de una segunda profunda caída de la economía mundial, antes que se haya dado la plena recuperación de la primera, lo que se grafica como una “W”, o si la economía permanecerá estancada por un largo lapso, que se grafica como “L”.

Para Ecuador, una “L” sería manejable; una “W” significaría una más profunda caída en el precio del petróleo, lo cual nos acarrearía graves problemas fiscales.

TOMADO DE: DIARIO EL UNIVERSO

Nota: Una crisis en "W", significa una caída inicial de la producción; seguida de una recuperación, para volver nuevamente a caer y subir luego.  Por el tiempo que tarda y por la incertidumbre que esto genera en los mercados, tanto reales o productivos, como financieros o especulativos, es que Walter Spurrier señala que sería preferible para el Ecuador una crisis en "L", con una caída de la producción y un largo estancamiento, dado que no es lo mismo una recesión (caída negativa de la producción y del empleo), que un freno al ritmo del crecimiento.  Esto último, sería preferible.

Declaraciones del Presidente Correa, sobre la crisis económica



El Presidente Rafael Correa en la entrevista concedida a varios medios de comunicación de Zamora.
El Pangui (Zamora Chinchipe).- El Presidente de la República, Rafael Correa, ante la crisis económica de Europa y Estados Unidos, anunció que el Gobierno ecuatoriano se está preparando para enfrentar dicha crisis, sin embargo, anticipó que “frente a una crisis lo que se busca es minimizar los costos”.
“Esta crisis nos va a afectar a todos (...). No es que se puede salir ganando ante una crisis económica”, dijo al indicar que el Gobierno realiza un seguimiento y monitorea muy detalladamente la crisis en Europa y Estados Unidos.
De igual manera, aclaró que el costo frente a una crisis de este tipo es ineludible “si Dios no quiera se profundiza la crisis ya vendrán los seudos analistas y cierta prensa corrupta a decir Ecuador no se preparó frente a la crisis”.
En este sentido, dijo que es preocupante lo que está pasando, “las Bolsas de Valores se han  desplomado. Eso significa: se debilitarán monedas como: el dólar por ese lado nos conviene como país dolarizado pero se perjudican los países no dolarizados”, señaló en una entrevista concedida a Radio Romántica, Radio La Voz de Zamora 102.9 , FM y Televisión Católica de los Encuentros.
Agregó también que la crisis implicaría la disminución de las compras en el exterior, menos exportaciones a los EE.UU y menos inversiones. "Esto afecta a todo el planeta y, específicamente, a América Latina porque es una región tan dependiente del mercado norteamericano y tan vulnerable a las crisis internacionales”, señaló el Mandatario.
Al ser consultado sobre la posibilidad de crear una estrategia regional conjunta para combatir dicha crisis económica internacional, indicó que en la última  reunión de Unasur, el presidente Santos de Colombia planteó la necesidad de plantear estrategias ante una potencial crisis sobre todo en los EE.UU", recalcó y afirmó que, al momento, se encuentran reunidos los ministros de Economía en Lima preparando dichas estrategias. “Con una estructura financiera propia se puede enfrentar la crisis económica que viven países como Estados Unidos”.
Una de las causas de esta crisis, según el Mandatario, es que  EE.UU, aún no se recupera de la crisis de 2008-2009 por la irresponsable política crediticia de los bancos.
Finalmente, el Jefe de Estado recomendó que los sistemas de compensaciones deberían tomarse en cuenta para poder enfrentar las crisis económicas. MI/Prensa Presidencial.

TOMADO DE: EL CIUDADANO (Medio público)

sábado, 13 de agosto de 2011

Resultados Censo Económico 2010: Estratos de remuneración

¿Cómo es la distribución de estos estratos en las dos provincias más pobladas del país?
Click aquí para conocer la respuesta

Fuente INEC

viernes, 12 de agosto de 2011

LA CRISIS NORTEAMERICANA, ¿CULPA DEL LIBERALISMO, O DEL ENORME GASTO PÚBLICO?

Por: Pablo Zambrano Pontón
ECONOMISTA, CATEDRÁTICO Y ESCRITOR 

Es frecuente que aquellas personas que quieren despotricar en contra del capitalismo (porque según ellos, el socialismo es la única solución) culpen al liberalismo y a la mano invisible del mercado, de la actual crisis de la deuda pública norteamericana.  Nada más alejado de la verdad, como lo veremos a continuación.

En primer lugar, la presente crisis, más que ser un traspié del liberalismo, constituye un efecto de la "mano visible del Estado", del capitalismo rentista o mercantilista, que es el que estuvo vigente en la economía mundial, antes de que aparecieran en escena las teorías de Adam Smith, a fines del siglo XVIII.  ¿Por qué? Bueno porque los EEUU, siempre fueron un país que se caracterizó por hacer caso omiso de las recomendaciones de brillantes pensadores económicos como las de Milton Friedman (el discípulo moderno de Smith), por ejemplo (quien siempre ponderaba el estilo del capitalismo liberal de Hong Kong, al punto que sentenció: "Si quieren ver capitalismo en acción, vayan a Hong Kong).

En su lugar, creyeron que es a través del incremento del gasto público en todo tiempo y lugar (contradiciendo incluso a Keynes), sumado al enorme proteccionismo (mediante groseros subsidios a la agricultura: alrededor de 190.000 millones de dólares, en el período 2002-2012 en valores nominales), el que los iba a consolidar por siempre como una superpotencia económica.  Gobiernos como los de Clinton, Busch y Obama, elevaron inmisericordemente la deuda pública, a tal punto que ésta hoy supera el 100% de su PIB (Llegando a la escalofriante cifra de 14.4 billones de dólares).  Por eso decir que el gobierno de Bush era liberal, es desconocer (o ignorar) que el capitalismo mercantilista, es otro tipo de capitalismo, ese sí: salvaje y despiadado.

Tan grave es la situación en EEUU que, la agencia de calificación crediticia Standard & Poor's, el dia viernes 05 de agosto de 2011 rebajó la calificación para la deuda de los Estados Unidos de America de "AAA" a "AA+" por primera vez en su historia.  Además, Lehman Brothers, el otrora cuarto banco de inversión más grande de Estados Unidos, se declaró en bancarrota ante la imposibilidad de pagar 600 mil millones de dólares a sus acreedores: familias, inversionistas,  empresas de todo tipo y entidades gubernamentales.  Se sabe también que el déficit fiscal norteamericano es de alrededor de 1.600 billones de dólares (11% del PIB, cuando lo sano y prudente es que sea de alrededor del 3 o hasta máximo el 4% del PIB, recordemos que Grecia tuvo un déficit del 13%, lo que explica su dolorosa caída).  Demócratas y republicanos se enfrentan en la forma de reducir este déficit, ya sea subiendo los impuestos (propuesta demócrata) o recortando el gasto (propuesta republicana).  

La crisis del 2008, fue el resultado de haber disminuido la tasa de interés y de los famosos créditos subprime, donde se concedía préstamos a personas que claramente no tenían capacidad de pago, con la propuesta demagógica de que "todos tenemos derecho a tener una vivienda digna".

Esas son entonces las reales causas de la crisis actual: Gobiernos altamente intervencionistas en la Economía, que han preferido gastar 700 mil millones de dólares (43% del total mundial) en una despiadada carrera armamentista, como algún momento lo hiciera también el ex imperio soviético.

Hoy por hoy estamos presenciando el fin del capitalismo, pero no del capitalismo liberal socialmente responsable.  Se trata del fin del capitalismo rentista, mercantilista y alevosamente intervencionista; donde gobiernos entrometidos en la ciencia económica, han preferido salvar a la banca norteamericana en lugar de dejar que sean esos banqueros quienes quiebren, como lo hace cualquier empresario normal, cuando sus negocios son mal manejados y no marchan bien.  Así, en 2008, el gobierno de Estados Unidos compró la deuda de los bancos por 700 mil millones de dólares, equivalentes al Producto Interno Bruto (PIB) de toda América Latina. Para muchos, el 2008 es el año de la nacionalización de la banca en Estados Unidos.  Si la banca norteamericana no tenía liquidez como resultado de ofrecer créditos a largo plazo y endeudarse a corto plazo.  ¿Por qué su gobierno tuvo que destinar la descomunal cifra de 700 mil millones de dólares para salvarla?  !Eso no es política liberal para nada!, porque de haberlo sido, el liberalismo recomienda que si una empresa no funciona, simplemente debe cerrar.  Esa es la manera sana y la única forma de "descremar el mercado" y hacer que los ineficientes, paguen por sus errores, porque de lo contrario lo único que se incentiva es el riesgo moral, de seguir endeudándose irresponsablemente.

Más penoso aún resulta ser que hoy, cuando estamos en plena recesión, el Gobierno norteamericano anuncie una disminución del gasto público, es decir, quieren aplicar liberalismo, cuando parece ser ya, desmasiado tarde para hacerlo.  La solución sin duda a tan terrible crisis del capitalismo rentista y mercantilista, no es para nada simple.  No obstante, nos deja una importante lección: Se debe aplicar políticas keynesianas -únicamente en el corto plazo- para salir de una crisis recesiva (aumentar gasto público, disminuir los impuestos, disminuir la tasa de interés, incrementar la oferta monetaria, ser proteccionista aumentando los aranceles, que el Estado eleve su flujo de inversión pública, devaluar la moneda, subsidiar a los productores y a los grupos más vulnerables, etc).  El propio Keynes decía: "En el largo plazo, todos estaremos muertos"; pero, se debe aplicar liberalismo (reducir el gasto público, ahorrar para épocas dificiles, no salvar empresas ni bancos responsables de sus propias quiebras, privatizar empresas públicas que compiten en sectores no estratégicos de la economía, controlar la inflación, no endeudarse para financiar gasto corriente o carrera armamentista, apoyar exclusivamente a las empresas en sus etapas iniciales de producción, atraer inversión privada nacional o extranjera, que la emisión monetaria no crezca más rápido que la producción de bienes y servicios, reducir efectivamente los aranceles, no tener déficits fiscales superiores al 3 o máximo el 4% del PIB, etc.) para conseguir desarrollo económico de largo plazo.

AFECTARA ESTA CRISIS AL ECUADOR

El Gobierno ha dicho que no nos afectará mayormente, debido a que EEUU es uno más de nuestros socios comerciales y no el de mayor importancia en los actuales momentos.  Analistas económicos independientes opinan que sí nos afectará, aunque sin ponerse completamente de acuerdo en la cuantía del perjuicio.

Particularmente, considero que sí nos afectará.  De hecho estamos viendo que el mercado petrolero está reaccionando negativamente a la crisis de la deuda pública norteamericana y los precios del crudo que hasta hace poco se cotizaban en 100 o más dólares por barril, han caído en los últimos días hasta niveles cercanos a los 80 dólares.  El presupuesto ecuatoriano se hizo tomando como referencia un precio de 75 dólares.  Por tanto, estamos en el umbral de un serio problema, porque con el ritmo de gasto público (corriente, de inversión y social) del Gobierno.  Esto indudablemente repercutirá en las finanzas públicas.  Por ello, se habla de contratar un seguro petrolero, que nos cubriría de enfrentar los vaivenes en su cotización.  No obstante, se estima que si el mercado está en crisis, aumentará la demanda por seguros petroleros a nivel mundial, con un posible incremento en el precio del seguro.  El Gobierno no lo tomó, cuando éste estaba a 200 millones de dólares.  Hoy, ¿quién sabe cuánto cueste? por la volatilidad del mercado.

A más del petróleo, otra posible afectación vendrá por el lado de las remesas de migrantes que trabajan en los EEUU y que envían sus divisas a suelo ecuatoriano.  Adicionalmente, productos ecuatorianos de exportación, se podrían ver afectados por una recesión norteamericana, dado que según la teoría económica, cuando los países sufren crisis contractivas en la producción, en el consumo, en la inversión y en el empleo, se vuelven proteccionistas.  Sumando a todo esto, el hecho de que nuestros productos se enfrentan a una elasticidad precio de la demanda elástica en el concierto internacional (bienes no necesarios, los denominados "comodities" o mercancías postre), que obviamente en un panorama contractivo, tendrán que bajar de precio, al desplomarse también la demanda.

¿QUÉ HACER EN ESTAS CIRCUNSTANCIAS?

Tener calma y esperar, porque no sabemos a ciencia cierta qué es lo que va a pasar, ni cómo va a evolucionar realmente este problema presentado en la economía norteamericana, causado no por el liberalismo socialmente responsable, o ¿Alemania, Chile, China, Corea del Sur, Hong Kong, etc., que tienen economías liberales, tienen los mismos problemas de EEUU?  No verdad, y no los tienen por la simple y sencilla razón de tener Gobiernos responsables, que han ahorrado para épocas difíciles y han vivido de acuerdo con sus posibilidades, es decir, se debe gastar únicamente hasta el punto en que sea posible contar con ingresos que permitan financiarlos y no endeudarse más allá del límite que la técnica económica aconseja (30 o 40% como máximo de su PIB).  En Ecuador, nuestra deuda pública externa no es preocupante.  Pero sí lo es, la deuda pública interna con el IESS, que ha sido la entidad acreedora del Gobierno en estos últimos tiempos (a diciembre del 2010, el financiamiento del Seguro Social al Gobierno, sumaba US $ 3.600 millones)

Finalmente, debemos aprender de las lecciones ajenas ("si ves las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar"), no gastar más allá de nuestras posibilidades, como lo haría cualquier prudente padre de familia, dado que las irresponsabilidades financieras se terminan pagando en el mediano y largo plazo.


Friedman señaló magistralmente en uno de sus videos por internet, que los regímenes populistas son similares a beber licor en una fiesta, al principio todo es alegría; pero después, cuando se termina la gran farra con los recursos del Estado, queda sólo la resaca del día siguiente y una inmensa cuenta por pagar, que la cancelan precisamente los más pobres, a quienes los populistas dicen favorecer en el discurso.
 
En tal sentido, se precisa de una mayor dosis de pragmatismo en las decisiones económicas gubernamentales ¿fue prudente eliminar los Fondos de Estabilización Petrolera?, ¿Nos ha servido realmente ser parte de la OPEP, cuando sabemos que son las grandes potencias las que imponen las reducciones o los aumentos en las cuotas petroleras?, ¿ Fue una buena decisión integrarnos al ALBA y que el mundo nos tenga identificados como un país satélite bolivariano de Chávez?  Lo que sí ha estado bien, a la luz de lo que está pasando ahora en el mercado norteamericano, es haber mejorado nuestras relaciones con otras potencias como China y Rusia, que hace rato largo abandonaron la visión marxista en la economía.  Subsidiariamente, la crisis no solo afectaría a EEUU sino que amenaza sobre otros países cuya moneda se basa en el dólar y que podrían verse arrastrados por las pérdidas

Se requiere finalmente de un gran Acuerdo Nacional, de la tan cacareada "Concertación" que propuso el Presidente Correa en el mensaje a la Nación del 10 de Agosto del 2011 (mientras dedicó 45 minutos de su alocución para recordarnos su famoso calificativo: "prensa corrupta y mediocre, defensora de intereses").  Que finalmente se entienda, que nadie tiene la verdad absoluta (menos en una ciencia social, no exacta, como la Economía) y que es preciso ahora sí, disminuir el desenfrenado gasto público (40% del PIB, aproximadamente 20.000 millones de dólares, de los cuales casi $ 6.000 se van en sueldos y salarios) y desmarcarnos para siempre de la utopía revolucionaria del comandante Chávez.  Sólo así, seremos finalmente un país atractivo para los inversionistas privados nacionales y extranjeros, en este escenario de contracción de la demanda norteamericana, que sin duda disminuirá los flujos de inversión estadounidense a la región.

Complementemos este análisis que he realizado, con la opinión de un experto, el gurú financiero Bob Johnson, titular del CFA Institute, la organización internacional que emite el prestigioso certificado de Chartered Financial Analyst -conocido como el estándar de oro entre los analistas financieros en cuanto a prácticas éticas y profesionales-, quien, en los últimos meses, anticipó los hechos que desde los Estados Unidos hicieron temblar al mundo.

¿La reciente baja en la calificación de la deuda norteamericana es señal de un escenario de default en el corto plazo?
- La rebaja en la nota definitivamente no es un signo de un potencial default. Creo que la agencia de calificación Standard & Poors está tratando de recuperar la credibilidad perdida durante la crisis financiera de 2008. La rebaja se debe a la falta de avances en estabilidad fiscal a largo plazo en los Estados Unidos. Es un reflejo de la pérdida de confianza del mercado en los políticos norteamericanos para lograr avances significativos en el déficit del presupuesto fiscal y de la deuda a largo plazo. A diferencia de lo que pasó en 2008, ahora la crisis en los Estados Unidos no es financiera sino política. Los inversionistas han perdido la confianza en los políticos. Esto, sumado a la situación de la deuda soberana en la Eurozona, ha vuelto temerosos a los inversionistas.

¿Cómo evalúa el acuerdo entre demócratas y republicanos para levantar el techo de la deuda?
- Lo que sucedió es muy interesante. La mayoría de la gente piensa que los mercados son impulsados por números, por elementos cuantitativos. Hay otra corriente de pensamiento que cree que las emociones y la psicología juegan un papel muy grande. Creo que lo que estamos viendo ahora es una combinación entre esas dos posturas. Pero pienso que la psicología está jugando un rol determinante en lo que está pasando hoy en los mercados. El asunto del techo de la deuda es una crisis generada por nosotros mismos. ¿Sabía que Dinamarca es el único otro país en el mundo que tienen el mismo concepto de un límite de deuda que tiene que ser votado para aumentarlo? Nadie más en el mundo sigue ese concepto. Los legisladores ya habían aprobado el presupuesto para gastar ese dinero, por lo que elevar el techo de la deuda, yo creo, no debería haber sido una cuestión a debatir. Sin embargo, al tratarse del año anterior a una elección, los dos partidos intentaron posicionarse para llegar a la elección en la forma más sólida posible. Es decir, no hubo racionalidad económica en este tema; fue toda una cuestión de grandilocuencia política de cara a las elecciones.

¿Cree que los mercados lo vieron de esa forma también?
- Los mercados, en el fondo, nunca creyeron que hubiese la más mínima chance de default. Creo que ahora todos están algo sorprendidos cuando, al haberse elevado el techo de la deuda, los mercados siguen en estado terminal. Lo que sucede es que la gente se aferró al hecho de que nada se resolvió realmente en esas conversaciones. Los republicanos lograron lo que buscaban y los demócratas también lograron lo suyo, pero lo que el mercado interpreta es que, al fin de cuentas, los EE.UU. está en una situación muy difícil y nadie hizo nada para sacarnos de esa situación. Yo, de hecho, fui citado hace un par de meses sosteniendo que nunca se iba a llegar al default, que la discusión iba a durar hasta el último minuto y que al final se iba a patear el problema hacia adelante. Y eso fue exactamente lo que sucedió.

¿Eso explica el derrumbe de las bolsas en el mundo?
Hace tres semanas, el humor de los mercados era bueno. Y desde entonces los indicadores fundamentales no han cambiado demasiado. Por eso digo que es interesante este comportamiento y que las cosas pueden cambiar. Ahora mismo todos en el mercado están muy negativos, pero es un comportamiento financiero que al final es psicología pura. Es bueno recordar que los mercados son impulsados por dos emociones: el miedo y la codicia. Yo crecí en Nebraska, en la misma ciudad que Warren Buffet (N de R: el legendario gurú financiero), por lo que siempre seguí su carrera. Él tiene una frase en la que dice: "Hay que ser miedoso cuando el mercado está codicioso y hay que ser codicioso cuando el mercado está miedoso", Bueno, ahora mismo los mercados están miedosos, pero es muy interesante ver que, cualitativamente, las valuaciones son muy razonables. Hay muchas noticias positivas en verdad.

Si ésta es una solución temporal, ¿cuál sería un remedio más permanente para la situación de los EE.UU.?
- Creo que la gente pensó que la gran crisis era el problema del techo de la deuda, pero en realidad la gran cuestión en los EE.UU. es qué se va a hacer para reducir la brecha fiscal, que tal como está es insostenible en el largo plazo. Por lo tanto, necesitamos cambios en los dos lados de la disputa. Es decir; los demócratas tienen que admitir que los gastos estatales deben reducirse y los republicanos tienen que asumir que los impuestos deben incrementarse. La respuesta, obviamente, está en algún lugar en el medio de estas dos posiciones. Pero ambos partidos son tan diametralmente opuestos, que realmente hay muy poco diálogo. Como ciudadano estadounidense, para mí lo que sucedió en estos días fue vergonzoso y creo que sacudió la confianza de los mercados a nivel mundial. Aunque nunca estuvimos cerca de entrar en default.

De cualquier forma, ¿cree que es una buena idea para Obama reducir el gasto en este momento?
- Son tiempos difíciles. La economía estadounidense está en una posición muy precaria. Creo que el déficit debe reducirse, pero no estoy seguro de que el momento correcto sea cuando estamos tratando de recuperarnos como país. Y ante esto también reaccionan los mercados.

¿Qué opina sobre el hecho de que las calificadoras de riesgo vuelvan a estar en el ojo te la tormenta?
- Creo que las calificadoras perdieron mucho respeto durante la crisis financiera. No hicieron bien su trabajo y creo que nunca van a volver a ocupar el lugar que supieron ocupar antes de la crisis. Sin embargo, en una forma algo perversa, pienso que es bueno que hayan perdido tanta credibilidad, porque lo que sucedió es que muchos inversores reemplazaron los indicadores de las calificadoras por su propio buen juicio. Antes, los analistas tomaban la calificación triple AAA de Moody’s como palabra santa. Eso es anti-ético. Va completamente en contra de los valores que apoyamos en el CFA. El problema principal con las calificadoras es que los emisores pagaban por sus propias calificaciones. Y si no recibían buenas calificaciones, no hacían negocios. Hay un claro conflicto de intereses ahí.

¿Cómo analiza la crisis de la deuda en los EE.UU. con respecto a lo que sucede en Europa?
- Pienso que la Eurozona está en una situación mucho más complicada que la nuestra.

Muchos líderes europeos tienden a pensar exactamente lo contrario…
- Yo pienso que, estructuralmente, ellos tienen problemas más graves. Los EE.UU. pasó de tener superávit fiscal al comienzo de la presidencia de Bush a los enormes déficits de hoy, sólo una década más tarde, por tres razones puntuales: la primera es el gasto contra el terrorismo y las guerras en Oriente Medio. La segunda fue el incremento en el sistema de salud. Y la tercera fue la crisis financiera de Wall Street. Si miramos a estos tres elementos se puede argumentar que ninguno de los tres son permanentes: podemos salir de las guerras de Medio Oriente y de hecho eso pide la gente; los gastos se pueden recortar, aunque traigan un costo político; y en cuanto a la crisis financiera, una gran parte ya fue superada. En cambio, mire la situación de Grecia. ¿Cómo se sale de eso? ¿Cómo recuperarse de eso? Además, pienso que el concepto de la Eurozona en este contexto es problemático también cuando uno de ellos tiene que subsidiar a otro, como el caso de Alemania con Grecia.

Los analistas locales destacan el hecho de que en la región se ha podido minimizar los efectos de la crisis financiera. ¿Cree que la situación actual nos golpeará?
- Primero déjeme decirle que, desde la perspectiva de un norteamericano, hay un foco puesto en América Latina como nunca había visto en mi vida. Se ve en los periódicos, en las conversaciones, en todos lados. Dicho esto, una de las consecuencias negativas de la integración financiera mundial es que todo está muy interrelacionado. Pienso que si los dos mayores mercados del mundo tienen problemas estructurales, todo el resto del planeta se verá afectado. Es muy interesante observar lo que sucedió durante la crisis financiera aquí. En muchos sentidos ustedes en América Latina estuvieron aislados pero, en el fondo, igual resultaron afectados. (Fuente: http://www.cronista.com/we/La-crisis-en-los-Estados-Unidos-no-es-financiera-sino-politica-20110812-0005.html)


Síguenos en twitter: @EcPabloZambrano, en Facebook: VISA AL DESARROLLO (PABLOZAMBRANO PONTON) y no dejes de leer los tres próximos libros de mi autoría: Microeconomía, Macroeconomía y Economía Internacional, a partir del 15 de septiembre del 2011; y, Visa al Desarrollo, en el 2012.






 

jueves, 11 de agosto de 2011

Otra obra lista: MICROECONOMIA - Pablo Zambrano Pontón

Presentación Formal
15 de Septiembre - 18h30
Colegio de Economistas de Pichincha
Iñaquito entre Juan Pablo Sanz e Ignacio Sanmaría
Quito-Ecuador

lunes, 8 de agosto de 2011

Acaba de salir del horno: "Economía Internacional" - Pablo Zambrano Pontón

PRONTO EN LAS PRINCIPALES LIBRERÍAS
LANZAMIENTO 15 DE SEPTIEMBRE
COLEGIO DE ECONOMISTAS DE PICHINCHA - ECUADOR

domingo, 7 de agosto de 2011

La crisis de deuda en EEUU (Por: Paul Krugman)


El Presidente se rinde.


El acuerdo para elevar el techo de la deuda federal está a punto de ser aprobado. Si esto sucede, muchos comentaristas anunciarán que se ha evitado la catástrofe. Se estarán equivocando.
Porque el acuerdo en sí, según la información disponible, es una catástrofe, y no sólo para el presidente Barack Obama y su partido. El acuerdo perjudicará a una economía que ya está en recesión, probablemente agrave aún más el eterno problema del déficit norteamericano y, lo que es más importante todavía, al demostrar que la extorsión descarada funciona y no tiene costo político, arrastrará a Estados Unidos por el camino de las repúblicas bananeras.
Empecemos por la economía. En este momento, el país atraviesa una profunda depresión. Es casi seguro que la economía seguirá fuertemente deprimida durante todo el año que viene. Y es muy probable que la depresión continúe también durante 2013, o incluso más allá.

Lo peor que se puede hacer en una coyuntura como ésta es recortar el gasto público, porque sólo deprimirá la economía aún más. No escuchen a esos que invocan al hada de la confianza de los mercados, que aseguran que las enérgicas medidas presupuestarias transmitirán tranquilidad a los inversores y los consumidores y lograrán que gasten más. Las cosas no funcionan así: está demostrado por numerosos estudios de los registros históricos.

De hecho, recortar el gasto con la economía deprimida ni siquiera aliviará mucho la situación presupuestaria, y hasta podría agravarla. Por un lado, las tasas de interés con las que se endeuda el gobierno federal son muy bajas, así que un recorte del gasto ahora no hará mucho por reducir el costo de los intereses futuros. Por otro lado, debilitar la economía ahora también dañará sus perspectivas a largo plazo, reduciendo a su vez los ingresos futuros. Así que esos exigentes recortes del gasto de la actualidad son como esos médicos medievales que trataban al enfermo con sangrías y sólo conseguían enfermarlo aún más.
Y después están los términos del arreglo, que equivalen a una abyecta rendición por parte del presidente Obama. Primero, habrá enormes recortes del gasto público, sin aumentos de los ingresos. Luego un panel recomendará futuras reducciones del déficit, y si esas recomendaciones son aceptadas, habrá otros recortes del gasto.
Supuestamente, los republicanos tendrán incentivos para hacer concesiones en la próxima ronda, porque los gastos en defensa están en la mira de los recortes. Pero el Partido Republicano acaba de demostrar que está dispuesto a dejar que se produzca un colapso financiero a menos que su ala más dura obtenga todo lo que quiere. ¿Por qué esperar entonces que sean más razonables la próxima vez?
De hecho, lo más probable es que los republicanos se envalentonen por el modo en que Obama sigue retrocediendo frente a sus amenazas. Ya se rindió en diciembre, cuando extendió todos los recortes impositivos de George W. Bush, y se ha rendido ahora y a gran escala frente a la descarada extorsión sobre el techo de endeudamiento. Tal vez sea yo, pero acá veo un patrón de conducta.
¿Tenía el presidente alguna alternativa esta vez? Sí. Para empezar, podría y debería haber pedido un aumento del techo de endeudamiento allá en diciembre pasado.
Cuando le preguntaron por qué no lo hizo, respondió que estaba seguro de que los republicanos actuarían con responsabilidad. Genial decisión.
Incluso ahora, el gobierno de Obama podría haber recurrido a maniobras legales para sortear el techo de endeudamiento, para lo cual contaba con numerosas opciones. En circunstancias normales, habría sido un recurso extremo. Pero frente a la realidad de lo que está pasando, es decir, una extorsión descarada de parte de un partido que, después de todo, sólo controla una de las cámaras del Congreso, habría sido totalmente justificable.
Como mínimo, el presidente podría haber usado la opción de la artimaña legal para fortalecer su posición en las negociaciones. Sin embargo, hizo todo lo contrario: descartó todas esas opciones desde el principio.
¿Pero endurecer su postura no hubiese provocado preocupación en los mercados? Probablemente no. De hecho, si yo fuera un inversionista y viera que el presidente está dispuesto y es capaz de plantarse ante la extorsión de la extrema derecha, me sentiría más tranquilo, y no más preocupado. En cambio, Obama eligió mostrar lo contrario.
 
Todos pierden
Que nadie se equivoque: lo que estamos presenciando es una catástrofe en todos los planos.
Es, por supuesto, una catástrofe política para los demócratas, que hace apenas unas semanas parecían haber dejado en retirada a los republicanos y sus planes para desmantelar Medicare; ahora Obama arrojó todo a la basura. Y el daño continúa: habrá más situaciones embudo en las que los republicanos tendrán ocasión de amenazar con generar una crisis a menos que el presidente se rinda, y ahora pueden actuar confiados en que así será.
A la larga, sin embargo, los demócratas no serán los únicos perdedores. Lo que los republicanos lograron al salirse con la suya es poner en duda todo el sistema de gobierno. Al fin y al cabo, si es el partido dispuesto a ser más despiadado, dispuesto incluso a poner en peligro la seguridad económica de la nación, el que logra dictar las políticas de Estado, ¿cómo va a funcionar la democracia norteamericana? La respuesta: quizá no funcione.


FUENTE: Tomado del diario norteamericano "The New York Times"
COMENTARIO: La crisis de deuda en EEUU motivada por la reducción de la tasa de interés por parte de la Reserva Federal, como les mostré en un artículo anterior, pretende ahora ser combatida a través de una reducción del Gasto Público, algo sumamente contrario a la teoría económica, por lo que la depresión económica en Norteamérica se ahondará aún más.  Eso lo dice la respetada voz del keynesiano Paúl Krugman,  ex Premio Nobel de Economía en 2008... Visión con la que comparto íntegramente, porque si se disminuye el gasto público en épocas recesivas, simplemente no existirán inversionistas privados dispuestos a reactivar la producción y el empleo, el único que puede hacerlo en estas circunstancias, es el Estado.  
Se requiere más pragmatismo y menos ideología (esta vez de extrema derecha), para levantar de su postración al gigante del norte.  En otras palabras, los políticos norteamericanos, aplicaron keynesianismo cuando había que aplicar liberalismo en épocas pasadas y hoy por hoy, quieren aplicar liberalismo, cuando se requiere volver a leer a Keynes y sus recetas para salir de la Depresión, como en 1930.  
El pragmatismo económico, no tiene ideología, es científico.  La clave está en saber utilizar la ciencia, según las circunstancias específicas.  Hoy por hoy, se requiere aplicar keynesianismo, es decir, no reducir el gasto público, aumentarlo más bien o en su defecto disminuir los impuestos.

 

Correa y el crédito chino

QUITO, 4 ago (IPS) – Los préstamos de China “son buenas noticias” para Ecuador porque son a largo plazo y solo exigen a cambio “petróleo y no los sacrificios horrendos que impone el FMI”, dijo el presidente Rafael Correa, al responder a los analistas que critican el elevado monto y las altas tasas de interés de esas operaciones.
Hay quienes “ponen el grito en el cielo porque 52 por ciento de nuestro petróleo está comprometido para ser entregado a China”, como pago de los préstamos recibidos, pero “antes más de 75 por ciento iba a Estados Unidos, a cambio de nada, y nadie criticaba”, dijo Correa en su primer encuentro con la prensa extranjera en 10 meses.

El mandatario izquierdista informó que el último crédito otorgado por China, de 2.000 millones de dólares, es a ocho años de plazo y con un interés ponderado de 6,9 por ciento sobre los dos tramos en que se divide el préstamo.

El monto total de los créditos chinos a Ecuador no se conoce oficialmente y, por tanto, los expertos toman datos parciales y no se ponen de acuerdo al respecto. Para la economista María de la Paz Vela, actualmente suman 7.253 millones de dólares, lo cual representa 11,7 por ciento del producto interno bruto (PIB) de este país andino.

Con el último préstamo, “el financiamiento para el programa anual de inversiones previsto para este año está cubierto”, indicó el ministro de Finanzas, Patricio Rivera.

“No nos quita el sueño que los mercados internacionales nos acepten en su regazo maternal”, dijo Correa ante la pregunta sobre si Ecuador volverá a colocar títulos del Tesoro para obtener financiamiento. Tampoco recurrir al FMI (Fondo Monetario Internacional).

“Si se puede, volveremos a los mercados, si no se puede, seguiremos como hasta ahora”, dijo. Ello puede indicar que existe un plan piloto para emitir bonos soberanos pero que no hay ningún apuro para hacerlo.

“El riesgo actual es con los papeles (bonos) de Estados Unidos no con los nuestros”, dijo Correa con ironía, refiriéndose a la crisis financiera de ese país que casi lo lleva a la suspensión de pagos (default), evitada a último momento gracias a un acuerdo legislativo logrado esta semana para subir el techo legal de endeudamiento.

“La deuda de Estados Unidos representa más de 95 por ciento de su PIB, mientras que la nuestra es solo 23 por ciento”, aseveró.

El mandatario también precisó que la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), en su cumbre del 28 de julio en Lima con ocasión de la asunción al gobierno peruano de Ollanta Humala, resolvió estudiar “medidas coyunturales y estructurales” para hacer frente a la crisis de Estados Unidos y de Europa, que según Correa es de carácter estructural.

Ante la pregunta de IPS sobre el secreto con que se manejan los contratos de crédito con China desde 2009, Rivera respondió que se debía a un pedido de ese país, porque “las condiciones dadas a Ecuador son mejores que las concedidas a otros estados. El gobierno del gigante asiático no desea que se divulguen, justificó.

Rivera confirmó que los vencimientos de deuda a pagar a China entre este año y 2012 suman 3.000 millones de dólares.

La economía ecuatoriana crecerá por encima de seis por ciento este año y 4,2 por ciento en 2012, proyectó Correa, quien tuvo una sesión de trabajo de varias horas con su equipo económico antes de su encuentro con la prensa extranjera.

En la conferencia de prensa, Correa pareció sorprenderse con el dato de que el sector petrolero tendría un retroceso de dos por ciento el año próximo. “Voy a revisar la cifra, porque no puedo aceptar que haya un decrecimiento en el sector petrolero”, dijo.

Sin embargo, luego el ministro Rivera, en un aparte con IPS, admitió que esa proyección se debía a una detención programada de la Refinería de Esmeraldas, la más grande del país, que podría durar seis meses. Esa suspensión finalmente se haría a fines de 2012 o comienzos de 2013.

“Estamos programando el flujo financiero pues el paro de la refinería nos exigirá importar derivados de combustibles”, señaló Rivera. Con cerca de 40 años de vida, Esmeraldas está sometida a un “overhaul (revisión)” completo y requiere el reemplazo de unidades, afirmaron analistas.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo prevé que el precio del crudo se mantenga en 2012 igual que este año, fluctuando entre 90 y 100 dólares el barril, pues la demanda mundial crecerá tres por ciento.

Por su parte, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, en su informe de medio año, pronosticó que la economía ecuatoriana quedará en sexto lugar entre las que más crecerán en América Latina este año, y que, al igual que otros países, es la demanda interna el motor de esa expansión.

En Ecuador, dicha demanda está impulsada por el alto gasto público y éste, a su vez, se nutre del petróleo y del financiamiento de China, que además de préstamos “de libre disponibilidad” también los ha otorgado para obras de infraestructura.

El mayor préstamo para este último fin, por 1.670 millones de dólares, es para el proyecto hidroeléctrico Coca-Codo Sinclair, que ya construye la firma china Sinohydro en las vertientes amazónicas de la cordillera de los Andes.

Otra fuente de financiamiento que espera tener Ecuador en los próximos años es la explotación de oro, plata y cobre a gran escala, lo cual implicará inversiones por más de 3.500 millones de dólares en los próximos años.

Sin embargo, el presidente Correa reconoció que las negociaciones con las compañías mineras bajo el nuevo marco legal están siendo “durísimas”.

Aunque se sabía que una de las diferencias estriba en el monto de regalías, esta vez Correa reveló que el planteamiento del gobierno es de ocho por ciento sobre ingresos en boca de mina, mientras las empresas no quieren ir más allá de seis por ciento.

“Eso es altísimo, porque es sobre ingresos no sobre ganancias”, recordó. Fuentes de IPS aseveran que otro punto clave en el que aún no hay acuerdo es el del arbitraje en caso de disputas, pues el gobierno quiere que sea en Ecuador mientras las firmas mineras exigen jurisdicción internacional. Por otro lado, “la gobernabilidad es un factor importante en la economía y la situación no está para nada consolidada”, dijo a IPS el abogado y analista político Antonio Rodríguez, refiriéndose al precario triunfo de la agrupación parlamentaria oficialista el domingo 1 para la reelección del presidente del cuerpo, Fernando Cordero.

Correa sostuvo al respecto que, “aunque se me acuse de ser un autócrata, yo estoy en mi cargo para cumplir la misión de cambiar este país”.

Agregó que, si triunfa la oposición (en el parlamento) y obstaculiza su labor, “no pasarán ni 10 minutos” para decretar la “muerte cruzada”, figura constitucional para disolver el Congreso y convocar a nuevas elecciones generales, incluida la de presidente de Ecuador.

Autor: Gonzalo Ortiz


Tomado textualmente de COSTA RICA HOY

sábado, 6 de agosto de 2011

CRÍTICA AL LIBRO: "LAS VENAS ABIERTAS DE AMÉRICA LATINA"

Mendoza, Montaner y Vargas Llosa al referirse a la teoría de la dependencia, señalan lo siguiente: “Al buscar explicar porqué no se había cumplido la predicción de Marx sobre el colapso del capitalismo, Lenin edificó la más grande mentira del siglo XX: somos pobres por que los países ricos nos explotan.  El desarrollo de las metrópolis tendría como condición el atraso y la pobreza de los países dependientes.  Así, pues, podemos estar tranquilos: la culpa no es nuestra”.[1]

Debido a la teoría de la dependencia y al libro escrito por Eduardo Galeano: “Las venas abiertas de América Latina”, en donde este escritor uruguayo, transfiere toda la culpa del subdesarrollo latinoamericano a la colonización española y portuguesa de nuestro continente.  Acusando a los conquistadores, de haber saqueado el continente americano llevándose nuestro oro, nuestra plata y nuestros minerales, existe una visión extremadamente miope en algunos sectores incluso académicos a nivel continental.  Así pues, Galeano afirma que ahora el proceso de expropiación de nuestra riqueza continúa, a través de la maléfica situación a la que “nos ha confinado el comercio internacional” (visión determinista, es decir, nos ha impuesto el “imperialismo”), esto es, a la producción y exportación de materias primas de poco o nulo valor agregado, en tanto que debemos importar bienes con mayor valor añadido, desde las metrópolis. 

Galeano señala en su libro, “Las venas abiertas de América Latina”, lo siguiente: “La división internacional del trabajo consiste en que unos países se especializan en ganar y otros en perder.  Nuestra comarca del mundo, que hoy llamamos América Latina, fue precoz: se especializó en perder desde los remotos tiempos en que los europeos del Renacimiento se abalanzaron a través del mar y le hundieron los dientes en la garganta.  Pasaron los siglos y América Latina perfeccionó sus funciones.  Este ya no es el reino de las maravillas donde la realidad derrotaba a la fábula y la imaginación era humillada por los trofeos de la conquista, los yacimientos de oro y las montañas de plata.  Pero la región sigue trabajando de sirvienta. Continúa existiendo al servicio de las necesidades ajenas, como fuente y reserva del petróleo y el hierro, el cobre y la carne, las frutas y el café, las materias primas y los alimentos con destino a los países ricos que ganan consumiéndolos, mucho más de lo que América Latina gana produciéndolos. Son mucho más altos los impuestos que cobran los compradores que los precios que reciben los vendedores; y al fin y al cabo, como declaró en julio de 1968 Covey T. Oliver, coordinador de la Alianza para el Progreso, «hablar de precios justos en la actualidad es un concepto medieval. Estamos en plena época de la libre comercialización... » Cuanta más libertad se otorga a los negocios, más cárceles se hace necesario construir para quienes padecen los negocios…” 

FUENTE: http://usuarios.lycos.es/politicasnet/galeano.htm

Si creemos en este discurso derrotista y tercermundista de Galeano, jamás saldremos adelante ¡Qué habría sido de Chile o de los tigres asiáticos, si le hubieran hecho caso a  este mensaje!, porque ellos también antes, eran países subdesarrollados;  a los que nadie les “impuso” la producción de tal o cual bien, servicio o mercancía; simplemente estas naciones, decidieron abrirse al comercio internacional, basados en sus ventajas comparativas y les ha ido bastante bien. 
Determinados políticos, académicos, intelectuales y gente común, ven con muchísimo recelo a las empresas transnacionales, a quienes las acusan de ser un instrumento de dominación de la metrópoli, que vienen a saquear nuestros recursos y a expropiarnos de nuestra legítima riqueza. “¡Somos soberanos y por tanto nada de capital extranjero!”, dicen los más radicales apologistas del socialismo y del Estado proteccionista.  Sin embargo, ninguno de los países hoy desarrollados ha renegado del capital foráneo, al contrario, más bien lo que han hecho es atraerlo, mediante reglas claras del juego y una macroeconomía sana y equilibrada.  La inversión, sea nacional o extranjera, aumenta la producción nacional, genera plazas de empleo e incluso aumenta las recaudaciones tributarias para el fisco, vía impuestos, tasas y demás contribuciones; a más de la transferencia tecnológica y el “know how” (saber hacer) administrativo y de procedimientos, que la implantación de una multinacional, trae aparejada.  
¡No seamos ideológicos, seamos pragmáticos!, solo así saldremos del subdesarrollo y de la pobreza.  Sigamos el ejemplo de otros países que ya han conseguido su “visa al desarrollo”.  No copiemos los malos ejemplos del socialismo cubano, porque eso sólo empeorara las condiciones de vida de los más pobres.  Adicionalmente, intentar sustituir las importaciones a la ligera, en base a criterios políticos y no técnicos, lo único que conseguirá será aislarnos más del concierto internacional.  Tenemos un mercado reducido domésticamente, más bien lo que debemos hacer es importar tecnología, como lo hicieron los países asiáticos, debemos además mejorar la educación del país, declarándole la guerra a muerte a la mediocridad y a la politización de los centros de educación nacionales, renovando los programas de estudio, con materias de actualidad, reforzando el conocimiento de inglés, el aprendizaje de la computación, priorizando la formación técnico-científica, antes que la meramente sociológica. 
 
FUENTE: Visa al Desarrollo, Pablo Zambrano Pontón... pronto en circulación

[1] Mendoza, Montaner y Vargas Llosa.  Op. Cit. Página 24

LIBRO EL CAPITAL, RESUMIDO POR EL AUTOR DE ESTE BLOG

El voluminoso libro de Marx “El Capital.  Crítica a la economía política clásica”, lo he resumido en muy pocas líneas (seguramente para disgusto de los convencidos y fanatizados marxistas radicales), pues el fundador del autodenominado “socialismo científico”,  a lo largo y ancho de su libro básicamente dice lo siguiente:
El capitalismo es un sistema que se basa en la explotación del hombre por el hombre... El capital variable es el que da origen a la plusvalía apropiada por el capitalista... La lucha de clases es el motor de la historia y en la medida que el obrero tome conciencia de ello, se desatará una violenta pelea por la toma del poder con la victoria final del proletariado obrero por sobre la burguesía capitalista-empresarial, originándose entonces el socialismo como fase previa al comunismo... Socialismo donde hay un Estado que realiza la mayor cantidad de actividades económicas, pero por ser injusto también debe desaparecer para llegar al comunismo, donde todos seremos iguales y “a cada cual según su capacidad, a cada cual según su necesidad”, en un mundo lleno de abundancia y prosperidad, denominado: “paraíso comunista”, etc.…
El objetivo final del marxismo, no es ayudar a superar las crisis capitalistas, a ser más solidarios como algunos señalan; sino que su intención final, es destruir el capitalismo, construir el socialismo e implantar el comunismo (pese a que siempre que se lo quiso hacer, invariablemente fracasó).  ¿Estaremos dispuestos a aceptarlo, quienes creemos en la libertad del ser humano, acompañada de la necesaria solidaridad social, que sí es posible disfrutarla en un capitalismo más humano, denominado: LIBERALISMO SOCIAL?  
Hoy en día,  estamos pasando de un “capitalismo imperialista” a un nuevo capitalismo solidario denominado: “Liberalismo social”, por ello es que Bill Gates y Warren Buffet, por ejemplo, el 4 de agosto del 2010, lideraron un movimiento para convencer a 38 multimillonarios norteamericanos a que donen al menos la mitad de sus fortunas valorada en $ 230 mil millones de dólares, para ayuda humanitaria a los más necesitados.  ¿Cuánto puede invertir Cuba hoy por hoy en asistencia social?, ¡Nada!, porque primero hay que tener dinero, para después distribuirlo equitativamente.  Por más solidario que diga ser el modelo socialista, si no hay previa creación de la riqueza de los individuos (empresarios particulares), el resto son únicamente buenas intenciones y nada más.  Este paso de un capitalismo insensible a uno más humano, a uno más solidario; se explica por la explosión de la delincuencia a nivel mundial.  Porque son esas vistosas desigualdades, las que la provocan.  Por tanto, no le resulta conveniente a ninguna persona sensata en el mundo civilizado, profundizar la inequidad y la injusta distribución del ingreso y la riqueza.

FUENTE: "Visa al Desarrollo", Pablo Zambrano Pontón... pronto en circulación

¿Qué es el socialismo?, ¿En qué se diferencia de la socialdemocracia?

El socialismo es una ideología política que defiende principalmente un sistema económico basado en la socialización de los medios de producción, que se caracteriza por su crítica al capitalismo y fundamentalmente al libre mercado.  Es un término que permanece fuertemente vinculado al establecimiento de una clase trabajadora organizada, creada mediante revolución (marxismo-leninismo), o por la vía de reformas institucionales (socialismo democrático).
La ideología con que muchas veces se relaciona en la actualidad al socialismo, es la SOCIALDEMOCRACIA  que trata de reducir las diferencias económicas entre las clases sociales.  Los gobiernos socialdemócratas, tienen medidas para redistribuir la riqueza;  así, a las personas de clase alta (personas que poseen más riquezas/dinero que la media de la población) se les exige pagar mayores impuestos que a la media de las personas de ese país, con el fin de distribuir la riqueza en la sociedad y ofrecer o facilitar oportunidades, que individuos de menor clase social no podrían disfrutar.  Razón por la cual en la actualidad, la mayoría del socialismo y de esta palabra se identifica con los postulados socialdemócratas, incluso por parte de corrientes clásicamente asociadas al movimiento socialista marxista, que ante la parcial asimilación de la palabra "socialismo" por la socialdemocracia dudan, evitan o rechazan denominarse de esa manera, dada su asimilación del mercado[1].  En este sentido, al liberalismo social, se lo podría considerar como parte de la socialdemocracia, siempre y cuando se coloque en primer lugar a la economía por sobre los aspectos sociales y políticos; pues hay socialdemócratas que intentan ubicar a la sociología y a la política, por encima de la economía y eso tampoco ha dado resultado en la práctica.  ¡Sin recursos económicos, es imposible ser solidario!
El significado dado al socialismo es muy amplio.  No obstante, también hay pensadores y políticos radicales que al hablar de socialismo, se refieren al marxismo colectivista, estado céntrico o de partido único; y su esquema suele ser el de políticas económicas intervencionistas o en extremo estatistas, como sucede en Cuba, Corea del Norte y actualmente también en Venezuela.  País éste último, donde recientemente han existido muchas violaciones en contra de la propiedad privada, de la libertad de expresión y del mercado; que han hecho de esta nación latina, una nueva sucursal cubana en la región (la primera fue Chile en la década de 1970, durante el régimen marxista de Salvador Allende).  No obstante, habrá que ver más adelante si cambia o no el panorama de Venezuela,  luego de las declaraciones de Fidel Castro el 8 de septiembre del 2010, cuando dijo que su “modelo”, ya no funciona ni para ellos, peor para exportarlo; y,  especialmente después de que la oposición venezolana se consolide como una nueva fuerza política en la Asamblea, lo que tal vez logre impedir que sea otra nación de ideología marxista en la región.

Según el sociólogo Dieterich, “los gobiernos socialistas en América Latina, son más bien intentos de aplicación contemporánea de las políticas de la economía social de mercado” (liberalismo socialmente responsable).  Al parecer el “inventor” del socialismo del siglo XXI, se refiere a los “socialismos” de Lula en Brasil y de su antecesor Fernando H. Cardoso, de Lagos, Bachelet, y de la Concertación en Chile; de Tabaré Vásquez en Uruguay (Mujica, hoy) y del Alan García actual en el Perú.  Quienes, siendo gobiernos políticamente originarios de la centroizquierda o incluso ex marxistas conversos, aceptan la economía liberal de mercado, con amplias coberturas sociales para la población más necesitada de sus respectivos países, haciéndole ver al mundo y al resto de la región, que ¡sí es posible compatibilizar la libertad económica, con la necesaria solidaridad social!
Fernando Henrique Cardoso, por ejemplo, se declara socialdemócrata y fue el primer Presidente del Brasil, que se interesó en los pobres de manera real, inaugurando un modelo de asistencia pública de una altísima efectividad concreta.  Así, conocedor de que la gran miseria del gigante sudamericano, es explicada por la ignorancia y el analfabetismo, concedió subvenciones financieras a las madres de familia, con la condición de que éstas escolaricen a sus hijos.  Después, Lula, contra todo pronóstico, dado su pasado marxista y sindicalista, continuó con las políticas liberales socialmente responsables de Cardoso, otorgándole independencia al Banco Central, estabilizando la moneda, abriéndose al mercado, privatizando entidades estatales ineficientes y monopólicas, dándole importancia a la transparencia fiscal y manteniendo la política denominada “ayuda condicional a las familias”.
En el enlace digital  (http://e-pesimo.blogspot.com/2008/11/mercados-de-la-mano-invisible-de-adam.html), se lee: 
“Pese a su fuerza y repercusión, el marxismo no fue, sin embargo, la única respuesta a la revolución industrial y el desarrollo mundial del siglo XIX. Hubo una vertiente más light: el socialismo democrático (o simplemente, “socialismo”).  Ya sea en su vertiente inglesa (los fabianos, herederos de una tradición mixta entre socialistas utópicos y las teorías de David Ricardo), como en la continental.
Tanto unas como otras, parten de una premisa: Smith se equivocaba.  Los mercados no pueden y no deben regularse solos.  Es necesaria la intervención estatal porque la utopía de que la búsqueda del interés personal conduce al bien general es una falacia.  Lo que se necesita es un regulador, un planificador, que coordine la economía para paliar las inevitables injusticias.
El socialismo busca la redistribución de la riqueza mediante el lema «de cada cual, según sus capacidades; a cada cual, según sus necesidades».   En el siglo XX, y salvo en unos cuantos lugares, la máxima que triunfó fue ésta, pero sin la ortodoxia del marxismo.   Hubo quien, como Ludwig von Mises, anticipó a principios de la década de 1920 la imposibilidad del cálculo económico en las sociedades socialistas.  Pero ya antes, algunos críticos desde dentro, como Eduard Bernstein, abogaron por un revisionismo de los socialistas clásicos (Marx) para adaptarlo a la realidad.  Lo que dio lugar a la socialdemocracia y al socialcristianismo, especialmente tras la encíclica Rerum Novarum del papa Leon XII en 1891”.

En contraste con la socialdemocracia, para el marxismo-leninismo, el socialismo es considerado como la fase previa al comunismo, por ello los procesos revolucionarios vividos por la ex URSS, Corea del Norte, la Cuba Castrista y la China Maoísta se relacionan con esta doctrina.  Los únicos sobrevivientes de la fracasada aventura comunista son Cuba y Corea del Norte; pues la URSS fue desintegrada y en la China se ha pasado del comunismo al consumismo.  Al punto que en la China actual, según lo relata Oppenheimer en su libro: “cuentos chinos”, la mayor atracción turística de inicios del siglo XXI en Beijín, es el monumento al consumidor.
Para los marxistas el socialismo implica una sociedad altamente “igualitaria y solidaria”, sobre la base de la democracia obrera y la propiedad social sobre los medios de producción, haciendo hincapié en un fuerte desarrollo productivo y cultural, con una economía planificada capaz de suplir holgadamente las principales necesidades mayoritarias.  Un rasgo distintivo de los comunistas, es tratar de superar el sistema capitalista.  Porque ellos lo ven como la raíz de todos los males.  En este sentido, no es lo mismo un socialdemócrata que un comunista, porque el primero trata de que haya una mejor redistribución del ingreso y la riqueza, a través de mecanismos concretos como son las reformas tributarias, por ejemplo; mientras que los segundos, quieren implantar un sistema socialista, con un estado hiperactivo e intervencionista, como paso previo al comunismo.
 
Sebastián Hurtado Pérez, columnista de Diario El Comercio de Quito-Ecuador, señala: …“algunos erróneamente califican de comunistas a ciertas naciones, sin tomar en cuenta que comunismo es un sistema económico utópico que nunca ha sido aplicado en ninguna parte del mundo…” (Fuente: www.elcomercio.com).  No obstante la opinión de este destacado articulista, cabe señalar, que es hacia allá, a donde pretenden ir los socialistas más radicales, a la construcción del socialismo, como fase previa al comunismo.  Por tanto, el que no se lo haya aplicado nunca, no significa de modo alguno, que ellos se hayan olvidado de las igualitarias tesis marxistas y que jamás la intenten poner nuevamente en vigor, con los tristes resultados que todos conocemos (incluso los socialistas marxistas saben que no ha funcionado el socialismo en el ámbito económico, no obstante lo justifican diciendo que no ha sido implantado en la forma recomendada por Carlos Marx, o que no fue Trotsky el que lo impusiera en la ex URSS, sino Stalin). 
Siempre lo pretenderán hacer, mientras tengan el pretexto de la desigualdad capitalista, de las fallas del mercado, de los normales ciclos económicos, en fin; que sin duda existen, pero para eso están los impuestos y los subsidios directos para humanizar al capitalismo y dotarlo de contenido social.  Así pues, el liberalismo social en la práctica ha demostrado ser el menos pernicioso y dañino modelo que existe, porque partiendo de la libertad económica redistribuye socialmente la riqueza.  Fijémonos en las palabras de Evo Morales en Bolivia, quien abiertamente señaló que el capitalismo no puede convivir en armonía con la naturaleza y que por tanto la humanidad se enfrenta a la elección: “naturaleza o capitalismo salvaje”.  Así pues, decir que nunca se lo ha aplicado, no significa que algunos políticos socialistas del ala marxista, se hayan olvidado de sus quiméricos sueños de cafetín.  A propósito, el mundo contemporáneo se enfrenta ahora también a una nueva especie de credo o fanatismo, el denominado ambientalismo extremo, que culpa de todos los males al liberalismo, en el sentido de que al ser éste un modelo probado de desarrollo (ellos así lo reconocen), estaría destruyendo al planeta y esto sin duda alguna también es una exageración y un peligroso dogma ideológico, puesto que las mismas sociedades libres a través de nuevas invenciones, generadas en ambientes institucionales de libertad y solidaridad,  van creando las suficientes medidas de mitigación, como para remediarlo.  
Volviendo al socialismo marxista (pariente cercano del ambientalismo extremo), se escuchó en los noticieros ecuatorianos una voz con acento boliviano en la cumbre del ALBA en Otavalo el 24 de junio del 2010: “en el capitalismo te pagan para que trabajes, para mantener la explotación capitalista; en el socialismo tú trabajas por convicción, sin que nadie te obligue”, que suena bonito, pero es poco pragmático y efectivo en la realidad, o si no preguntémosles a los cubanos cuyo salario promedio es de 10 dólares por mes.[2] Un maestro en Cuba gana 9 dólares y 60 centavos por mes; un ingeniero,  14 dólares con 40 centavos y un médico, 27 dólares por mes.[3]
Andrés Oppenheimer, a propósito de las remuneraciones en Cuba señala: “En teoría, el régimen cubano provee a la población de alimentos subsidiados y cuidados médicos gratuitos que no existen en otros países y que deben ser tomados en cuenta en cualquier comparación salarial.  Pero cualquiera que haya visitado Cuba sabe que la tarjeta alimentaria no cubre más que las necesidades mínimas para una semana por mes y que los servicios médicos a menudo sólo funcionan en los hospitales para turistas (…)”. [4]
Así que estimado amigo boliviano para ti y para ciertos soñadores tal vez el sistema socialista comunista cubano sea un modelo equitativo de desarrollo, porque seguramente quieres que el Estado te provea de todo y tú esforzarte al mínimo, o explícanos entonces desde tu visión ideológica ¿Por qué se cayó el muro de Berlín? ¿Por qué ya no existe socialismo en la ex URSS? ¿Por qué Rusia, China e India decidieron aplicar el capitalismo liberal en lo económico? ¡Amigo!, con todo afecto y respeto para ti, el socialismo comunista no funcionó simplemente por su tiranía de Estado, por despreciar a la libertad económica, por ser solidario sólo con una elite del partido comunista (con la clase dirigente), porque en la práctica, según el “Libro Rojo del Comunismo”, este sistema le costó al mundo, entre paredón y disidentes, más de 100 millones de muertos, que fueron víctimas inocentes del despotismo totalitario, por el simple hecho de pensar diferente y querer ser libres.  Totalitarismo represivo de Estado, que se opone al progreso de las naciones.
Dice Wikipedia: “El comunismo (De común), entendido como orden socioeconómico, es una comunidad organizada en forma colectiva que implica la supresión de la división del trabajo y del dinero, y con éstos la desaparición de las clases sociales propias de la sociedad civil.
El Comunismo , entendido como movimiento político, es una organización de partido que ha adoptado desde el siglo XIX la doctrina marxista, y cuyo principal objetivo es el establecimiento de una sociedad sin clases sociales en un proceso continuo de dos etapas: la primera es un orden socialista (o "primera fase del comunismo") que supera los antagonismos de clase mediante la supresión de la propiedad privada de los medios de producción mediante su traspaso provisional al Estado bajo el control de la clase obrera no poseedora o proletaria; la segunda es la construcción de un orden propiamente comunista en el cual se suprime toda forma de propiedad privada y se hace posible la abolición del Estado al ir asumiendo las clases trabajadoras todas sus funciones económicas y militares, así como termina aboliéndose a sí misma la propia clase proletaria al finalizar la necesidad económica de una organización político-estatal de lucha de clases: el trabajo asalariado y la distribución por productividad, ambos remanentes de la sociedad burguesa que le dio origen”.
¡Suena bonito!, pero es poco práctico y realista, un mundo donde todos seamos iguales, nada individualistas y muy solidarios.  Prefiero, un mundo donde no haya desigualdades sociales, con igualdad de oportunidades para todos… donde seamos más prósperos y felices, porque así lo hemos decidido individualmente, no porque así lo haya impuesto o decretado un “comité de burócratas”.  Porque hay que decirlo claramente, detrás de ese Estado, hay personas concretas, decidiendo nuestro futuro.  No me gustaría, que algún “iluminado” nos venga a decir qué es justo y qué no lo es, qué productos consumir y cuáles no, qué programas de televisión mirar y cuáles no… En fin, prefiero la libertad y el liberalismo social, porque éste con los defectos propios que tiene, por ser un invento de la civilización humana, es mejor que la planificación centralizada y el comunismo.  ¡Qué sonarán muy bien en teoría! (de hecho el paraíso cristiano debe ser así), pero no toman en cuenta que al ser dirigido por seres humanos movidos por sus propios intereses en el sector público y no por “arcangélicos” funcionarios: ¡está condenado al fracaso!, porque si habría sido benéfico para la humanidad, todavía seguiría en pie en la ex URSS, en China y en los países de Europa del Este.  En Cuba, por ejemplo, el socialismo vive sus horas de agonía, se encuentra en estado vegetativo, con respiración artificial, a la espera de que su gobierno marxista, le retire el tubo de oxígeno.
Los socialistas marxistas proponen además, la desaparición del dinero, al cual lo ven como un instrumento de injusticia e inequidad “social”.  La pregunta aquí es: ¿Con qué será de realizar el intercambio? Con piedras, con animalitos, con espejitos, con sal, en fin.  En palabras simples, pretenderían que la sociedad humana involucione a la edad de la “piedra”, es decir, retorne al arcaico sistema del trueque que es característico de las sociedades atrasadas y de los países que sufren crisis económicas (acordémonos los ecuatorianos cuando después de la crisis de 1999, empezamos a emplear el trueque, por la desconfianza en el Sucre).  El trueque tiene dos inconvenientes: 1) La imposibilidad de conocer el valor real del bien o servicio a ser intercambiado, porque nadie cambia algo que sea exactamente del mismo valor (o usted ha ido al mercado a cambiar un billete de un dólar, vez tras vez), pues éste es un concepto subjetivo, que depende de la escasez (menor oferta y mayor demanda), como lo demostraron claramente los marginalistas neoclásicos ; y 2) la mutua coincidencia de necesidades, es decir, para que usted intercambie algo conmigo, usted debe necesitar el producto mío y yo también el suyo, lo cual no siempre es así. 
No debemos esperar todo del Estado y aportar con nuestro granito de arena al desarrollo nacional.  El socialismo comunista es totalitario y estatizante por definición, mientras que el liberalismo social confía en el individuo y en su afán de superación. 


Nada es Gratis
A la mitad de una clase en una Universidad de Occidente, uno de los alumnos oriundo de un país socialista, inesperadamente le preguntó al profesor:
  - "¿Usted sabe cómo se capturan los puercos salvajes?"
El profesor creyó que era un chiste y esperaba una respuesta divertida.
El joven respondió que no era un chiste. Y dijo:
- "Usted captura puercos salvajes encontrando un sitio adecuado en la pampa y tirando un poco de maíz en el piso.  Los puercos vienen diariamente a comer el maíz esparcido en el suelo.
 Cuando se acostumbran a venir diariamente, usted construye una cerca a un costado del sitio en donde ellos se acostumbraron a venir. Cuando se acostumbran a la cerca, ellos regresan a comer el maíz y usted construye otro lado de la cerca. Ellos vuelven a acostumbrarse y regresan a comer. Usted va poco a poco acostumbrándolos y distrayéndolos hasta instalar los cuatro costados del corral alrededor de los puercos golosos y vagos; al final instala una puerta en el último lado. De esta forma, los puercos ya están acostumbrados al maíz fácil y a las cercas y comienzan a venir solos por la entrada.  Es ahí cuando Usted cierra el portón y captura a todo el grupo."
- “Así de simple, en un segundo, los puercos pierden su libertad. Ellos empiezan a correr en círculos y a chillar dentro de la cerca, pero ya están atrapados.  Luego, obviamente, empiezan a comer el maíz fácil y gratis. Se quedan tan acostumbrados a eso que se olvidan cómo cazar y alimentarse por sí mismos, e, irónicamente, aceptan la esclavitud (...)"
FUENTE: www.ecuadorenvivo.com (20 de agosto del 2010)

Comentario:
Los socialistas del siglo XX aspiraban, que el socialismo sea la fase previa hacia el comunismo.  Así que la próxima vez que le hablen de socialismo, piense en Cuba, no en Chile, ni en Europa.  No se confunda entre socialismo y “conquistas sociales”.  El socialismo comunista, presenta un predominio del Estado por sobre los particulares en la actividad económica, no respeta la propiedad privada, confisca por doquier, reprime libertades básicas de los seres humanos, confía más en el Estado que en el mercado, quiere planificarlo todo, controlarlo todo, es intolerante ante la opinión ajena, etc.  Algo que ni en Chile, ni en España, ni en Europa, por ejemplo, se vive hoy en día.
Hay quienes opinan que el socialismo de Marx, Engels y compañía es científico por el hecho de que cada vez que se lo quiso implantar, invariablemente fracasó; y, dado que para que un conjunto de conocimientos tenga el carácter de ciencia, es necesaria la repetición sistemática del fenómeno.  ¡Así sería entonces!, como lo testifican los casos de: La ex URSS, China Popular (la de Mao), Vietnam, Cuba, Corea del Norte, Chile (en la época de Allende), Polonia, Alemania Oriental y demás países de Europa del Este. 
Si usted quiere saber, si se aplica o no socialismo marxista en un determinado país, siga tres reglas básicas, 1) ¿Qué opina su presidente sobre la propiedad privada? ¿La respeta, la confisca o la expropia?, si la respeta no hay socialismo marxista allí, pero si todo dice: ¡Confísquese!, no hay caso el individuo en cuestión es socialista radical.  2)   ¿Qué opina su presidente sobre el mercado?, ¿Confía en él o quiere planificarlo todo?, si confía en el mercado no hay socialismo marxista allí, pero sí todo dice: ¡Nacionalícese!, o ¡Planifíquese!, eso es socialismo marxista también; y, 3)  ¿Su presidente habla todos los días de burguesía y proletariado? ó ¿de oligarquía y clase trabajadora?, ¿habla sobre imperialismo?, peor aún ¿ha calificado de “pitiyanquis” a ciertos “pequeño burgueses”?,  Si la respuesta es afirmativa a más de una cuestión, no hay duda amigo mío, usted vive en un país socialista con tendencia comunista.  Por ello, debe prepararse para un colapso socioeconómico de enormes proporciones, como ya sucedió en el pasado (recuerde que el socialismo es “científico” y siempre e invariablemente el fenómeno de su colapso se reproduce, vez tras vez).  Además, ya lo dijo el filósofo Santayana: “los que se olvidan de la historia, están condenados a repetirla”. 
 
FUENTE: "Visa al Desarrollo", Ec. Pablo Zambrano Pontón, pronto en circulación.

[1] Los socialdemócratas con tendencias liberales, creen en la economía de mercado, pero consideran además que el Estado es el llamado a resolver los problemas sociales derivados de la injusta distribución del ingreso y la riqueza. 
[2] Granma, 22 de febrero del 2002; “Revelan que el salario mensual equivale a 10 dólares” Agencia France Press, 22 de febrero del 2003. 
[3] Associated Press, 18 de febrero del 2005
[4] Oppenheimer Andrés.  “Cuentos Chinos”.  Random House.  México 2006.  Página: 29